Dudas sobre la reaparición del lider norcoreano Kim Jong Il

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

El anuncio de la reaparición pública del líder norcoreano Kim Jong-Il en un partido de fútbol por los medios de prensa oficiales, busca acallar los persistentes rumores sobre el estado de salud del hombre fuerte del régimen estalinista, estimaban el domingo los expertos en Seúl. “Kim dirige un mensaje a Corea del Norte y al extranjero, según el cual no hay ningún problema”, explicó Kim Yong-Hyun, profesor en la Universidad de Corea en Seúl.
En su opinión, “el dirigente norcoreano quiso hacer un regreso natural, discreto, desprovisto de dramatismo. Esto responde a un cálculo que consiste en decir: Miren, la República (Popular Democrática de Corea) está bien”, agregó.
La agencia de prensa norcoreana KCNA, órgano del régimen, afirmó el sábado que su hombre fuerte, de 66 años, había asistido hace poco a un partido de fútbol. Sin embargo, la sorpresiva reaparición de Kim sigue estando rodeada de cierta nebulosa: los canales de televisión norcoreanos hablan de la presencia de Kim en el partido de fútbol pero sin mostrar imágenes, destacó la agencia de prensa surcoreana Yonhap. La fecha del partido al que habría ido Kim tampoco fue mencionada.
Según la KCNA, se trató de un partido entre estudiantes universitarios con motivo del 62 aniversario de la Universidad Kim Il-sung, fundada el primero de octubre de 1946. Esto permite suponer que el encuentro deportivo pudo jugarse el miércoles.Kim Jong-Il, en el poder desde la muerte de su padre en 1994, no había sido visto en público desde hacía casi dos meses.
El 14 de agosto inspeccionó una fábrica militar, siempre según la prensa. Su ausencia, el 9 de septiembre pasado, de un importante desfile militar que celebraba el 60 aniversario del régimen comunista, había acentuado las especulaciones sobre su estado de salud. Las autoridades surcoreanas habían afirmado después que Kim Jong-Il había sido operado de un ataque cerebral y que se estaba recuperando. Pero Pyongyang desmintió esa información.
“El despacho de la KCNA debería calmar la inquietud sobre la salud de Kim Jong-Il”, estimó Paik Haksoon, experto en el Instituto Sejong en Seúl. Pero según otro especialista que pidió el anonimato, el régimen debería haber difundido imágenes. “Sin ello, las especulaciones se extenderán”, advirtió.