El británico liberado subraya su interés en que se conozca la verdad
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El británico recluido desde 2004 en Guantánamo y que habría sido torturado con el conocimiento de su propio Gobierno aterrizó en Reino Unido y ha demostrado su interés en que se sepa la verdad de lo ocurrido.
Según el joven Binyam Mohamed, protagonista del primer traslado de la prisión militar desde que Barack Obama es presidente de Estados Unidos, no busca venganza sino evitar que nadie en el futuro tenga que pasar por lo mismo. Por su parte, el portavoz del Gordon Brown, apuntó que tienen un número de opciones para proteger a los ciudadanos de actividades terroristas.
Binyam Mohamed, de 31 años, aterrizó en un avión privado en la base de la Royal Air Force de Northolt (Londres) a primera hora de la tarde de ayer, tal y como se preveía después de que, el pasado viernes, el Gobierno británico y el norteamericano acordase el que será el primer traslado de la prisión militar desde que Barack Obama asumió la presidencia de Estados Unidos. Desde el momento del aterrizaje, Mohamed estuvo acompañado por agentes de la Policía Metropolitana y un médico que comprobó su estado de salud ante las consecuencias de la huelga de hambre que llevó a cabo durante un mes para protestar por su situación.
En un comunicado difundido por sus abogados, el joven avanzó su interés en que se sepa la verdad de lo ocurrido. Mohamed, quien consiguió la ciudadanía británica de adolescente cuando llegó de su Etiopía natal como refugiado político, insistió en que el Ejecutivo norteamericano le torturó en episodios en los que también tomó parte la Inteligencia británica. Según explicó, el peor momento fue cuando descubrió que los torturadores habían recibido material de Londres. Asimismo, Mohamed aseguró no estar buscando venganza sino que quiere que se conozca lo sucedido para que nadie en el futuro tenga que pasar por lo mismo.
El joven fue interrogado por un agente del MI5 sin identificar y, posteriormente fue trasladado a Marruecos de forma clandestina por la CIA. Finalmente acabó en Guantánamo en septiembre de 2004 donde permaneció pese a que los cargos de los que le acusaban le fueron retirados por la Administración de Estados Unidos. Los abogados de Mohamed han tenido acceso a 42 informes de Inteligencia de un juicio militar confidencial en Estados Unidos aunque han tenido que firmar un compromiso de que no revelarían los contenidos. Esta imposición concuerda con la posición dada a conocer por el Alto Tribunal londinense (equivalente al Supremo) cuando a principio de mes consideró que, aunque existen poderosas evidencias sobre la necesidad de que se den a conocer, no se podían difundir por las advertencias transmitidas por Miliband.
Hace dos semanas, diplomáticos de Reino Unido y un equipo médico visitaron a Mohamed en la base de Guantánamo para juzgar que estaba en condiciones de viajar tras la huelga de hambre que protagonizó. Con esta medida quería protestar contra la complicidad que, según él, Londres mantuvo ante las torturas que sufrió para que confesase falsos cargos de terrorismo a partir de su detención en 2002 en Pakistán.
Se intensifica la polémica
Tras el aterrizaje de Mohamed, el ministro de Asuntos Exteriores, David Miliband, aseguró en declaraciones a los medios de comunicación, estar encantado por la noticia de su llegada, pese a las importantes críticas que le ha generado la supuesta petición que elevó al tribunal londinense que evaluó el caso para que mantuviese en secreto las torturas y evitar de esta manera poner en riesgo la seguridad nacional. Por todo ello, se prevé que la presencia en las islas británicas de Mohamed intensifique la polémica por las supuestas coacciones de Washington para que Londres silenciase el maltrato si quería mantener el intercambio en materia de Inteligencia.
Sin embargo, Miliband reivindicó el trabajo duro de las autoridades británicas con él y con su equipo para lograr la vuelta de Mohamed y destacó el hecho de que sea la primera de la Administración de Obama. Doy la bienvenida a su decisión de cerrar Guantánamo y éste es el primer paso para otros procesos similares, concluyó.
Por su parte, el portavoz del primer ministro, Gordon Brown, avanzó que la seguridad pública es la máxima prioridad absoluta y que tienen un número de opciones para proteger a los ciudadanos de actividades relacionadas con el terrorismo. Sin embargo, el portavoz reconoció que no están en posición de comentar casos individuales.
