Denuncian la utilización del himno nacional en las procesiones
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Ni himnos, ni representantes gubernamentales, ni miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Así propone que sean las procesiones de Semana Santa el Observatorio de la Laicidad, quien denunció ayer la utilización de estos símbolos y la presencia de ciertas autoridades en las procesiones religiosas que se celebran con motivo de la Semana Santa, tratándose de un Estado aconfesional.
Consideran que supone una vulneración del principio de neutralidad del Estado, al poner en evidencia una confusión entre el Estado y una creencia popular, en detrimento de otras convicciones.
En un comunicado, el Observatorio criticó que el Estado parece apostar y privilegiar una determinada opción religiosa, olvidando que es la organización política de toda la ciudadanía, e incluso apuntó que, de esta manera, rememora con esta situación épocas medievales y del nacionalcatolicismo, donde la confusión y unión del Estado con la Iglesia privilegiaba al catolicismo por encima de cualquier otra opción personal.
En este sentido, recordó que las personas a título personal pueden y tienen derecho a manifestar sus convicciones sean religiosas o no, pero los funcionarios, las instituciones y las autoridades no. Por ello, considera que su presencia supone atentar a la aconfesionalidad del Estado y su neutralidad ante las distintas opciones de conciencia que pueda tener la ciudadanía.
Asimismo, el Observatorio de la Laicidad denunció el uso del himno nacional en dichas procesiones, en contra de lo establecido legalmente en el Real Decreto 1560/1997, de 10 de octubre, por el que se regula su utilización. Además, argumentó que el Reglamento de Honores del Ejército mantiene el uso del himno nacional para el santísimo sacramento.
En un comunicado, el Observatorio criticó que el Estado parece apostar y privilegiar una determinada opción religiosa, olvidando que es la organización política de toda la ciudadanía, e incluso apuntó que, de esta manera, rememora con esta situación épocas medievales y del nacionalcatolicismo, donde la confusión y unión del Estado con la Iglesia privilegiaba al catolicismo por encima de cualquier otra opción personal.
En este sentido, recordó que las personas a título personal pueden y tienen derecho a manifestar sus convicciones sean religiosas o no, pero los funcionarios, las instituciones y las autoridades no. Por ello, considera que su presencia supone atentar a la aconfesionalidad del Estado y su neutralidad ante las distintas opciones de conciencia que pueda tener la ciudadanía.
Asimismo, el Observatorio de la Laicidad denunció el uso del himno nacional en dichas procesiones, en contra de lo establecido legalmente en el Real Decreto 1560/1997, de 10 de octubre, por el que se regula su utilización. Además, argumentó que el Reglamento de Honores del Ejército mantiene el uso del himno nacional para el santísimo sacramento.