El 36.199 viajó hasta el restaurante Pocholo de Torija en forma de bote
01/10/2010 - 09:45

Por: F.C.V. GUADALAJARA
TORIJA LA ILUSIÓN LLEGA AL RESTAURANTE POCHOLO
Alberto Hernando, como suele hacer todos los años por estas fechas, dejó de propina un décimo de Lotería en el restaurante Pocholo. Ninguno de los ocho empleados agraciados se podía imaginar el gran bote: 5.000 euros a repartir, lo que significan 600 euros para ellos, sus familias y parejas.
Un dinero que, aunque no sea mucho, sin duda, constituirá una importante ayuda para los gastos adicionales de las familias cuando llega la Navidad. Más ahora en época de crisis.
Un empujoncito
La mayoría de las trabajadoras, entre cocineras y camareras, son jóvenes. Unas, recién casadas; otras, con hijos pequeños, y otras están buscando o pagando un piso. Tanto para los Reyes Magos, como para los que comienzan a pagar su hipoteca, o preparan su boda, el de ayer, fue un gran día. El propietario del bar Pocholo, el ex alcalde de Torija, Miguel Ángel García Bravo, describía así la alegría que vivía: Aunque a mí no me ha tocado, sí que el resto se ha beneficiado; sin embargo se agradece, porque la gente no se esperaba una paga extra más. Y es que, aunque él no se beneficia de la propina, es un buen pellizco para su familia, que también trabaja allí. Además, tiene más motivos para estar contento porque asegura que él también, a nivel personal, lleva participaciones del mismo número que ha llevado la suerte a su restaurante.
Sorpresa
A su hija, Susana García, al principio le cogió por sorpresa: No teníamos claro que lo lleváramos; nos habían dicho que era probable que sí, pero al final nos llevamos una gran sorpresa. Inmediatamente llamaron a todas las compañeras para celebrar la gran noticia. A todas nos viene bien, porque somos gente joven que es un aliciente. Últimamente la cantidad que recogían del bote era muy escasa, debido a la crisis. Durante los meses pasados recogíamos 50 euros cada dos meses, los intentábamos juntar hasta que los repartíamos; pero esto sí que es un bote. Cada vez más alargaban el periodo de reparto y ahora, de repente, vamos a distribuir 5.000 euros, cien veces más. Susana tiene mellizos: Los Reyes Magos les comprarán unos reyes muy grandes; son pequeñitos, tienen un año y no tenía pensado comprarles reyes, porque creía que no se iban a enterar, pero como eso es una paga extra .
En lo que concierne al resto de la provincia, el anecdotario es amplio, aunque los premios no han sido muy cuantiosos. En la Alcarria, uno de los trabajadores de la empresa H.H. es de Pastrana y ésa es una de las pocas buenas noticias que ha llegado hasta la localidad alcarreña procedente de una lotería que ha generado, como todos los años, unas grandes expectativas que se han visto truncadas. Máxime teniendo en cuenta que numerosísimos vecinos, entre ellos el alcalde, Juan Pablo Sánchez Sánchez-Seco, tenía un décimo del número 58.615. Otro de los quintos premios recayó sobre el 58.616, dotado con 50.000 euros a la serie, y que ha sido vendido íntegramente en la administración número 13 de LHospitalet de Llobregat (Barcelona). El premio, cantado por los niños Vanesa Sánchez y Brandon Cabrera a las 11:57 en el octavo alambre de la séptima tabla, pasó de largo por la localidad pastranera. Sus vecinos lamentan que, por un número, no hayan tenido la misma suerte que los seguntinos.
Algo parecido pasó en los bares cercanos a la administración de Lotería número dos de Sigüenza. En el bar París no tenían participación alguna del número agraciado, pese a que se encuentra a escasos 50 metros. Sin embargo, al menos, el volumen de negocio aumentó, aunque no mucho. Durante todo el día pudieron apreciar un goteo de gente que, procedente de la administración, y tras validar su boleto, se dirigían allí a descorchar una botella de cava. Muchos de los clientes habituales esperaban, entre tanto, a que cayera el gordo, que se hizo esperar. Con cara de circunstancias estaban pendientes del televisor por si la suerte llegaba de nuevo. Sin embargo vieron como el resto de premios pasaba de largo.
