Cristina Fernández advierte de que “algún día” se entenderá su política agraria

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
El rechazo del Senado argentino a la ley promovida por el Gobierno para aumentar los gravámenes a las exportaciones de grano ha dejado al Gabinete de Cristina Fernández en una situación complicada, con oposición incluso desde el seno del Ejecutivo. No obstante, la presidenta salió al paso de las acusaciones y afirmó que quienes no entienden su política lo harán “algún día”. Por su parte, las entidades agropecuarias no dan el conflicto por terminado, si bien confían en que el proyecto quede definitivamente derogado.
Esperadas eran las primeras declaraciones de Fernández después de que el Senado, gracias al decisivo voto del vicepresidente del Gobierno, Julio Cobos, tumbase su polémica iniciativa que grava la exportación del grano. Sus palabras llegaron el jueves, ya de madrugada en España, y su reacción sonó a advertencia hacia sus detractores. “De los que tal vez no hayan entendido lo que le habíamos dicho a la gente allá por octubre”, durante la campaña electoral, “bueno, alguna vez entenderán”, explicó. “Esperémoslos, que a lo mejor algún día se dan cuenta”, agregó, en referencia a su aireada política de defensa de los intereses sociales. Cobos ya ha anticipado que no renunciará a su cargo, para el que no fue nombrado por Fernández, aunque en realidad su ‘no’ sólo significó la punta del iceberg. Otros once senadores del peronismo le dieron la espalda a la mandataria, quien asumió el cargo hace cinco meses y cuyo mandato no ha estado exento en ningún momento de tensión. “Me han acompañado otros que pertenecen a otros partidos y me han decepcionado algunos que pertenecen al nuestro, pero lo importante” es “comprobar que distintos argentinos, con distintas historias, con distintas capacidades, son capaces de unirse detrás de un proyecto común”, añadió.
Cobos, sin embargo, no se dio por aludido cuando su ‘jefa’ habla de deslealtades, según informaciones de los medios locales recogidas por otr/press. El vicepresidente enmarcó su decisión en la posibilidad de que, dentro del Gobierno, también haya “disensos y discusiones”. Además, Cobos afirmó que “sería bueno mantener una relación institucional como corresponde” con la presidenta.

El campo seguirá
Los dirigentes agropecuarios volvieron ayer a reclamar al Ejecutivo que derogue su propuesta. Así lo reiteró el líder de la Sociedad Rural Argentina, Luciano Miguens, que pidió la retirada de la medida en un plazo “razonable” porque, de no hacerlo, el campo volverá a echarse a la calle. De momento siguen vigentes las retenciones móviles a las exportaciones de soja, el cultivo argentino más importante, así como maíz, trigo y girasol. “Me parecería un error que el Gobierno insista con un conflicto cuando lo más efectivo, ya lo dijeron Cobos y los distintos senadores, es destrabarlo”, sentenció.

Duro golpe
Cristina Fernández, que asumió el cargo hace sólo siete meses, envió el pasado mes, el esquema impositivo al Parlamento en busca de respaldo institucional, mientras veía derrumbarse su imagen positiva por la crisis. La derrota en el Senado se convirtió en un duro golpe para el Gobierno, pero los dirigentes rurales se mostraron moderados tras la votación. “Somos optimistas. Nosotros no tenemos un problema dogmático con las retenciones. Ahora hay que buscar consensos en el Poder Ejecutivo y en el Legislativo,” acotó Forte.
El prolongado conflicto ya afectó la evolución de la economía local e impulsó los precios internacionales de los granos, ya que Argentina es uno de los principales proveedores mundiales de alimentos. La soja cayó ayer en la plaza estadounidense de Chicago, tras el rechazo del proyecto en el Senado argentino, según los operadores. “Inesperadamente tuvimos un éxito importante” en el Congreso, reconoció a periodistas Luciano Miguens, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA). La protesta de los chacareros logró reunir por primera vez en muchos años a las cuatro grandes asociaciones rurales del país, pero De Angeli puso en duda el futuro de esa unidad tras la votación de los legisladores. “Va a ser muy difícil seguir juntos porque hay diferencias filosóficas. Esperemos que sean diferencias para construir un país mejor”, agregó el carismático dirigente.