Desarticulada una banda boliviana que llevaba cocaína a Mallorca

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

La Policía Nacional ha desarticulado una red de narcotraficantes dedicada a traer a España importantes cantidades de cocaína pura desde Bolivia, camufladas en grandes contenedores que tenían como destino Valencia. El destino final pretendía ser el mercado negro mallorquín, un objetivo al que nunca llegó después de que las fuerzas de seguridad de nuestro país frustraran el plan.
La red estaba dirigida por un empresario de la construcción de la capital balear que fue detenido, junto a otras ocho personas, en Córdoba cuando se encontraba en uno de los laboratorios que poseía para tratar la sustancia. Según explicó el inspector jefe de la Unidad de Estupefacientes, Antonio Suárez, la carga decomisada podría haber alcanzado un valor en el mercado de 33 millones de euros.

El delegado del Gobierno en Baleares, Ramón Socías, y el jefe provincial de la CNP, Bartomeu Campaner, informaron hoy de que las actuaciones policiales se enmarcan en la aún abierta ‘operación Duquesa’, activada en noviembre de 2007 por la Jefatura Provincial balear, aunque las detenciones de un total de nueve individuos se produjeron el pasado fin de semana. Las investigaciones se iniciaron tras la localización de un sujeto que residía en la localidad mallorquina de Sant Llorenç des Cardassar, exhibiendo un elevado nivel de vida y con unas relaciones sociales centradas en individuos con antecedentes y, que sin embargo, no tenía una actividad económica conocida.

A raíz del seguimiento de esta persona, se localizó un contenedor en Valencia sospechoso, y fue abierto por los efectivos policiales. Pertenecía a una empresa de Barcelona y llegó cargado, supuestamente, con 17 toneladas de mobiliario de madera y que, en realidad, albergaba un total de 78 paquetes camuflados en 13 tablones de madera, que contenían la pasta base de cocaína que debía ser tratada para convertirla en la sustancia final. Según explicó Socías, la mercancía de cocaína pura la traían desde Bolivia.

Se tardó día y medio en extraer los estupefacientes, que se hallaban envueltos en plástico y recubiertos con café humedecido para despistar a los perros policía. Esta sustancia decomisada, explicó Suárez, una vez tratada se haría convertido en al menos 300 kilos de cocaína convencional de primera calidad, con un valor cercano a los 11 millones de euros, sin contar con los ‘cortes’. De este modo, una vez que se le hubieran realizado los ‘cortes’ con los que llega al consumidor convencional, la mercancía pasaría a tener un valor de hasta 33 millones de euros.