El botellón tiene los días contados en la ciudad
01/10/2010 - 09:45

Por: ANDRÉS BACHILLER. GUADALAJARA
Ha costado el alumbramiento, pero ya está aquí, o casi. El Ayuntamiento de Guadalajara presentó ayer el borrador de la nueva Ordenanza de Convivencia, un documento que se viene cocinando desde los inicios de la legislatura por empeño de la concejal de Seguridad, María José Agudo, y que regulará todas las prácticas incívicas cometidas en la ciudad. La Ordenanza quedará presumiblemente aprobada este mismo mes de junio.
A efectos prácticos, la Ordenanza elevará sensiblemente las sanciones interpuestas por acciones como vandalismo, realización de graffitis, uso inadecuado de espacios públicos, orinar en plena calle y una larga lista.
Muchas de estas conductas ya estaban recogidas en otras ordenanzas municipales, aunque el nuevo documento legal añade otras que esquivaban la regulación y, por tanto, no eran sancionables hasta ahora, quedaban algo indefinidas o cuya sanción era y es ínfima.
Entre las nuevas conductas que a partir de la entrada en vigor de la Ordenanza quedarán fichadas se encuentra una que se ha desvocado en los últimos tiempos, especialmente en el casco antiguo de la ciudad: el botellón. El nuevo marco legal supondrá un férreo cerco a la ingesta de bebidas especialmente alcohólicas en la vía pública, cuya práctica quedará prohibida en cualquier punto dentro del término municipal allí donde pueda causar molestias a terceras personas, según adelantó el alcalde. Son medidas que ya han adoptado muchas ciudades, se justificaba Román. La Ordenanza solamente permitirá esta práctica en determinados supuestos, como en la celebración de fiestas populares.
Las sanciones, aún en secreto
Ni el alcalde ni la edil responsable de Seguridad, María José Agudo, quisieron ayer mojarse en lo que se refiere a la cuantía de las multas que le puede caer a aquellos que son pillados in fraganti realizando botellón. Lo único que confirmaron es que existirán tres grados en la sanción interpuesta como en el resto de infracciones: leve, con multas de entre 0 y 300 euros; graves, entre 300 y 750; y muy graves, que superarían esas cantidades. Dependerá de cuestiones como dónde se haga el botellón o la reincidencia, apuntó el primer edil.
Lo que, sin embargo, sí subrayó Román es que la Ordenanza otorgará la oportunidad al infractor de conmutar el castigo por trabajos en beneficio de la comunidad, cuya duración temporal iría en función de la gravedad de la falta.
Conforme se acerque la fecha de la entrada en vigor, el Ayuntamiento irá adoptando medidas para que los actores del botellón tengan presente la Ordenanza, de tal forma que para entonces no se produzcan verdaderas aglomeraciones de bebedores en puntos como la plaza del General Prim o la plaza de San Esteban, tomadas por el botellón cada fin de semana para desgracia de los residentes en la zona y que han tomado el relevo natural del entorno de la concatedral de Santa María, anterior foco masivo. Cuando se ponga en marcha ya se verá cómo se aplica, matizó Agudo. Se harán campañas de información en los medios de comunicación.
Para hacer frente a las nuevas exigencias de la Ordenanza, la Concejalía de Seguridad se verá obligada a reforzar los servicios de la Policía local durante los horarios frecuentes en la celebración del botellón, especialmente en las noches de los fines de semana.
Por ello, el alcalde abundó ayer en el esfuerzo que su equipo de Gobierno está realizando para reforzar la plantilla de la Policía Local. De hecho, cinco de ellos ya entraron recientemente en la misma, procedentes de una convocatoria de los tiempos de Alique, mientras que 12 se están formando en la Academia para incorporarse a la vuelta del verano y esta misma semana la Junta Local de Gobierno ha convocado otras nueve y seis más para agente de movilidad. Hay que recordar que el primer edil prometió 30 plazas más durante la legislatura.