En Campiña Baja son muy pocos los agraciados con un premio de lotería, ni siquiera aquellos que han llegado de fuera. A modo anecdótico, a la hija del alcalde de El Casar, Ramón Vidal, le han tocado cinco euros, nada comparable al pellizco de los trabajadores de la empresa seguntina H.H. Lo mismo sucede en Torrejón del Rey, donde pocas son las personas que pueden decir aquello de: Por lo menos tenemos para tapar algún agujero.
Un empujoncito
La mayoría de las trabajadoras, entre cocineras y camareras, son jóvenes. Unas, recién casadas; otras, con hijos pequeños, y otras están buscando o pagando un piso. Tanto para los Reyes Magos, como para los que comienzan a pagar su hipoteca, o preparan su boda, el de ayer, fue un gran día. El propietario del bar Pocholo, el ex alcalde de Torija, Miguel Ángel García Bravo, describía así la alegría que vivía: Aunque a mí no me ha tocado, sí que el resto se ha beneficiado; sin embargo se agradece, porque la gente no se esperaba una paga extra más. Y es que, aunque él no se beneficia de la propina, es un buen pellizco para su familia, que también trabaja allí. Además, tiene más motivos para estar contento porque asegura que él también, a nivel personal, lleva participaciones del mismo número que ha llevado la suerte a su restaurante.
Sorpresa
A su hija, Susana García, al principio le cogió por sorpresa: No teníamos claro que lo lleváramos; nos habían dicho que era probable que sí, pero al final nos llevamos una gran sorpresa. Inmediatamente llamaron a todas las compañeras para celebrar la gran noticia. A todas nos viene bien, porque somos gente joven que es un aliciente. Últimamente la cantidad que recogían del bote era muy escasa, debido a la crisis. Durante los meses pasados recogíamos 50 euros cada dos meses, los intentábamos juntar hasta que los repartíamos; pero esto sí que es un bote. Cada vez más alargaban el periodo de reparto y ahora, de repente, vamos a distribuir 5.000 euros, cien veces más. Susana tiene mellizos: Los Reyes Magos les comprarán unos reyes muy grandes; son pequeñitos, tienen un año y no tenía pensado comprarles reyes, porque creía que no se iban a enterar, pero como eso es una paga extra .
En lo que concierne al resto de la provincia, el anecdotario es amplio, aunque los premios no han sido muy cuantiosos. En la Alcarria, uno de los trabajadores de la empresa H.H. es de Pastrana y ésa es una de las pocas buenas noticias que ha llegado hasta la localidad alcarreña procedente de una lotería que ha generado, como todos los años, unas grandes expectativas que se han visto truncadas. Máxime teniendo en cuenta que numerosísimos vecinos, entre ellos el alcalde, Juan Pablo Sánchez Sánchez-Seco, tenía un décimo del número 58.615. Otro de los quintos premios recayó sobre el 58.616, dotado con 50.000 euros a la serie, y que ha sido vendido íntegramente en la administración número 13 de LHospitalet de Llobregat (Barcelona). El premio, cantado por los niños Vanesa Sánchez y Brandon Cabrera a las 11:57 en el octavo alambre de la séptima tabla, pasó de largo por la localidad pastranera. Sus vecinos lamentan que, por un número, no hayan tenido la misma suerte que los seguntinos.
Algo parecido pasó en los bares cercanos a la administración de Lotería número dos de Sigüenza. En el bar París no tenían participación alguna del número agraciado, pese a que se encuentra a escasos 50 metros. Sin embargo, al menos, el volumen de negocio aumentó, aunque no mucho. Durante todo el día pudieron apreciar un goteo de gente que, procedente de la administración, y tras validar su boleto, se dirigían allí a descorchar una botella de cava. Muchos de los clientes habituales esperaban, entre tanto, a que cayera el gordo, que se hizo esperar. Con cara de circunstancias estaban pendientes del televisor por si la suerte llegaba de nuevo. Sin embargo vieron como el resto de premios pasaba de largo.
En Campiña Baja son muy pocos los agraciados con un premio de lotería, ni siquiera aquellos que han llegado de fuera. A modo anecdótico, a la hija del alcalde de El Casar, Ramón Vidal, le han tocado cinco euros, nada comparable al pellizco de los trabajadores de la empresa seguntina H.H. Lo mismo sucede en Torrejón del Rey, donde pocas son las personas que pueden decir aquello de: Por lo menos tenemos para tapar algún agujero.