El Banco de España dice que la ley va en la buena dirección

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
LEY DE ECONOMÍA SOSTENIBLE
Aunque Malo de Molina insistió en que hacen falta más reformas
Malo de Molina valoró que la estrategia para cambiar el patrón de crecimiento económico ha detectado la necesidad de mejorar los estímulos de la actividad desde el lado de la oferta. Recalcó que la economía española se enfrenta a una “encrucijada fácil” por la dureza de la crisis y que para salir de ella hace falta una “respuesta clara” tanto a escala internacional como nacional, en la lo más importante “está por venir”.
El director general del Servicio de Estudios del Banco de España advirtió de que las medidas basadas en el estímulo de gasto “ya no son suficientes” para luchar contra la crisis. Indicó que el instituto emisor español ha detectado “un cierto alivio” en la contracción de la actividad que confirma que “lo peor de la crisis ya ha pasado”. Eso sí, pronosticó que su efecto seguirá pesando sobre la actividad empresarial y continuará el ajuste sobre el empleo. En cuestiones laborales, destacó la “muy elevada” destrucción de empleo en el conjunto de la economía española según las últimas cifras de la EPA. No obstante, consideró previsible que la destrucción de empleo no registre la misma necesidad que hasta ahora. Los datos de paro y afiliación apuntan a que ésta se está aminorando, “aunque aún no se vislumbra en qué trimestre dejará de caer el empleo”, puntualizó.

Temporalidad en el trabajo
El director general del Servicio de Estudios del Banco de España incidió en que la economía española necesita una mayor adaptación de los salarios a la situación económica y que las condiciones de contratación deberían permitir que no se descargue el coste de ajuste sobre los trabajadores temporales.
Tal y como recordó, desde la década de los 80 el organismo que preside Miguel Ángel Fernández Ordóñez aboga porque se fortalezca el convenio de empresa y que la negociación salarial se adapte a las empresas para minimizar el impacto negativo de los ajustes sobre los empleados. “Sigue siendo una necesidad patente”, agregó.
Por último, explicó que en aquellas compañías que cuentan con un convenio de empresa “se pueden negociar incluso las indemnizaciones por despido”, mientras que en las que se acogen exclusivamente a los convenios sectoriales o provinciales las posibilidades de actuación se limitan a su aplicación o al ajuste, que puede recaer en mayor medida sobre los trabajadores temporales.