Amén del botellón, otras de las conductas que quedarán reguladas por la Ordenanza y que hasta ahora resultaban forzosamente invisibles para la Policía Local serán cuestiones como el lavado de coches en la calle, solicitar una donación económica aduciendo, por ejemplo, ser sordomudo o tirar petardos en la calle sin autorización.
La nueva norma, sin embargo, también incluirá, a lo largo de diez capítulos, otras conductas prohibidas que actualmente quedan repartidas entre otras ordenanzas municipales.
El propio Román se encargó ayer de enumerar algunas, entre las que se encontrarán, y además de las ya descritas, otras como hacer fuego en la vía pública; actitudes vandálicas contra el mobiliario urbano; acampar en la calle; usar fuentes para lavarse; colocación de pancartas; hacer uso de pelotas, monopatín y similares en lugares prohibidos; obstaculizar la movilidad; venta de objetos en semáforos; ejercer de aparcacoches a cambio de una determinada cantidad de dinero, etcétera.
La lucha contra las conductas incívicas continuará próximamente más allá de esta nueva ordenanza, ya que Román ha anunciado que en unos días será presentado un plan específico contra el vandalismo callejero.
Llega tarde
En la mañana de ayer, el texto de la nueva Ordenanza no había sido facilitado a los grupos municipales de PSOE e IU, por lo que no la conocían con detalle. Aún así, el portavoz socialista, Daniel Jiménez, refirió ayer que es una Ordenanza que llega muy tarde y que viene a reflejar la pasividad del equipo de Gobierno por solucionar un problema que ha habido durante toda esta legislatura y que no ha sabido atajar.
Según Jiménez, el botellón que ha habido durante este invierno en el casco histórico de Guadalajara es histórico porque jamás se había sufrido tanto vandalismo y tanto botellón como este invierno en la ciudad. Pudieron atajar y evitar el macrobotellón que se convocó en el viejo ferial, pero han sido incapaces de atajar el macrobotellón que se produce cada fin de semana en las calles de la capital.
Durante la pasada legislatura, el entonces concejal socialista José María Alonso intentó mitigar el efecto botellón vallando aquellas zonas sensibles al mismo y colocando vigilancia policial, aunque no tomó ninguna medida para prohibir este fenómeno.
Por aquel entonces, la zona de la concatedral era el punto de concentración de los amantes del botellón, lo que provocó la intervención de la Policía Local durante varias semanas, impidiendo que allí se celebrara.
No han contado con nosotros
Por su parte, el único concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento, José Luis Maximiliano, lamentó la poco información que su grupo ha recibido acerca de esta Ordenanza. De momento no han contado con nosotros ni con los vecinos; ésa es la forma que entienden de convivencia, aseguraba ayer. Maximiliano cree que en la decisión del equipo de Gobierno choca que hagan ordenanzas como ésta y luego estén en contra de Educación para la Ciudadanía, que va en esa línea.
El concejal se queja de que nos dan tres días para hacer las enmiendas antes del pleno, con otros 24 puntos más, pero haremos un esfuerzo. De todas maneras creo que a veces, no digo que sea el caso, se pueden duplicar las cosas, y ya tenemos ordenanzas que regulan la convivencia en nuestra ciudad, sobre ruidos, sobre medio ambiente, etc. Y a lo mejor, hacer una ordenanza nueva puede significar duplicar ordenanzas que ya existen, pero no lo sé porque no la he visto.
La Jefatura de Policía abre el día 16 o 17
Confirmado. Los agentes de la Policía Local de la capital preparan ya sus trajes de gala para estrenar en apenas unos días la nueva sede de la Jefatura, ubicada en la parte baja del barrio de Aguas Vivas. El alcalde de Guadalajara, Antonio Román, aseguró ayer que el corte de la cinta inaugural será entre los días 16 y 17 de este mismo mes, después de continuos retrasos para su apertura. La Policía compartirá espacio, aunque de manera independiente, en el edificio con Protección Civil, que también tendrá allí su sede. Lo que no quiso confirmar ayer la concejala de Seguridad y Tráfico, María José Agudo, es si en esas mismas fechas entrará en funcionamiento el Centro de Control de Tráfico, que a través de un sistema de cámaras y pantallas seguirá en tiempo real el tráfico de la capital. Las cámaras quedarán instaladas en aquellas arterias de la ciudad que habitualmente soportan los principales problemas de circulación, aunque en el futuro está previsto que se amplíen a otras zonas.
