El Camino del Cid aspira a lograr su ‘xacobeo’

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Nadie quiso perderse la riqueza del paisaje.
Por: DIANA PIZARRO
Las andaduras del Cid por la provincia se verán este año acompañadas por señalizaciones en más de 220 kilómetros de caminos, de los 300 en total con los que cuenta la provincia. Para ello, la Diputación provincial cuenta con una partida presupuestaria de 160.000 euros que se invertirán en señales verticales y paneles explicativos por los 37 municipios guadalajareños por cuyas tierras pasó el Cid Campeador en alguna de sus conquistas. La Diputación espera completar la señalización durante 2009. Para dar a conocer aún más estas huellas del Cantar del Mio Cid, la presidenta de la Diputación, María Antonia Pérez León, realizó a pie la ruta desde Ledanca hasta el monasterio de Valfermoso de las Monjas, acompañada por las diputadas Mercedes Cardín y Ana Fabián, así como por la delegada de Turismo, Ángela Ambite.
No obstante, antes de disfrutar del frondoso paisaje dejado por las generosas lluvias de las últimas semanas, Pérez León visitó el municipio de Ledanca, donde fue recibida por su entregado alcalde, Francisco Torre, y por un nutrido grupo de vecinos. Allí, la presidenta de la Institución Provincial pudo conocer de primera mano las necesidades de este municipio de 80 habitantes, de los que apenas 15 resisten en invierno. “Nosotros necesitamos un polígono logístico, que iría emplazado en los 3.250.000 metros cuadrados entre las vías del AVE y la A-2. Lo que nos hace falta son los 50.000 euros de la redacción del Plan de Ordenación Municipal”, señaló el alcalde. Asimismo, la delegada de Turismo emplazó a Torre a solicitar subvenciones para la instalación de un mirador “desde el que poder disfrutar de las excelentes vistas del valle del Badiel”.

Punto de partida
Con paso firme y acompañados por un sol que se abría tímidamente paso entre las nubes, la comitiva provincial avanzó por una senda señalizada con los colores rojo y blanco de la ruta. “Este punto de partida de la ruta en Ledanca sirve para poner nuestro granito para la consolidación del Camino del Cid, para lo que estamos contando con la ayuda del Club Alcarreño de Montaña”, señaló la presidenta de la Diputación, quien estuvo acompañada en todo momento por Francisco Torres y por el alcalde pedaneo de Valfermoso, Pedro Torijano. Para ello, este año se repartirán los videos promocionales en los turoperadores, además de que se fallará el Premio Internacional de Literatura de Viajes Camino del Cid, cuyo premio asciende a 15.000 euros. “En unos años, esta vía verde que implica a nueve Diputaciones provinciales, quizás sea tan conocida y visitada como lo es el Camino de Santiago”, auguró Pérez León.
La llegada al Monasterio de San Juan Bautista supuso el final del viaje a pie, no así del recorrido por el Camino del cid. El edificio, del siglo XII, presentó su mejor cara tras una restauración continua que le ha devuelto el esplendor al monasterio. La hermana Natividad y la abadesa, Josefina Matías, natural del propio Valfermoso, compartieron con la comitiva las tareas en las que ocupan el día a día, con un natural protagonismo de la oración. Una vez visitada la iglesia de Valfermoso y sus rincones con más encanto, todo ello bajo una intensa lluvia, el autobús se dirigó hacia Hita, donde esperaba el alcalde de la localidad, Alberto Rojo. Allí, los ‘senderistas’, acompañados nuevamente por un sol con intención de calentar, recorrieron los rincones con más encanto y también con más historia de la localidad, cubiertos por su ya conocida raigambre medieval.

La antesala del Medievo

Las calles de Hita comienzan a respirar aires de festival, como quedó ayer demostrado durante la visita. El palenque, lugar donde se celebran las corridas de toros y los torneos medievales, fue la primera parada. Este espacio, construido bajo la muralla, se comenzó a acondicionar en los años 70, y en 1972 ya pudo acoger el primer torneo. A continuación, la comitiva visitó unas bodegas municipales que sólo se abren al público durante el Festival Medieval. Con origen en el siglo XVI, conservan valiosos aljibes y tinajas, algunas de las cuales tienen visible las marcas de alfarero. La puerta de Santa María, restaurada recientemente tras la profunda huella de la Guerra Civil, y el Ayuntamiento, pusieron fin al recorrido.