EEUU entrega el control de primera provincia suní a autoridades iraquíes

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
Después de que los soldados norteamericanos tomaran el control efectivo de la provincia iraquí de Al Anbar hace dos años arrebatándoselo a la eficiente insurgencia suní, ayer las tropas estadounidenses devolvieron el control a las fuerzas de seguridad del país. Durante la ceremonia de entrega, las flores adornaron Ramadi, la capital de la provincia, que en los últimos años constituyó el centro de una de las zonas más conflictivas de Irak.
De hecho, de todos los soldados norteamericanos fallecidos desde el comienzo de la guerra de Irak, más de un cuarto se produjo en Al Anbar. La entrega de Al Anbar supone la primera devolución del control de una provincia suní y asciende a 11 el número de provincias que controla Irak, del total de sus 18. Las tropas estadounidenses controlaban el territorio desde 2006, tras años de incesantes escaramuzas y atentados desde la invasión que daban poder real sobre el terreno a los insurgentes.

Acto de entrega
Esta devolución del control se produjo en una ceremonia de celebración en la que no faltó la decoración con banderas tribales de la sede del Gobierno en Ramadi y las flores en los vehículos policiales que desfilaron por la ciudad. Al acto asistieron, entre otros, el general John Kelly, comandante de las fuerzas de EE.UU en Anbar, y el gobernador de Anbar, Mamun Sami Rasheed, que se fundieron en un abrazo al finalizar la firma del documento que transfiere el control de la ciudad a las autoridades iraquíes.
En ese momento, el comandante de las fuerzas estadounidenses explicó que sus tropas “serán menores en Anbar, aunque no será algo repentino. Se producirá de forma gradual”. Asimismo, Majid al-Assafi, nuevo jefe de policía de Anbar, explicó que sus fuerzas “están preparadas para tomar la responsabilidad de la seguridad”, según una información de la BBC recogida por otr/press. “Están controlando la situación”, indicó en referencia a sus equipos de seguridad.
Por su parte, el teniente coronel Chris Hughes, portavoz de los Marines de EE.UU en el oeste de Irak, señaló que la entrega fue principalmente ceremonial, puesto que en realidad las fuerzas iraquíes han estado trabajando en el territorio durante los últimos meses.Por todo ello, Kelly celebró estar “en los últimos metros de esta terrible lucha”, tras lo que se refirió a los asistentes a quien dijo que “sus vidas y las vidas de sus hijos dependen de la victoria”.


Hasta ahora, las fuerzas estadounidenses contaban con 28.000 soldados en Anbar, mientras que, en febrero el número de efectivos en la zona fueron 37.000, mientras que el número de fuerzas iraquíes descendió de 37.000 a 5.000 hace tres años.

A pesar de su poca riqueza petrolera, Anbar tiene gran importancia estratégica por sus fronteras con Siria, Arabia Saudí y Jordania y fue un refugio para los islámicos suní de Al Qaeda, así como escenario de feroces batallas contra las fuerzas estadounidenses y el Gobierno chií de Irak. Entre ellas, fue especialmente cruentas la de marzo de 2004 en Falujah, donde pudieron verse cadáveres quemados arrastrados por las calles.