El 2,2% de los parados de todo el mundo están en España, que triplica la tasa mundial
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La OIT advierte de que 210 millones de personas están en paro en todo el mundo
El 2,2 por ciento de todos los parados mundiales están en España. Además, el porcentaje de desempleados españoles triplica la media mundial. Así lo especificó la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que señaló que el paro en el mundo se sitúa aproximadamente en el 6,5 por ciento de la población activa como promedio, mientras que en España el porcentaje es del 20 por ciento.
En total, a cierre del primer trimestre del año, el número de desempleados en España superaba los 4,6 millones de personas, de los que 2,5 millones eran hombres. El desempleo alcanza la cifra récord de 210 millones de parados en todo el mundo, y la OIT advierte de que la recuperación económica no está reduciendo las cifras.
A pesar de la aparición de ciertos signos de recuperación económica, la OIT no aprecia ningún síntoma de que está disminuyendo el paro. Precisamente, y en vísperas de la Cumbre del G-20, la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) ha hecho un llamamiento durante su reunión anual de 2010 para que se sitúe el empleo y la protección social en centro de las políticas de la recuperación económica. Los representantes de los gobiernos, empleadores y trabajadores de los 183 Estados miembros de la OIT mostraron en esta Conferencia su preocupación por que la recuperación de la economía mundial sigue siendo frágil y en muchos mercados laborales la recuperación del empleo no está yendo al mismo tiempo que la económica. Debemos adoptar de manera urgente políticas que pongan al empleo en el centro de las políticas económicas, afirmó Shigeru Nakajima, representante de los trabajadores de Japón en la Conferencia Internacional del Trabajo.
Pacto mundial
Los delegados asistentes a esta Conferencia pidieron además la adopción de acciones para poner en práctica el Pacto Mundial para el Empleo de la OIT, adoptado en un cumbre especial sobre la crisis realizada durante la Conferencia Internacional del Trabajo del año pasado. En la Conferencia de este año, los delegados también lanzaron la advertencia de que las medidas de reducción del déficit anunciadas recientemente, especialmente las que apuntan a recortar el gasto social, podrían afectar de manera directa el trabajo y los salarios en momentos en que persiste una débil recuperación económica y un alto nivel de desempleo. Asimismo, tanto los delegados de gobiernos como de empleadores y trabajadores señalaron que la continua falta de una recuperación del empleo supone un peso enorme para los desempleados, al tiempo que socava los esfuerzos para crear un ambiente adecuado para que las empresas generen empleo.
A pesar de la aparición de ciertos signos de recuperación económica, la OIT no aprecia ningún síntoma de que está disminuyendo el paro. Precisamente, y en vísperas de la Cumbre del G-20, la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) ha hecho un llamamiento durante su reunión anual de 2010 para que se sitúe el empleo y la protección social en centro de las políticas de la recuperación económica. Los representantes de los gobiernos, empleadores y trabajadores de los 183 Estados miembros de la OIT mostraron en esta Conferencia su preocupación por que la recuperación de la economía mundial sigue siendo frágil y en muchos mercados laborales la recuperación del empleo no está yendo al mismo tiempo que la económica. Debemos adoptar de manera urgente políticas que pongan al empleo en el centro de las políticas económicas, afirmó Shigeru Nakajima, representante de los trabajadores de Japón en la Conferencia Internacional del Trabajo.
Pacto mundial
Los delegados asistentes a esta Conferencia pidieron además la adopción de acciones para poner en práctica el Pacto Mundial para el Empleo de la OIT, adoptado en un cumbre especial sobre la crisis realizada durante la Conferencia Internacional del Trabajo del año pasado. En la Conferencia de este año, los delegados también lanzaron la advertencia de que las medidas de reducción del déficit anunciadas recientemente, especialmente las que apuntan a recortar el gasto social, podrían afectar de manera directa el trabajo y los salarios en momentos en que persiste una débil recuperación económica y un alto nivel de desempleo. Asimismo, tanto los delegados de gobiernos como de empleadores y trabajadores señalaron que la continua falta de una recuperación del empleo supone un peso enorme para los desempleados, al tiempo que socava los esfuerzos para crear un ambiente adecuado para que las empresas generen empleo.