Muchas de estas conductas ya estaban recogidas en otras ordenanzas municipales, aunque el nuevo documento legal añade otras que esquivaban la regulación y, por tanto, no eran sancionables hasta ahora, quedaban algo indefinidas o cuya sanción era y es ínfima.
Entre las nuevas conductas que a partir de la entrada en vigor de la Ordenanza quedarán fichadas se encuentra una que se ha desvocado en los últimos tiempos, especialmente en el casco antiguo de la ciudad: el botellón. El nuevo marco legal supondrá un férreo cerco a la ingesta de bebidas especialmente alcohólicas en la vía pública, cuya práctica quedará prohibida en cualquier punto dentro del término municipal allí donde pueda causar molestias a terceras personas, según adelantó el alcalde. Son medidas que ya han adoptado muchas ciudades, se justificaba Román. La Ordenanza solamente permitirá esta práctica en determinados supuestos, como en la celebración de fiestas populares.
Las sanciones, aún en secreto
Ni el alcalde ni la edil responsable de Seguridad, María José Agudo, quisieron ayer mojarse en lo que se refiere a la cuantía de las multas que le puede caer a aquellos que son pillados in fraganti realizando botellón. Lo único que confirmaron es que existirán tres grados en la sanción interpuesta como en el resto de infracciones: leve, con multas de entre 0 y 300 euros; graves, entre 300 y 750; y muy graves, que superarían esas cantidades. Dependerá de cuestiones como dónde se haga el botellón o la reincidencia, apuntó el primer edil.
Lo que, sin embargo, sí subrayó Román es que la Ordenanza otorgará la oportunidad al infractor de conmutar el castigo por trabajos en beneficio de la comunidad, cuya duración temporal iría en función de la gravedad de la falta.
Conforme se acerque la fecha de la entrada en vigor, el Ayuntamiento irá adoptando medidas para que los actores del botellón tengan presente la Ordenanza, de tal forma que para entonces no se produzcan verdaderas aglomeraciones de bebedores en puntos como la plaza del General Prim o la plaza de San Esteban, tomadas por el botellón cada fin de semana para desgracia de los residentes en la zona y que han tomado el relevo natural del entorno de la concatedral de Santa María, anterior foco masivo. Cuando se ponga en marcha ya se verá cómo se aplica, matizó Agudo. Se harán campañas de información en los medios de comunicación.
Para hacer frente a las nuevas exigencias de la Ordenanza, la Concejalía de Seguridad se verá obligada a reforzar los servicios de la Policía local durante los horarios frecuentes en la celebración del botellón, especialmente en las noches de los fines de semana.
Por ello, el alcalde abundó ayer en el esfuerzo que su equipo de Gobierno está realizando para reforzar la plantilla de la Policía Local. De hecho, cinco de ellos ya entraron recientemente en la misma, procedentes de una convocatoria de los tiempos de Alique, mientras que 12 se están formando en la Academia para incorporarse a la vuelta del verano y esta misma semana la Junta Local de Gobierno ha convocado otras nueve y seis más para agente de movilidad. Hay que recordar que el primer edil prometió 30 plazas más durante la legislatura.
Amén del botellón, otras de las conductas que quedarán reguladas por la Ordenanza y que hasta ahora resultaban forzosamente invisibles para la Policía Local serán cuestiones como el lavado de coches en la calle, solicitar una donación económica aduciendo, por ejemplo, ser sordomudo o tirar petardos en la calle sin autorización.
La nueva norma, sin embargo, también incluirá, a lo largo de diez capítulos, otras conductas prohibidas que actualmente quedan repartidas entre otras ordenanzas municipales.
