El Banco de España pide una ambiciosa reforma laboral
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Miguel Ángel Fernández Ordónez, gobernador del Banco de España, cree que España necesita una ambiciosa reforma laboral para comenzar a paliar los efectos de la crisis y no tener que afrontar un periodo duro y complicado.
El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, advirtió ayer de que sin una ambiciosa reforma laboral, la economía española afrontará un periodo duro y complicado, donde no sólo el crecimiento será más bajo del que se podría disfrutar con una reforma profunda, sino que además, su impacto sobre las cuentas públicas puede ser muy negativo. En este sentido, insiste en que la credibilidad de nuestro país podría verse dañada si no se lleva a cabo esta propuesta, así como la realizada por el Gobierno en materia de consolidación fiscal. Ambas son las dos reformas más urgentes a juicio de Fernández Ordóñez.
En unas jornadas sobre el sector financiero organizadas por Expansión y KPMG, Fernández Ordóñez afirmó que la reforma laboral es imprescindible para que la economía española vuelva a crecer y sería un error adoptar una reforma de bajo alcance. Como si a la altura que hemos llegado, pudiéramos permitirnos el lujo de acometer una reforma con lentitud, sostuvo.
Una reforma de bajo alcance hubiera sido posible hace 15 años, consideró el gobernador, para quien el mercado laboral español es un barco frágil y hace continuos ajustes de forma castiza, lo que supone dejar sin trabajo a miles de trabajadores.
Cada vez que llega una tormenta, aparecen vías de agua que son enormemente costosas de cerrar, insistió el gobernador del Banco de España, quien avaló las reformas propuestas por el Gobierno en materia laboral, como retrasar la edad de jubilación a los 67 años, si bien insistió en que éstas se adapten con el mayor consenso posible.
La reforma laboral es una condición absolutamente necesaria, imprescindible, sin la que las demás medidas o reformas que se adopten tendrán efectos mucho menos intensos sobre la competitividad de la economía española, recalcó Fernández Ordóñez.
El gobernador consideró que desafortunadamente afrontamos un momento histórico que requiere una reforma laboral profunda para que el escenario se torne más positivo y permita a las empresas españolas ajustar con prontitud su competitividad en el difícil entorno que supone formar parte de una unión monetaria. España entraría en un escenario en el que el aumento de la productividad proporcionaría un impulso significativo a nuestras mejores empresas, aseveró.
Recorte del gasto público
Pero para Fernéndez Ordóñez la reforma laboral no es la única que se necesita con urgencia. A su juicio, también hay otra reforma muy necesaria: la política de consolidación fiscal. En este sentido, durante su intervención, advirtió que la credibilidad de España podría verse afectada muy negativamente si el Gobierno no cumple con los compromisos adoptados en materia de consolidación fiscal.
Así, valoró el recorte del gasto para el conjunto de las administraciones públicas de 50.000 millones de euros hasta 2013 y el aumento de la edad de jubilación a los 67 años, porque contribuiría de forma significativa al equilibrio financiero del sistema público de pensiones.
En unas jornadas sobre el sector financiero organizadas por Expansión y KPMG, Fernández Ordóñez afirmó que la reforma laboral es imprescindible para que la economía española vuelva a crecer y sería un error adoptar una reforma de bajo alcance. Como si a la altura que hemos llegado, pudiéramos permitirnos el lujo de acometer una reforma con lentitud, sostuvo.
Una reforma de bajo alcance hubiera sido posible hace 15 años, consideró el gobernador, para quien el mercado laboral español es un barco frágil y hace continuos ajustes de forma castiza, lo que supone dejar sin trabajo a miles de trabajadores.
Cada vez que llega una tormenta, aparecen vías de agua que son enormemente costosas de cerrar, insistió el gobernador del Banco de España, quien avaló las reformas propuestas por el Gobierno en materia laboral, como retrasar la edad de jubilación a los 67 años, si bien insistió en que éstas se adapten con el mayor consenso posible.
La reforma laboral es una condición absolutamente necesaria, imprescindible, sin la que las demás medidas o reformas que se adopten tendrán efectos mucho menos intensos sobre la competitividad de la economía española, recalcó Fernández Ordóñez.
El gobernador consideró que desafortunadamente afrontamos un momento histórico que requiere una reforma laboral profunda para que el escenario se torne más positivo y permita a las empresas españolas ajustar con prontitud su competitividad en el difícil entorno que supone formar parte de una unión monetaria. España entraría en un escenario en el que el aumento de la productividad proporcionaría un impulso significativo a nuestras mejores empresas, aseveró.
Recorte del gasto público
Pero para Fernéndez Ordóñez la reforma laboral no es la única que se necesita con urgencia. A su juicio, también hay otra reforma muy necesaria: la política de consolidación fiscal. En este sentido, durante su intervención, advirtió que la credibilidad de España podría verse afectada muy negativamente si el Gobierno no cumple con los compromisos adoptados en materia de consolidación fiscal.
Así, valoró el recorte del gasto para el conjunto de las administraciones públicas de 50.000 millones de euros hasta 2013 y el aumento de la edad de jubilación a los 67 años, porque contribuiría de forma significativa al equilibrio financiero del sistema público de pensiones.