Detienen a dos miembros del del cártel de los Beltrán Leyva
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Las autoridades del estado de Tabasco detuvieron ayer a dos presuntos sicarios del cártel de los hermanos Beltrán Leyva, acusados de asesinar a cuatro familiares de Melquisedet Angulo Córdova, infante especial de la Marina mexicana que murió en el operativo militar en el que también cayó abatido la semana pasada el capo Arturo Beltrán Leyva, también conocido como El Barbas o El Jefe de jefes en su apartamento de lujo en Cuernavaca, en el estado sureño de Morelos.
Los dos presuntos sicarios responsables de abatir este lunes a la madre, dos hermanos y una tía de Angulo Córdova, apenas unas horas después de enterrar al militar, fueron detenidos en la habitación de un hotel de tres estrellas en la localidad de Villahermosa, informó el procurador de Justicia de Tabaco, Rafael González Lastra. Las autoridades de Tabasco también se incautaron de tres vehículos y varias armas de los sicarios.
González Lastra adelantó que se espera contar con más información en las próximas horas y no descartó que el número de detenitos pueda aumentar una vez completados los interrogatorios correspondientes. Estamos aclarando el origen de los hechos, cómo se consumafron, por qué se consumaron, quienes han participado, en fin ya se tienen varios elementos, precisó.
Un grupo de hombres armado asesinó el lunes por la noche a la madre del militar mexicano, Irma Córdova Pérez, de 64 años, a la tía, Josefa Angulo Flores, de 46 años, así como a dos hermanos del militar: su hermana Yolidabey de 22 años y su hermano Benito Angulo Córdova, de 28 años. Otra hermana, Miraldeyi de 24 años, permanece hospitalizada tras ser herida en el tiroteo que se produjo en la vivienda familiar en el barrio de Quintín Arauz, en Tabasco, horas después de sepultar al militar. Por su parte, el presidente mexicano, Felipe Calderón, que ha hecho de la lucha contra el narcotráfico uno de sus principales ejes de Gobierno, condenó este martes el asesinato de los familiares del marino y dijo que los cárteles no conseguirán amedrentar al Estado.No habremos de amedrentarnos por criminales sin escrúpulos, como quienes cometen tal clase de barbarie. Quienes así actúan merecen el repudio unánime de la sociedad y merecen pagar por sus crímenes, insistió. El asesinato de los familiares de Melquisedec constituye un acto por demás cobarde y deleznable. Estos condenables hechos son una muestra de la falta de escrúpulos con los que opera el crimen organizado, atentando contra vidas inocentes, y no pueden sino hacer reforzarnos en el afán de desterrar al singular cáncer de la vida social, denunció.
Fuentes policiales, citadas por el diario El Universal, no descartaron que el presunto grupo de sicarios que abatió a los familiares del militar mexicano pertenezcan al grupo de Los Zetas, que opera en Tabasco y está ligado al cártel de Golfo al que los hermanos Beltrán Leyva se asociaron en 2008, después de hacer dirigido durante años el cártel de Sinaloa bajo las órdenes del narcotraficante Joaquín Guzmán, alias El Chapo.
Al parecer los sicarios emplearon armas R-15, aunque las autoridades mexicanas todavía no han podido determinar cuántas personas participaron en la matanza ni tienen rastro de los vehículos que emplearon en la operación.
Una operación militar en la que participaron 60 infantes especiales de la Marina mexicana permitió a mediados de la semana pasada acabar con la vida del capo Arturo Beltrán Leyva, uno de los tres narcotraficantes más buscados por México, también conocido como El Barbas o El Jefe de los jefes, que pereció acribillado en su residencia de lujo en Cuernavaca, en el estado de Morelos, junto a otros cuatro de sus sicarios.
González Lastra adelantó que se espera contar con más información en las próximas horas y no descartó que el número de detenitos pueda aumentar una vez completados los interrogatorios correspondientes. Estamos aclarando el origen de los hechos, cómo se consumafron, por qué se consumaron, quienes han participado, en fin ya se tienen varios elementos, precisó.
Un grupo de hombres armado asesinó el lunes por la noche a la madre del militar mexicano, Irma Córdova Pérez, de 64 años, a la tía, Josefa Angulo Flores, de 46 años, así como a dos hermanos del militar: su hermana Yolidabey de 22 años y su hermano Benito Angulo Córdova, de 28 años. Otra hermana, Miraldeyi de 24 años, permanece hospitalizada tras ser herida en el tiroteo que se produjo en la vivienda familiar en el barrio de Quintín Arauz, en Tabasco, horas después de sepultar al militar. Por su parte, el presidente mexicano, Felipe Calderón, que ha hecho de la lucha contra el narcotráfico uno de sus principales ejes de Gobierno, condenó este martes el asesinato de los familiares del marino y dijo que los cárteles no conseguirán amedrentar al Estado.No habremos de amedrentarnos por criminales sin escrúpulos, como quienes cometen tal clase de barbarie. Quienes así actúan merecen el repudio unánime de la sociedad y merecen pagar por sus crímenes, insistió. El asesinato de los familiares de Melquisedec constituye un acto por demás cobarde y deleznable. Estos condenables hechos son una muestra de la falta de escrúpulos con los que opera el crimen organizado, atentando contra vidas inocentes, y no pueden sino hacer reforzarnos en el afán de desterrar al singular cáncer de la vida social, denunció.
Fuentes policiales, citadas por el diario El Universal, no descartaron que el presunto grupo de sicarios que abatió a los familiares del militar mexicano pertenezcan al grupo de Los Zetas, que opera en Tabasco y está ligado al cártel de Golfo al que los hermanos Beltrán Leyva se asociaron en 2008, después de hacer dirigido durante años el cártel de Sinaloa bajo las órdenes del narcotraficante Joaquín Guzmán, alias El Chapo.
Al parecer los sicarios emplearon armas R-15, aunque las autoridades mexicanas todavía no han podido determinar cuántas personas participaron en la matanza ni tienen rastro de los vehículos que emplearon en la operación.
Una operación militar en la que participaron 60 infantes especiales de la Marina mexicana permitió a mediados de la semana pasada acabar con la vida del capo Arturo Beltrán Leyva, uno de los tres narcotraficantes más buscados por México, también conocido como El Barbas o El Jefe de los jefes, que pereció acribillado en su residencia de lujo en Cuernavaca, en el estado de Morelos, junto a otros cuatro de sus sicarios.