El Casa de Extremadura celebra su matanza anual
01/10/2010 - 09:45
Por: M. Muñoz
Las 85 familias asociadas a la Casa de Extremadura empezaron ayer a elaborar los dulces extremeños y ya mataron el primero de los cinco cerdos de unos 120 kilos, cada uno, que sacrificarán a lo largo de este fin de semana para celebrar juntos una tradición muy arraigada en su tierra de origen: la matanza.
El presidente del Centro extremeño, Salvador Acosta, explica que es un acontecimiento interno para los socios, pero invitamos a amigos y atendemos a todo aquel azudense que se anime a participar con nosotros en esta fiesta. El evento tiene lugar en la carpa municipal instalada en el aparcamiento del Parque de la Quebradilla y toda la repostería y la comida que comen en estos tres días de fiesta son cocinadas por ellos mismos.
Hoy, en Alcalá de Henares, matarán el segundo cochino. A las nueve de la noche empieza la programación oficial del evento, con una actuación del grupo folklórico La Jara. Tras escuchar y deleitarse con los temas propios de Extremadura, los asistentes degustarán la primera de las parrilladas. La carne es del marrano que matamos ayer, explica Acosta. Mañana se levantarán temprano y sacrificarán a los tres gorrinos que quedan. A las ocho de la mañana se tomarán un aguardiente y unos dulces, seguidos con migas, una parrillada, patatas con costillas para almorzar y, por la noche, sopa de ajo, magro con tomate, hígados y demás manjares que da el cerdo. Para bajar la comida habrá baile a cargo del Dúo Piquito de Oro.
El domingo es el último de matanza. A las diez tomarán un consomé con jerez. No faltará la parrillada y se despedirán comiendo un cocido extremeño, a las tres de la tarde.
Hoy, en Alcalá de Henares, matarán el segundo cochino. A las nueve de la noche empieza la programación oficial del evento, con una actuación del grupo folklórico La Jara. Tras escuchar y deleitarse con los temas propios de Extremadura, los asistentes degustarán la primera de las parrilladas. La carne es del marrano que matamos ayer, explica Acosta. Mañana se levantarán temprano y sacrificarán a los tres gorrinos que quedan. A las ocho de la mañana se tomarán un aguardiente y unos dulces, seguidos con migas, una parrillada, patatas con costillas para almorzar y, por la noche, sopa de ajo, magro con tomate, hígados y demás manjares que da el cerdo. Para bajar la comida habrá baile a cargo del Dúo Piquito de Oro.
El domingo es el último de matanza. A las diez tomarán un consomé con jerez. No faltará la parrillada y se despedirán comiendo un cocido extremeño, a las tres de la tarde.