El Ayuntamiento quita chicles entre el Palacio del Infantado y Santo Domingo

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

A partir de las ocho de la mañana de mañana jueves comienza la campaña de limpieza de chicles que llevará a cabo el Ayuntamiento de Guadalajara en la zona comprendida entre el Palacio del Infantado y la plaza de Santo Domingo de Guadalajara. Se estima que por cada metro se limpiará entre ocho y diez chicles. La empresa encargada de hacer las tareas se llama Gumbusters (cazachicles).
El Ayuntamiento de Guadalajara, a través de la Concejalía de Limpieza, procederá mañana a la limpieza de los restos de chicles que acumula el tramo comprendido entre el Palacio del Infantado y la Plaza de Santo Domingo de la capital.

Este trabajo será desempeñado por la empresa Gumbusters (Cazachicles), quien comenzará las tareas mañana jueves a las 8 de la mañana.

A través de esta actuación se van a limpiar un total de 1.500 m2 de suelo. Se estima que por cada metro cuadrado se limpie una media de entre 8 y 10 chicles, cifra que se incrementará sensiblemente en las puertas de determinados establecimientos, tales como las pastelerías. En ese punto, la media asciende a más de 30 chicles por metro cuadrado.

Tal y como explica el Concejal de Medio Ambiente, Lorenzo Robisco, “el sistema empleado consiste en aplicar vapor a baja presión sobre los restos para calentarlos y ablandarlos. A continuación se aplica directamente un producto ecológico que facilita su extracción a través de un cepillo que está diseñado especialmente para finalizar la operación”.

Según Robisco, “este procedimiento, además de rápido y eficaz, supone un muy bajo consumo de agua, un muy bajo nivel de ruido y no daña las superficies en las que se aplica. Además, el producto y el sistema empleados son totalmente ecológicos”.
“Los Gumbusters” actuarán en Guadalajara hasta que finalice la limpieza de esta zona, labor que podría prolongarse hasta el próximo domingo aproximadamente. Limpiar un metro cuadrado tiene un coste de 2,5 euros más IVA.

Robisco incide especialmente en la importancia que tiene que los ciudadanos se conciencien sobre la contaminación que conlleva el tirar chicles al suelo, una acción que, además, está tipificada en las Ordenanzas Municipales y por la que se puede imponer una sanción de hasta 200 euros. “Muchas veces no le damos importancia a tirar un chicle a la vía pública, pero es un modo más de ensuciar y de contaminar ante el que tenemos que sensibilizarnos”. El concejal confía en que los ciudadanos colaboren para mantener durante el mayor plazo de tiempo posible el resultado de los trabajos que se van a emprender desde mañana.