El Ayuntamiento intensifica la limpieza de los solares sin edificar durante el último año

28/11/2010 - 08:50 Redacción

Las ordenanzas municipales están para cumplirlas. En esta afirmación se basa el Ayuntamiento de Guadalajara para aplicar la Ordenanza municipal de Limpieza Viaria a los propietarios de solares sin edificar y en ella también se inspiran para adecentar, si es necesario con sus propios medios de forma subsidiaria, aquellos terrenos no cuidados por sus dueños. El objetivo de estas medidas, que se han intensificado en el último año, es conseguir que la ciudad luzca limpia tanto en las zonas habitadas como en sus aledaños sin edificar.
El Ayuntamiento de Guadalajara ha decidido que la ciudad, tanto en la parte habitada como en la que no lo está, debe lucir limpia y arreglada. La Ordenanza municipal de Limpieza Viaria, Estética e Higiene Urbana recoge la base legal para que el Consistorio pueda exigir a los propietarios que mantengan sus terrenos vacíos pulcros, pero nunca se ha utilizado con tanta contundencia hasta en el último año. Por ejemplo, el Boletín Oficial de la Provincia de Guadalajara del pasado 29 de octubre recogía dos notificaciones a propietarios en diferentes sentidos, uno para comunicar a la dueña de unos terrenos en Usanos el importe de la ejecución subsidiaria del derribo de unas casetas y vallado de los terrenos por importe de más de 17.000 euros y, en un segundo caso, trasladar al propietario de un solar ubicado en la calle Travesía de San Miguel, número 8, que debía arreglar el vallado del mismo de inmediato y que, en caso contrario, sería el Consistorio el que ejecutaría los trabajos de forma subsidiaria.
 No obstante, antes de recurrir a estas vías, el Ayuntamiento informa a los dueños de que han de cumplir con las ordenanzas vigentes por escrito. “En función de los técnicos de parques y jardines y de disciplina urbanística se hace un informe y se manda una carta recordando la Ordenanza de Limpieza y lo que dice el Plan de Ordenación Municipal con respecto a las parcelas sin edificar”, explica Juan Antonio de las Heras, concejal de Urbanismo. Después, transcurrido un plazo prudencial, se realiza una valoración técnica de lo que cuesta la limpieza y/o cerramiento y se les remite “para que reconsideren su negativa”. Lo más común, según el concejal, es que “ellos mismos, ya sea un particular o una empresa, procedan al vallado y limpieza porque les sale más barato, pero si no alegan ni contestan el caso se pasa a los servicios técnicos y se realiza un presupuesto del coste subsidiario”.