El Ateneo tendrá un café y se unirá desde su interior al Teatro Moderno
01/10/2010 - 09:45
Por: BEATRIZ PARIENTE
Un proyecto arquitectónico de calidad, respetuoso con la historia arquitectónica del casco y moderno en su diseño interior será el que trasladará el arquitecto sevillano José Carlos Sánchez hasta el anquilosado edificio del Ateneo Municipal, anexo al Teatro Moderno, dentro del ambicioso proyecto de reforma de este inmueble que pasará de tener unos usos culturales más bien discretos a convertirse en un referente de las actividades y expresiones artísticas de Guadalajara.
Hace sólo unas semanas, el proyecto de reconversión del Ateneo Municipal iniciaba sus primeros pasos con la puesta en marcha del estudio de estructura que sirve para ver las características del edificio y si sus muros de carga podrán soportar la estructura, ya que se va a mantener la estructura exterior, tal y como explicaba la delegada provincial de Cultura, Riansares Serrano.
A este procedimiento seguirá el estudio arqueológico que prevé sondear los terrenos del edificio para averiguar cuál es su valor histórico.
Paralelamente, el arquitecto al que fue adjudicado el proyecto arquitectónico, José Carlos Sánchez Romero, trata de plasmar sobre la realidad su idea, denominada BRQA, cuya eje principal se basa en crear espacios versátiles y zonas muy luminosas, a la vez que funcionales, en aras de las prestaciones que va a ofrecer el edificio. El futuro Ateneo tendrá una superficie de 1.197 metros cuadrados, distribuidos en dos zonas: una administrativa y otra para usos culturales.
Lo más llamativo de la remodelación será la conexión interior que se va a realizar entre el Ateneo y el Teatro Moderno que, hasta ahora, sólo se unían a través de un pequeño acceso desde el semisótano del primero. La idea es crear un espacio central alargado con iluminación cenital que vincularía todas las zonas del edificio y que se conectaría con el jardín, donde podrían organizarse cócteles o actividades, detalla el arquitecto. Además, se ampliará el sótano, se comunicará la planta baja con el jardín interior y con el Teatro Moderno y se creará una pequeña cafetería donde los visitantes a las exposiciones podrán tomar un aperitivo.
De una parte, habrá un espacio reservado para la Delegación provincial de Cultura pero, además, el centro no morirá cuando se acabe la jornada de los funcionarios, sino que está previsto que exista toda una programación paralela de actividades, así como los locales para la Agrupación Fotográfica y el Cine Club Alcarreño. Una sala de exposiciones, otra de ensayos para grupos teatrales o de música completarán el conjunto de espacios que tendrá el futuro Ateneo Municipal.
Sánchez Romero tendrá que adaptar su idea a la preservación de la fachada, ya que este inmueble está catalogado dentro de la normativa municipal. De hecho, la obra respetará el emplazamiento de la escalera principal de acceso a la primera planta, y la disposición de los huecos de fachadas también en la planta baja, aunque sustituirá la estructura de la escalera por otra nueva. El centro acoge las actividades culturales de las agrupaciones sociales del municipio tales como conferencias de diversa índole, teatro, actividades del Maratón de Cuentos, etcétera.
Cronograma
Antes del verano se presentará el proyecto arquitectónico definitivo, al que seguirá la adjudicación de las obras del edificio, que empezarían, presumiblemente, a finales de año. Para interferir lo menos posible en la programación del Teatro Moderno los técnicos intentarán hacer coincidir la actuación sobre su cubierta con el mes de junio de 2009, cuando el Moderno cierra sus puertas por vacaciones.
A este procedimiento seguirá el estudio arqueológico que prevé sondear los terrenos del edificio para averiguar cuál es su valor histórico.
Paralelamente, el arquitecto al que fue adjudicado el proyecto arquitectónico, José Carlos Sánchez Romero, trata de plasmar sobre la realidad su idea, denominada BRQA, cuya eje principal se basa en crear espacios versátiles y zonas muy luminosas, a la vez que funcionales, en aras de las prestaciones que va a ofrecer el edificio. El futuro Ateneo tendrá una superficie de 1.197 metros cuadrados, distribuidos en dos zonas: una administrativa y otra para usos culturales.
Lo más llamativo de la remodelación será la conexión interior que se va a realizar entre el Ateneo y el Teatro Moderno que, hasta ahora, sólo se unían a través de un pequeño acceso desde el semisótano del primero. La idea es crear un espacio central alargado con iluminación cenital que vincularía todas las zonas del edificio y que se conectaría con el jardín, donde podrían organizarse cócteles o actividades, detalla el arquitecto. Además, se ampliará el sótano, se comunicará la planta baja con el jardín interior y con el Teatro Moderno y se creará una pequeña cafetería donde los visitantes a las exposiciones podrán tomar un aperitivo.
De una parte, habrá un espacio reservado para la Delegación provincial de Cultura pero, además, el centro no morirá cuando se acabe la jornada de los funcionarios, sino que está previsto que exista toda una programación paralela de actividades, así como los locales para la Agrupación Fotográfica y el Cine Club Alcarreño. Una sala de exposiciones, otra de ensayos para grupos teatrales o de música completarán el conjunto de espacios que tendrá el futuro Ateneo Municipal.
Sánchez Romero tendrá que adaptar su idea a la preservación de la fachada, ya que este inmueble está catalogado dentro de la normativa municipal. De hecho, la obra respetará el emplazamiento de la escalera principal de acceso a la primera planta, y la disposición de los huecos de fachadas también en la planta baja, aunque sustituirá la estructura de la escalera por otra nueva. El centro acoge las actividades culturales de las agrupaciones sociales del municipio tales como conferencias de diversa índole, teatro, actividades del Maratón de Cuentos, etcétera.
Cronograma
Antes del verano se presentará el proyecto arquitectónico definitivo, al que seguirá la adjudicación de las obras del edificio, que empezarían, presumiblemente, a finales de año. Para interferir lo menos posible en la programación del Teatro Moderno los técnicos intentarán hacer coincidir la actuación sobre su cubierta con el mes de junio de 2009, cuando el Moderno cierra sus puertas por vacaciones.