Desmantelada una trama de fraude en Murcia, Almería y Madrid
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La Agencia Tributaria y la Policía Nacional han desmantelado una red de blanqueo de capitales y fraude fiscal. Un total de 22 personas están imputadas. Los estafadores simularon que una sociedad instrumental sin patrimonio adquiría unas fincas por 15 millones de euros y las vendía por 24 millones en la misma notaría el mismo día.
De esta forma, la plusvalía se generaba en la sociedad instrumental, con lo que los verdaderos compradores eludían el pago de los correspondientes impuestos. Los estafadores utilizaron en esa operación 17.320 billetes de 500 euros. Operaban en Murcia, Almería y Madrid.
La operación, denominada Lila, se inició en 2007 en virtud de las investigaciones de la Agencia Tributaria y de la Policía Nacional, que permitieron descubrir una operación inmobiliaria concebida para defraudar a la Hacienda Pública y blanquear ganancias ilícitas. La trama se descubrió gracias a una operación inmobiliaria fraudulenta de compra de tres fincas en la localidad murciana de Molina de Segura que incluía la entrega de 17.320 billetes de 500 euros.
Para evitar que la Agencia Tributaria descubriera el fraude fiscal, se simuló que una sociedad instrumental, administrada por un testaferro carente de recursos económicos, compraba las fincas por 15 millones de euros y las vendía a los compradores finales por 24 millones en la misma notaría y el mismo día.
Mediante esta compraventa ficticia, la plusvalía se generaba en la sociedad instrumental, de forma que los verdaderos compradores y vendedores eludían el ingreso en la Hacienda Pública de los correspondientes impuestos.
Así, el día de la formalización de las escrituras, empleados de entidades financieras abonaron en efectivo 8,6 millones de euros en la propia notaría, mediante la entrega de 17.320 billetes de 500 euros que habían sido transportados en sacas hasta la notaría esa misma mañana por trabajadores de una empresa de seguridad a petición de los compradores. Este importe se repartió en la notaría entre vendedores y mediadores.
Por su parte, los vendedores utilizaron 3,3 millones de euros esa misma tarde como parte del precio no declarado en la compra de una finca en el municipio murciano de Águilas, escriturada a un precio muy inferior al real.
La operación, denominada Lila, se inició en 2007 en virtud de las investigaciones de la Agencia Tributaria y de la Policía Nacional, que permitieron descubrir una operación inmobiliaria concebida para defraudar a la Hacienda Pública y blanquear ganancias ilícitas. La trama se descubrió gracias a una operación inmobiliaria fraudulenta de compra de tres fincas en la localidad murciana de Molina de Segura que incluía la entrega de 17.320 billetes de 500 euros.
Para evitar que la Agencia Tributaria descubriera el fraude fiscal, se simuló que una sociedad instrumental, administrada por un testaferro carente de recursos económicos, compraba las fincas por 15 millones de euros y las vendía a los compradores finales por 24 millones en la misma notaría y el mismo día.
Mediante esta compraventa ficticia, la plusvalía se generaba en la sociedad instrumental, de forma que los verdaderos compradores y vendedores eludían el ingreso en la Hacienda Pública de los correspondientes impuestos.
Así, el día de la formalización de las escrituras, empleados de entidades financieras abonaron en efectivo 8,6 millones de euros en la propia notaría, mediante la entrega de 17.320 billetes de 500 euros que habían sido transportados en sacas hasta la notaría esa misma mañana por trabajadores de una empresa de seguridad a petición de los compradores. Este importe se repartió en la notaría entre vendedores y mediadores.
Por su parte, los vendedores utilizaron 3,3 millones de euros esa misma tarde como parte del precio no declarado en la compra de una finca en el municipio murciano de Águilas, escriturada a un precio muy inferior al real.