Dos víctimas mortales del accidente de Barajas estaban vinculadas a Yélamos de Abajo donde habían pasado sus vacaciones

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

En Vadeavellano se celebró una misa en memoria de Carmen Rojo.
Por: F.C.V. GUADALAJARA
Valdeavellano ha suspendido sus fiestas por la muerte de Carmen Rojo en el avión siniestrado
Una mujer nacida en la localidad de Yélamos de Abajo (Guadalajara) y una de sus dos hijas canarias figuran entre las 153 víctimas mortales del accidente del avión de Spanair que se estrelló el pasado miércoles en Barajas. Se trata de María del Carmen Sánchez Ortiz, de unos 59 años, y su hija Verónica Betancor Sánchez, de 29 ó 30, según ha confirmado Encarnación Sanz, la alcaldesa de esa localidad. A última hora de la tarde, se sabía en Valdeavellano que una de sus más entrañables veraneantes, hija de Justino, un oriundo del municipio alcarreño, iba a bordo con su novio, Gabriel, para pasar unos días en Gran Canaria. Se trata de Carmen Rojo. Valdeavellano ha suspendido sus fiestas.
Las dos mujeres habían pasado sus vacaciones en el pueblo, tras lo cual se disponían a regresar a su residencia en Las Palmas de Gran Canaria.

Tras conocer la noticia del accidente, la alcaldesa decretó que las banderas ondearan a media asta en el Ayuntamiento de Yélamos, donde las dos mujeres eran muy conocidas y tenían numerosos amigos y familiares.

Sanz ha indicado que ambas, solo una de las cuales ha sido ya identificada, serán enterradas en Canarias, aunque el Ayuntamiento celebrará un funeral en su memoria el próximo sábado 30 de agosto.

Alfredo de Lorenzo, que fue alcalde de Yélamos durante 16 años, ha dicho a Efe que las dos mujeres eran muy conocidas y que Verónica "se lo pasó de maravilla en las fiestas pasadas del pueblo bailando sin parar con sus amigos".

De Lorenzo ha relatado que las dos mujeres le comentaron que iban a viajar a Guadalajara en autobús y de allí en taxi al aeropuerto de Barajas para abordar el fatídico vuelo de Spanair.

"Me dijeron que iban a viajar el miércoles sobre el mediodía en Spanair y cuando escuché que hubo un accidente de un avión de esa compañía, le comenté a mi mujer: 'Ay, Dios, les ha pillado'", ha relatado De Lorenzo.

El ex alcalde comentó que María del Carmen Sánchez se casó con un médico en Canarias, del que enviudó hace unos años, y que la pareja tenía dos hijas: la fallecida Verónica y Leticia, que era mayor que su hermana.

Leticia Betancor se ha desplazado a Madrid a la espera de que las autoridades identifiquen positivamente los cuerpos de su madre y hermana para poder llevárselos a Canarias.

De Lorenzo dijo que las dos mujeres eran "muy simpáticas y muy queridas" en el pueblo, al que venían "todos los años" para pasar las fiestas. "Eran muy buena gente", ha añadido el ex alcalde. EFE





Valdeavellano tiene una víctima

Las agencias de viaje de toda la provincia pasaron todo el miércoles, desde que se conoció el accidente, cotejando listados para averiguar si, entre los pasajeros del avión siniestrado, se encontraba algún cliente suyo. Muchos agentes respiraban aliviados al comprobar que, afortunadamente, ninguno de ellos iba en el fatídico vuelo. Sin embargo, a última hora de la tarde, ya se sabía en Valdeavellano que una de sus más entrañables veraneantes, hija de Justino, un oriundo del municipio alcarreño, iba a bordo con su novio, Gabriel, para pasar unos días en Gran Canaria. Era la primera vez que subía a un avión. Desde entonces, la localidad guadalajareña está triste. Aunque aún no está confirmada la muerte de la joven, de 20 años de edad, Carmen Rojo Rosa, el hecho de que, a cierre de edición, no haya podido ser identificada, ha caído como una losa sobre el ánimo de los vecinos, que se encontraban celebrando el primer día de sus fiestas patronales cuando se enteraron, anteayer, de la noticia de que era una de las pasajeras del vuelo. El Ayuntamiento ha decidido suspenderlas.

La bandera de la Casa Consistorial ondea a media hasta y el propio alcalde, Francisco Campos, es uno de los más afectados por esta pérdida. Como él dice, en un pueblo como el suyo, todos se conocen. En su caso, Carmen era amiga de su hija, con la que compartía desde hace años las vacaciones de verano en el pueblo. Una chica que los vecinos definen como “muy maja, alegre, se llevaba muy bien con todos, y guapa, rubia –destacaba por su pelo rubio y rizado-”.
Ayer por la mañana sus amigos decidieron llamar al párroco de Valdeavellano para que se trasladara hasta el pueblo y celebrara una misa por ella, a la que no faltó nadie, ya que Carmen era muy conocida, sobre todo por su activa participación en las peñas, cuando llegaban las fiestas, y por la gran amistad que la unía con algunas chicas de su edad que se desplazan todos los años para pasar las vacaciones de verano. Además estaba muy vinculada al municipio, ya que su padre es natural de allí.
La familia de María del Carmen pasó todo el día de ayer en el pabellón de Ifema, asistida por varios psicólogos, a la espera de reconocer los restos de su hija. Como mal menor, en todo momento estuvo convenientemente atendida. Desde la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha llamaron ayer al primer edil con la finalidad de ofrecer a los padres la ayuda que requirieran.
Los vecinos de la localidad comentan que, por estos días, la principal ilusión del padre, Justino, era cantar en la ronda que se celebraba ayer por la noche. Rufino Ruiz, su compañero de ronda, emocionado, lamentó ayer que no pudiera acompañarle con su voz los acordes de la guitarra que toca con tanta maestría. “Es una persona extraordinaria que ha sufrido un golpe muy fuerte;”.
La bandera está a media asta en muchos lugares de la provincia. En Alovera se ha guardado un minuto de silencio, de la misma forma que en el pleno celebrado ayer por la Diputación. Tanto el alcalde de Guadalajara, Antonio Román, como la presidenta de la Institución provincial, María Antonia Pérez León, manifestaron ayer sus condolencias a los familiares. Ambos confirmaron que ambas instituciones han decretado luto oficial. Las banderas de todas las instituciones públicas de la región ondean ya a media asta. El obispo de Guadalajara, José Sánchez, remitió ayer un comunicado. “Ante la magnitud del terrible accidente en Barajas en el día de ayer, que a todos nos afecta, os invito a la oración por el eterno descanso de los fallecidos, por la pronta recuperación de los heridos y por la fortaleza, el consuelo y la esperanza de los familiares, a los que habremos de manifestar nuestro afecto, cercanía y ayuda en aquello que podamos”, señaló Sánchez.

Dos mujeres vinculadas a la provincia

Además de la joven de Valdeavellano, se sabe que hay dos personas más vinculadas a la provincia que iban en el vuelo. Una vecina de Las Palmas de Gran Canaria, Carmen Sanchez Ortiz y su hija, Verónica O., viajaban en el avión siniestrado tras regresar de pasar unos días en la tierra natal de Carmen, Guadalajara, para comprobar el estado de una finca que posee la familia en el lugar, según informaron a Europa Press fuentes cercanas a la familia.

Las mismas fuentes señalaron que los famliares aún no sabían nada de las dos mujeres y que éstas sólo cuentan con la otra hija de Carmen como familiar en las islas, puesto que el resto personas cercanas a ellas vivían en Castilla La Mancha.