Diputación aprueba la modificación del Plan de Carreteras

20/12/2011 - 13:26 FCV

PSOE e IU votan en contra de una decisión sobre la que entienden que, en la práctica, supondrá el fin del plan.
El pleno ordinario que se celebra en Diputación provincial ha dado luz verde al reajuste de anualidades y modificación de los contratos de las áreas uno y tres (Sigüenza y Guadalajara) de la Red Provincial de Carreteras, con los votos en contra de los Grupos Socialista y de Izquierda Unida. La propuesta realizada, y presentada por el diputado delegado de Infraestructuras, Lorenzo Robisco, supone el establecimiento de un nuevo cuadro de financiación de cuyo reajuste resulta una prórroga del periodo de ejecución del contrato contemplado en el Plan de Carreteras hasta 2016. Esto supondrá una nueva asignación para 2012 de 11 millones de euros y a partir de 2013, conforme al nuevo cuadro de anualidades, la financiación de los contratos se realizará con fondos propios del presupuesto de la Institución Provincial.
 De la misma forma se dio luz verde, con los votos en contra de PSOE e IU, a la amortización anticipada del préstamo a largo plazo concertado con Caja de Ahorros de la Inmaculada, por importe de cinco millones de euros, como consecuencia del reajuste de las anualidades del Plan, por ser el que tiene el diferencial de puntos porcentuales más elevado sobre el Euribor. De acuerdo con el reajuste del Plan de Carreteras, parte del préstamo que financiaba las obras del ejercicio de 2010 queda diferido a los ejercicios de 2013 a 2016, por lo que se pueden destinar hasta 7,5 millones de euros a amortizaciones anticipadas, con el objeto de disminuir los gastos de amortización e intereses y disminuir, de esta manera, la tasa de endeudamiento, como explicó el diputado delegado de Economía Juan Pablo Sánchez Sánchez-Seco. Tanto desde el PSOE, como desde IU se ha criticado precisamente el hecho de que se haya devuelto esta cantidad sin que se haya usado para hacer carreteras, realizar inversión y generar empleo, aseguró el portavoz de IU, Francisco Riaño. A juicio de la portavoz socialista, María Antonia Pérez León, esta devolución supone una oportunidad perdida que tendrá consecuencias futuras, “porque la legislación vigente no lo permite”. A su juicio, la realidad es que “han devuelto el dinero porque no han trabajado estos seis meses y se han dormido en los laureles de la crisis, lo que hará que se pierda la oportunidad de generar 500 empleos en la provincia”.
 Robisco destacó que el Plan, como se conocía hasta ahora, “suponía hipotecar las cuentas de este gobierno y los venideros”. Sin embargo, con la modificación, “a partir del 1 de enero de 2012 nos vamos a liberar 700.000 euros al año en gastos de amortización e intereses” y se podrán invertir 11 millones de euros “en obra y empleo”. Robisco recordó la hipoteca que constituía el propio plan para las arcas provinciales: “Nos hemos ido a un 166% de endeudamiento, una deuda brutal e insoportable, y me pregunto ahora dónde está la máquina de hacer dinero”, aseguró volviendo a recordar que con el nuevo planteamiento se ahorrarán 700.000 euros anuales, “por lo que las razones de la modificación están más que justificadas, porque no sabemos el dinero que va a llegar en los próximos años”. Una deuda que, recordó Sánchez-Seco, supone el doble de lo permitido por Ley. “El plan se va a cumplir en su totalidad, pero este cambio supone que adecuamos su desarrollo a la realidad actual, con  un proyecto incumplible técnicamente, ya que no se han empezado obras de 2010,  y técnicamente, ya que se estaba pagando amortización e intereses de un dinero que aún no se había empleado”.
 Para el portavoz de IU, Francisco Riaño, el resultado del cambio realizado supone “la modificación de las prioridades para adaptarlas a la inversión y no a los proyectos, encaminando las acciones a reducir la deuda con los bancos, anteponiendo este objetivo a las necesidades de los ciudadanos, alcaldes y de seguridad vial”. A su juicio, esta medida supone “la dinamitación del plan y del consenso político y social alcanzado en torno a él”. Tanto los socialistas como desde Izquierda Unida se ha destacado que los proyectos que se iban a ejecutar en 2010 se derivan a los años venideros y se aplazan “por una decisión política cuyo objetivo es reducir la deuda a toda costa”. Según el diputado del PSOE, Julio García, “han hecho añicos la secuencia del desarrollo del plan, algo que era evitable y no hay ninguna razón técnica ni económica para haber hecho eso”. Con esta medida –asegura- “se carga de incertidumbres el proyecto, por lo que nos tememos que se acabe el plan, a través de una forma letal de ahorrar”. García se pregunta “cómo vamos a tener la certeza de que se va a hacer con fondos propios si antes, con ingresos superiores, no era posible hacerlo”.