Declaran reserva un área del Pacífico con los últimos atalones de coral intactos
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La creación de este área marina protegida representa un compromiso histórico. Russell Mittermeier, presidente de la sección Internacional del Fondo de Conservación Global, comentaba lo emocionante de haber declarado reserva un área del Pacífico, las islas Phoenix.
La zona posee los últimos ecosistemas de atolones coral intactos que quedan en la Tierra, además de numerosas especies de peces y aves marinas, lo que hace de la zona un lugar protegido donde los cuidados medioambientales priman sobre cualquier otra cosa. En este sentido, estos cuidados han de multiplicarse ahora debido a que algunas zonas ya están sufriendo los efectos del cambio climático, como la elevación del nivel del mar.
Situadas a medio camino entre Fiji y Hawaii, las islas Phoenix son ya área protegida gracias a las formaciones de coral que conserva, y que constituyen los ocho últimos atolones intactos del Planeta, además de dos arrecifes sumergidos en una región provista de abundante vida marina. En este sentido, la zona posee un gran hábitat submarino, con especies de peces protegidas y que constituye un gran paraíso medioambiental.
Así, los estudios realizados en el Acuario de Nueva Inglaterra (Estados Unidos) han descubierto que existen allí más de 120 especies de coral y 520 especies de peces, algunas de las cuales resultan nuevas para la ciencia. Además, el área también posee importantes especies de aves marinas o tortugas.
Estas islas, que ocupan 410.500 kilómetros cuadrados, pertenecen a la República de Kiribati, que ya fue declarado reserva en una conferencia de biodiversidad, celebrada en Brasil en 2006. Así, esta zona comprende tres grupos de islas (Gilbert, Phoenix y Line). De esta forma, esta ampliación "incluye un gran hábitat marino", en el que existen zonas con huevas de atún o arrecifes, tal y como explicó Greg Stone, vicepresidente del programa marino del Acuario.
"La creación de este apasionante área protegido representa un compromiso histórico", sobre todo porque la zona se encuentra bajo riesgo de sufrir los efectos del cambio climático. Así lo explicaba Russell Mittermeier, que explicó que estos efectos ya son palpables en la zona, de forma que en algunas áreas ya se ha producido una elevación del nivel del mar y la intrusión de agua salada en el agua dulce que posee la zona.
Por ello, el gobierno de Kiribati necesita ayudas para proteger la zona, no sólo del cambio climático, sino también de la pesca ilegal, lo que le conllevaría una inversión de 100 millones de dólares. Para proceder a los cuidados necesarios de la región, lo más caro es establecer dispositivos de vigilancia, para lo que Australia ya ha donado una patrulla de barcos y Nueva Zelanda enviará una serie de aviones.
Situadas a medio camino entre Fiji y Hawaii, las islas Phoenix son ya área protegida gracias a las formaciones de coral que conserva, y que constituyen los ocho últimos atolones intactos del Planeta, además de dos arrecifes sumergidos en una región provista de abundante vida marina. En este sentido, la zona posee un gran hábitat submarino, con especies de peces protegidas y que constituye un gran paraíso medioambiental.
Así, los estudios realizados en el Acuario de Nueva Inglaterra (Estados Unidos) han descubierto que existen allí más de 120 especies de coral y 520 especies de peces, algunas de las cuales resultan nuevas para la ciencia. Además, el área también posee importantes especies de aves marinas o tortugas.
Estas islas, que ocupan 410.500 kilómetros cuadrados, pertenecen a la República de Kiribati, que ya fue declarado reserva en una conferencia de biodiversidad, celebrada en Brasil en 2006. Así, esta zona comprende tres grupos de islas (Gilbert, Phoenix y Line). De esta forma, esta ampliación "incluye un gran hábitat marino", en el que existen zonas con huevas de atún o arrecifes, tal y como explicó Greg Stone, vicepresidente del programa marino del Acuario.
"La creación de este apasionante área protegido representa un compromiso histórico", sobre todo porque la zona se encuentra bajo riesgo de sufrir los efectos del cambio climático. Así lo explicaba Russell Mittermeier, que explicó que estos efectos ya son palpables en la zona, de forma que en algunas áreas ya se ha producido una elevación del nivel del mar y la intrusión de agua salada en el agua dulce que posee la zona.
Por ello, el gobierno de Kiribati necesita ayudas para proteger la zona, no sólo del cambio climático, sino también de la pesca ilegal, lo que le conllevaría una inversión de 100 millones de dólares. Para proceder a los cuidados necesarios de la región, lo más caro es establecer dispositivos de vigilancia, para lo que Australia ya ha donado una patrulla de barcos y Nueva Zelanda enviará una serie de aviones.