Hasta el momento, se desconoce si Mohamed podrá permanecer en Reino Unido, aunque el responsable de la revisión independiente de la normativa terrorista británica, lord Carlile, ya ha avanzado que se le dará toda oportunidad, sujeta a la ley, de reintegrarse de nuevo en la sociedad.
Binyam Mohamed, de 31 años, aterrizó en un avión privado en la base de la Royal Air Force de Northolt (Londres) a primera hora de la tarde de ayer, tal y como se preveía después de que, el pasado viernes, el Gobierno británico y el norteamericano acordase el que será el primer traslado de la prisión militar desde que Barack Obama asumió la presidencia de Estados Unidos. Desde el momento del aterrizaje, Mohamed estuvo acompañado por agentes de la Policía Metropolitana y un médico que comprobó su estado de salud ante las consecuencias de la huelga de hambre que llevó a cabo durante un mes para protestar por su situación.
En un comunicado difundido por sus abogados, el joven avanzó su interés en que se sepa la verdad de lo ocurrido. Mohamed, quien consiguió la ciudadanía británica de adolescente cuando llegó de su Etiopía natal como refugiado político, insistió en que el Ejecutivo norteamericano le torturó en episodios en los que también tomó parte la Inteligencia británica. Según explicó, el peor momento fue cuando descubrió que los torturadores habían recibido material de Londres. Asimismo, Mohamed aseguró no estar buscando venganza sino que quiere que se conozca lo sucedido para que nadie en el futuro tenga que pasar por lo mismo.
El joven fue interrogado por un agente del MI5 sin identificar y, posteriormente fue trasladado a Marruecos de forma clandestina por la CIA. Finalmente acabó en Guantánamo en septiembre de 2004 donde permaneció pese a que los cargos de los que le acusaban le fueron retirados por la Administración de Estados Unidos. Los abogados de Mohamed han tenido acceso a 42 informes de Inteligencia de un juicio militar confidencial en Estados Unidos aunque han tenido que firmar un compromiso de que no revelarían los contenidos. Esta imposición concuerda con la posición dada a conocer por el Alto Tribunal londinense (equivalente al Supremo) cuando a principio de mes consideró que, aunque existen poderosas evidencias sobre la necesidad de que se den a conocer, no se podían difundir por las advertencias transmitidas por Miliband.
Hace dos semanas, diplomáticos de Reino Unido y un equipo médico visitaron a Mohamed en la base de Guantánamo para juzgar que estaba en condiciones de viajar tras la huelga de hambre que protagonizó. Con esta medida quería protestar contra la complicidad que, según él, Londres mantuvo ante las torturas que sufrió para que confesase falsos cargos de terrorismo a partir de su detención en 2002 en Pakistán.
Se intensifica la polémica
Tras el aterrizaje de Mohamed, el ministro de Asuntos Exteriores, David Miliband, aseguró en declaraciones a los medios de comunicación, estar encantado por la noticia de su llegada, pese a las importantes críticas que le ha generado la supuesta petición que elevó al tribunal londinense que evaluó el caso para que mantuviese en secreto las torturas y evitar de esta manera poner en riesgo la seguridad nacional. Por todo ello, se prevé que la presencia en las islas británicas de Mohamed intensifique la polémica por las supuestas coacciones de Washington para que Londres silenciase el maltrato si quería mantener el intercambio en materia de Inteligencia.
Sin embargo, Miliband reivindicó el trabajo duro de las autoridades británicas con él y con su equipo para lograr la vuelta de Mohamed y destacó el hecho de que sea la primera de la Administración de Obama. Doy la bienvenida a su decisión de cerrar Guantánamo y éste es el primer paso para otros procesos similares, concluyó.
Por su parte, el portavoz del primer ministro, Gordon Brown, avanzó que la seguridad pública es la máxima prioridad absoluta y que tienen un número de opciones para proteger a los ciudadanos de actividades relacionadas con el terrorismo. Sin embargo, el portavoz reconoció que no están en posición de comentar casos individuales.
Hasta el momento, se desconoce si Mohamed podrá permanecer en Reino Unido, aunque el responsable de la revisión independiente de la normativa terrorista británica, lord Carlile, ya ha avanzado que se le dará toda oportunidad, sujeta a la ley, de reintegrarse de nuevo en la sociedad.