Desarticulada una banda que cometió más de setenta atracos

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
SUCESO
Los Mossos d’Esquadra y la Guardia Civil han desarticulado una banda de ladrones especializada en robos silenciosos y con violencia. Los miembros habrían asaltado más de setenta atracos en viviendas, empresas y entidades bancarias de Cataluña y la costa levantina.
En algunos de ellos, cometieron acciones violentas, como una agresión a un vigilante de seguridad y a una señora de la limpieza. Tenían las tareas perfectamente distribuidas, y su condición de trabajadores normales les permitía ocultarse antes y después de cometer los robos. Mossos y Guardia Civil crearon un grupo conjunto para detener a los miembros. Los agentes investigan su relación con otros delitos. La investigación de la policía catalana se inició a finales del año pasado, tras producirse varios asaltos en localidades del Maresme. En el mes de diciembre, los agentes detuvieron en Sant Cugat del Vallès a uno de los supuestos miembros de la banda cuando se preparaba para cometer un robo en una vivienda con un vehículo robado en Godella (Valencia).
Los investigadores comprobaron que formaba parte de un grupo muy activo y con una gran movilidad por la costa catalana y levantina. Para hacer avanzar la investigación, se creó un grupo conjunto entre los Mossos y la Guardia Civil, que también había detectado un incremento de robos en domicilios, empresas y entidades bancarias con el método del butrón. Los agentes situaron a los integrantes de la banda en las provincias de Barcelona y Alicante, divididos en dos grupos y con conexiones entre ellos.
Los policías comprobaron que se intercambiaban personal y medios para la comisión de algunos delitos que requerían de cierta especialización. Los miembros del grupo actuaban de forma muy organizada, con un claro reparto de tareas muy determinado: una parte del grupo se dedicaba a la vigilancia para proteger a los autores materiales del robo, una segunda perpetraba el asalto, y una última se encargaba de facilitar la huida.

Trabajadores
Los miembros del grupo se ocultaban como trabajadores en el barrio donde residían. Cuando salían a cometer los robos, se trasladaban a descampados situados en lugares alejados de sus domicilios y en zulos preparados se cambiaban de ropa y recogían las herramientas que utilizaban en el asalto.
Tras los robos, volvían a los zulos para esconder las herramientas, la vestimenta y el botín conseguido antes de darle salida en el mercado ilegal. El grupo, además, habría cometido los delitos de robo y hurto de uso de vehículo, falsificación documental, blanqueo de capital y asociación ilícita. La operación continúa abierta y no se descartan más detenciones, así como su relación con otros hechos delictivos.