El propio Román se encargó ayer de enumerar algunas, entre las que se encontrarán, y además de las ya descritas, otras como hacer fuego en la vía pública; actitudes vandálicas contra el mobiliario urbano; acampar en la calle; usar fuentes para lavarse; colocación de pancartas; hacer uso de pelotas, monopatín y similares en lugares prohibidos; obstaculizar la movilidad; venta de objetos en semáforos; ejercer de aparcacoches a cambio de una determinada cantidad de dinero, etcétera.
La lucha contra las conductas incívicas continuará próximamente más allá de esta nueva ordenanza, ya que Román ha anunciado que en unos días será presentado un plan específico contra el vandalismo callejero.
Llega tarde
En la mañana de ayer, el texto de la nueva Ordenanza no había sido facilitado a los grupos municipales de PSOE e IU, por lo que no la conocían con detalle. Aún así, el portavoz socialista, Daniel Jiménez, refirió ayer que es una Ordenanza que llega muy tarde y que viene a reflejar la pasividad del equipo de Gobierno por solucionar un problema que ha habido durante toda esta legislatura y que no ha sabido atajar.
Según Jiménez, el botellón que ha habido durante este invierno en el casco histórico de Guadalajara es histórico porque jamás se había sufrido tanto vandalismo y tanto botellón como este invierno en la ciudad. Pudieron atajar y evitar el macrobotellón que se convocó en el viejo ferial, pero han sido incapaces de atajar el macrobotellón que se produce cada fin de semana en las calles de la capital.
Durante la pasada legislatura, el entonces concejal socialista José María Alonso intentó mitigar el efecto botellón vallando aquellas zonas sensibles al mismo y colocando vigilancia policial, aunque no tomó ninguna medida para prohibir este fenómeno.
Por aquel entonces, la zona de la concatedral era el punto de concentración de los amantes del botellón, lo que provocó la intervención de la Policía Local durante varias semanas, impidiendo que allí se celebrara.
No han contado con nosotros
Por su parte, el único concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento, José Luis Maximiliano, lamentó la poco información que su grupo ha recibido acerca de esta Ordenanza. De momento no han contado con nosotros ni con los vecinos; ésa es la forma que entienden de convivencia, aseguraba ayer. Maximiliano cree que en la decisión del equipo de Gobierno choca que hagan ordenanzas como ésta y luego estén en contra de Educación para la Ciudadanía, que va en esa línea.
El concejal se queja de que nos dan tres días para hacer las enmiendas antes del pleno, con otros 24 puntos más, pero haremos un esfuerzo. De todas maneras creo que a veces, no digo que sea el caso, se pueden duplicar las cosas, y ya tenemos ordenanzas que regulan la convivencia en nuestra ciudad, sobre ruidos, sobre medio ambiente, etc. Y a lo mejor, hacer una ordenanza nueva puede significar duplicar ordenanzas que ya existen, pero no lo sé porque no la he visto.
La Jefatura de Policía abre el día 16 o 17
Confirmado. Los agentes de la Policía Local de la capital preparan ya sus trajes de gala para estrenar en apenas unos días la nueva sede de la Jefatura, ubicada en la parte baja del barrio de Aguas Vivas. El alcalde de Guadalajara, Antonio Román, aseguró ayer que el corte de la cinta inaugural será entre los días 16 y 17 de este mismo mes, después de continuos retrasos para su apertura. La Policía compartirá espacio, aunque de manera independiente, en el edificio con Protección Civil, que también tendrá allí su sede. Lo que no quiso confirmar ayer la concejala de Seguridad y Tráfico, María José Agudo, es si en esas mismas fechas entrará en funcionamiento el Centro de Control de Tráfico, que a través de un sistema de cámaras y pantallas seguirá en tiempo real el tráfico de la capital. Las cámaras quedarán instaladas en aquellas arterias de la ciudad que habitualmente soportan los principales problemas de circulación, aunque en el futuro está previsto que se amplíen a otras zonas.