EEUU podría atacar con aviones no tripulados de la CIA Pakistán
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Algunos responsables estadounidenses están abogando por ampliar el ámbito de operaciones de los aviones no tripulados de la CIA, que operan en las zonas tribales de Pakistán para acabar con los milicianos, en un intento de presionar al Gobierno paquistaní para que haga más para capturar a los líderes talibán establecidos en Quetta, capital de la provincia de Baluchistán, según informó el diario Los Angeles Times.
La Administración de Barack Obama se encuentra dividida sobre la propuesta de incluir en el área de los bombardeos una extensa ciudad habitada por 850.000 personas, Quetta. Los defensores de la medida, entre los que se incluyen varios responsables militares, aseguran que lanzar una ofensiva contra los talibán en Quetta o al menos amenazar con hacerlo es crucial para el éxito de la nueva estrategia para la guerra de Afganistán. Si no lo hacemos --al menos tener una verdadera discusión sobre esto-- Pakistán podría pensar que no vamos en serio, consideró un responsable estadounidense implicado en la planificación de la guerra citado por dicho periódico. Lo que tienen que hacer los paquistaníes es decir a los talibán que Estados Unidos está haciendo demasiada presión; no podemos permitir tener un santuario dentro de Pakistán por mas tiempo, añadió.
Sin embargo, otros responsables, entre ellos altos funcionarios de inteligencia, acogen con escepticismo la idea de bombardear un lugar que los paquistaníes consideran dentro del núcleo de su país. De hecho, los paquistaníes han advertido de que las consecuencias para las relaciones de ambos países serían graves. No somos una república bananera, declaró un responsable paquistaní que participa en las conversaciones sobre seguridad con Estados Unidos citado por dicho periódico. Si Estados Unidos sigue adelante, advirtió, podría ser el final del camino.
Según el periódico, Estados Unidos ha entregado una lista de líderes talibán a Pakistán y han urgido a las autoridades paquistaníes a desmantelar el llamado consejo de Quetta. Pero Washington no espera que Islamabad entregue al mulá Omar, líder talibán y aliado de Usama bin Laden que huyó de Afganistán cuando las fuerzas estadounidenses lo invadieron. Durante los últimos años, la CIA ha intensificado los ataques aéreos con aviones no tripulados contra objetivos de Al Qaeda y los talibán en Pakistán, principalmente en las zonas tribales a lo largo de la frontera con Afganistán. Aunque las intervenciones se han llevado a cabo con el consentimiento del presidente paquistaní, Asif Ali Zardari, éste ha protestado a Estados Unidos por las muertes de civiles en este tipo de operaciones, empujado por la presión social.
Sin embargo, otros responsables, entre ellos altos funcionarios de inteligencia, acogen con escepticismo la idea de bombardear un lugar que los paquistaníes consideran dentro del núcleo de su país. De hecho, los paquistaníes han advertido de que las consecuencias para las relaciones de ambos países serían graves. No somos una república bananera, declaró un responsable paquistaní que participa en las conversaciones sobre seguridad con Estados Unidos citado por dicho periódico. Si Estados Unidos sigue adelante, advirtió, podría ser el final del camino.
Según el periódico, Estados Unidos ha entregado una lista de líderes talibán a Pakistán y han urgido a las autoridades paquistaníes a desmantelar el llamado consejo de Quetta. Pero Washington no espera que Islamabad entregue al mulá Omar, líder talibán y aliado de Usama bin Laden que huyó de Afganistán cuando las fuerzas estadounidenses lo invadieron. Durante los últimos años, la CIA ha intensificado los ataques aéreos con aviones no tripulados contra objetivos de Al Qaeda y los talibán en Pakistán, principalmente en las zonas tribales a lo largo de la frontera con Afganistán. Aunque las intervenciones se han llevado a cabo con el consentimiento del presidente paquistaní, Asif Ali Zardari, éste ha protestado a Estados Unidos por las muertes de civiles en este tipo de operaciones, empujado por la presión social.