El Ayuntamiento exige a la Consejería de Sanidad “que confirme si todos los vecinos pueden beber agua del grifo”

15/10/2013 - 11:20 Redacción

El Ayuntamiento de Hiendelaencina exige a la Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales una confirmación explícita y por escrito de que el agua de toda la red municipal es apta para consumo humano y puede ser utilizada por los vecinos. A pesar de que el Servicio de Salud Pública lo ha confirmado a través una nota de prensa, el Ayuntamiento tan solo ha recibido los resultados de los análisis efectuados el pasado día 8 de octubre en varios puntos de la localidad, acompañados por un escrito que no se corresponde en absoluto con las afirmaciones transmitidas a través de los medios de comunicación
“La coordinadora de los servicios periféricos de Sanidad se ha limitado a decirnos que las muestras tomadas en unos lugares concretos y en un momento concreto no están contaminadas, pero de ahí no se puede deducir que toda la red esté limpia”, ha subrayado el alcalde, Mariano Escribano. “La información que hemos recibido hasta ahora por parte de la Consejería de Sanidad no es clara ni suficiente como para que el Ayuntamiento diga a los vecinos que ya pueden beber agua del grifo con tranquilidad. Si lo tiene tan claro como para anunciarlo a través de la prensa, queremos que nos lo diga también a nosotros por escrito y de manera oficial en los mismos términos. La diferencia es muy importante”, ha señalado. 
De hecho, hoy se han vuelto a tomar muestras de agua, de las que el Ayuntamiento será informado cuando estén disponibles los resultados de los análisis. “Estamos hablando de un asunto muy serio. ¿Qué pasa si autorizamos ahora el consumo y los resultados de estas nuevas muestras muestran alguna contaminación?”, se ha preguntado Escribano.
Por otro lado, el alcalde ha lamentado la desatención de la Consejería de Sanidad, que no ha proporcionado al Ayuntamiento el asesoramiento adecuado para hacer frente la contaminación de la red de agua. La normativa dice claramente que “las decisiones sobre el control de la calidad del agua de consumo humano, así como la adopción de medidas correctoras […] se ejecutarán en el nivel local […] siguiendo, en su caso, las indicaciones de la administración sanitaria autonómica competente y contando con su asesoramiento”.
Además, señala que corresponde a “la autoridad sanitaria” estimar las repercusiones sobre la población, evaluar los riesgos y declarar la “situación de alerta” si lo considera necesario, así como decidir sobre la prohibición del consumo y, sobre todo, deja claro que es responsable de “aplicar técnicas de tratamiento apropiadas para modificar la naturaleza o las propiedades del agua antes de su suministro, con el fin reducir o eliminar el riesgo”.