Diputación apoya la actividad de Cáritas Diocesana con 100.000 euros
La crisis económica y el desempleo está ocasionando que cada vez con más frecuencia las familias de Guadalajara tengan que recurrir a solicitar ayuda extra para llegar a fin de mes. Tras firmar la semana pasada un convenio de colaboración con Proyecto Hombre, la Diputación provincial de Guadalajara, consciente de este hecho, ha vuelto de nuevo a mostrar su lado más solidario con la rúbrica de otro acuerdo, en este caso, con Cáritas Diocesana.
La presidente de la Institución provincial, Ana Guarinos, estuvo acompañada por el vicario de Pastoral Social de Cáritas, Braulio Carlés, así como por el diputado de Servicios Sociales, Antonio Ruiz.
Guarinos señaló que, en la medida de lo posible, las administraciones públicas debían estar del lado de las personas con mayor vulnerabilidad social y riesgo de exclusión, lo que les había llevado a colaborar, por segundo año consecutivo, con Cáritas. Este año el importe total de su ayuda asciende a 100.000 euros, dirigidos a dar cobertura a las necesidades básicas de los guadalajareños con menos recursos. De este montante, 70.000 euros se destinarán a alimentos; 20.000 a personal; 6.000 a ayudas económicas y otros 4.000 a mantenimiento. Mientras existan necesidades desde la Diputación vamos a colaborar con nuestro pequeño grano de arena, reiteró Guarinos.
Braulio Carlés desgranó los datos de los últimos años con respecto a los servicios prestados en Cáritas. En 2012 la demanda de ayuda siguió creciendo hasta cerrar con 52.000 solicitudes. En 2013 el restaurante solidario de Cáritas da de comer diariamente a 350 personas, mientras que previamente a 2008 las cifras eran de apenas 20 o 25 ciudadanos.
El perfil de las personas atendidas es el de familias con padres de entre 25 y 40 años con varios hijos a su cargo que habían tenido una vida normalizada y que, en muchos casos, tienen una hipoteca. Suelen coincidir con extrabajadores de la construcción o del sector logístico, entre otros, que ya han agotado las prestaciones por desempleo.
Pese a estos datos, Carlés quiso transmitir un mensaje de esperanza. De hecho, aunque tímidamente, puede interpretarse como positivo el hecho de que, después de años de crecimiento imparable, desde abril hasta ahora no estamos subiendo.