Cuatro expatriados cubanos se trasladan a Miami
20/07/2011 - 17:21
Hace semanas se conocía que algunos de los cubanos acogidos en el país estaban pensando en mudarse a Maimi, sobre todo, por la falta de trabajo en España. Ahora que la noticia se ha confirmado, también se conoce que al menos cuatro de ellos pertenecen al grupo de excarcelados que fueron acogidos por Accem en la provincia. Cada uno de ellos saldrá o ya ha salido hacia Miami acompañado de sus respectivas familias, por lo que conforman un grupo compuesto por un total de 28 personas. Además, según indican desde la propia asociación, una familia más estaría realizando los trámites necesarios para poder seguirles en el viaje. El responsable territorial de Accem, Braulio Carlés, apunta que entre todos los que van a abandonar el país también los hay que han solicitado regresar a Cuba.
A la hora de realizar el proceso de acogida existen varias fases. Algunos todavía se encuentran en la segunda, en las propias instalaciones de Accem. Sin embargo, todos los que han decidido marcharse del país se hallaban en la tercera, en la que ya tienen su independencia. Aunque nosotros intentamos hacerles un seguimiento para saber cómo están, a algunos se les acaba perdiendo la pista.
Sobre el proceso que han seguido de integración, Carlés apunta que a algunos les ha costado un poco más que a otros, que se integran al instante. En este sentido, reconoce que se han producido algunos incidentes con los excarcelados. Cuando hay gente que llega rodeada de una cierta repercusión política y social, parece que es proclive a generar más conflicto. En este sentido, recuerda que el primer grupo de refugiados que llegó al centro que tienen en Sigüenza fue más complicado porque generó más impacto. Esto no evitó que el conflicto que más repercusión tuvo se generara con uno de los refugiados llegados en el segundo grupo, que pasó una noche al raso después de negarse a entrar en las dependencias por considerar que no cumplían sus expectativas. Finalmente, la situación se solucionó y en la actualidad se encuentra en la segunda fase del proceso de acogida.
Sobre el proceso que han seguido de integración, Carlés apunta que a algunos les ha costado un poco más que a otros, que se integran al instante. En este sentido, reconoce que se han producido algunos incidentes con los excarcelados. Cuando hay gente que llega rodeada de una cierta repercusión política y social, parece que es proclive a generar más conflicto. En este sentido, recuerda que el primer grupo de refugiados que llegó al centro que tienen en Sigüenza fue más complicado porque generó más impacto. Esto no evitó que el conflicto que más repercusión tuvo se generara con uno de los refugiados llegados en el segundo grupo, que pasó una noche al raso después de negarse a entrar en las dependencias por considerar que no cumplían sus expectativas. Finalmente, la situación se solucionó y en la actualidad se encuentra en la segunda fase del proceso de acogida.
En total, durante estos meses han sido 14 las familias que han pasado por el centro de recogida de refugiados que Accem tiene en la localidad de Sigüenza, sumando entre todas 80 personas. En estos momentos, quedan 27 personas en las instalaciones. Se supone que saldrán durante los próximos días, porque están a punto de entrar en la fase tres, señalan desde Accem.
Aunque en otros centros se han registrado problemas con los excarcelados, que han llevado a la retirada de los beneficios que tenían concedidos, esto no ha pasado en Sigüenza. Hemos podido tener situaciones especiales, pero ahora todo se desarrolla con normalidad.
El responsable territorial de la asociación, Braulio Carlés, asegura que está satisfecho con la labor realizada por los trabajadores de la asociación durante estos meses. Por nuestra parte el trabajo ha sido muy bueno. Nuestros técnicos son magníficos. Pese a ello, recuerda que siempre puede haber problemas de integración cuando una persona llega a otra cultura. Es algo que pasa incluso con la gente que está en riesgo de exclusión en el propio país, indica. Además, apunta que en el caso de algunos de los excarcelados no siempre han sabido reconocer el trabajo que se estaba haciendo por ellos, aunque en líneas generales la sensaciones han sido positivas. No se puede hablar de frustración. En este sentido recuerda que siempre es positivo trabajar en el apoyo a otros países y a las personas que puedan necesitar ayuda. Con la salida de estas últimas 27 personas se dará por concluida la segunda fase en lo que al grueso del grupo de expatriados llegados a Sigüenza se refiere.
Aunque en otros centros se han registrado problemas con los excarcelados, que han llevado a la retirada de los beneficios que tenían concedidos, esto no ha pasado en Sigüenza. Hemos podido tener situaciones especiales, pero ahora todo se desarrolla con normalidad.
El responsable territorial de la asociación, Braulio Carlés, asegura que está satisfecho con la labor realizada por los trabajadores de la asociación durante estos meses. Por nuestra parte el trabajo ha sido muy bueno. Nuestros técnicos son magníficos. Pese a ello, recuerda que siempre puede haber problemas de integración cuando una persona llega a otra cultura. Es algo que pasa incluso con la gente que está en riesgo de exclusión en el propio país, indica. Además, apunta que en el caso de algunos de los excarcelados no siempre han sabido reconocer el trabajo que se estaba haciendo por ellos, aunque en líneas generales la sensaciones han sido positivas. No se puede hablar de frustración. En este sentido recuerda que siempre es positivo trabajar en el apoyo a otros países y a las personas que puedan necesitar ayuda. Con la salida de estas últimas 27 personas se dará por concluida la segunda fase en lo que al grueso del grupo de expatriados llegados a Sigüenza se refiere.