El Colegio de Ingenieros de Caminos pide que se intervenga en las salinas de Imón

16/04/2026 - 16:45 Redacción

El Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos ha incluido diez infraestructuras de Castilla-La Mancha en el II Catálogo de actuaciones en el Patrimonio de las Obras Públicas, un documento que reúne 102 obras de toda España y que identifica aquellas que requieren medidas de conservación, señalización y puesta en valor para evitar su pérdida.

El catálogo, presentado en el marco del II Congreso Internacional de Patrimonio de la Obra Pública y la Ingeniería Civil celebrado en Valencia, pone el foco en construcciones históricas repartidas por las cinco provincias castellanomanchegas, muchas de ellas sin uso, en estado de abandono o afectadas por un deterioro progresivo.

El objetivo del trabajo es documentar el patrimonio en riesgo y subrayar la necesidad de preservar estas obras de ingeniería civil, al tiempo que se plantea su potencial como recurso capaz de generar actividad económica, especialmente en zonas rurales o afectadas por la despoblación.

En Guadalajara, el documento señala el deterioro de las Salinas de Imón, un complejo de origen medieval que fue uno de los grandes centros de producción de sal del interior peninsular. Aunque el recinto está declarado Bien de Interés Cultural, el catálogo advierte de su abandono y de la pérdida de elementos estructurales, y propone su restauración e incorporación a itinerarios turísticos y educativos.

En Albacete, el catálogo recoge el acueducto de Alcaraz, construido entre los siglos XV y XVI para el abastecimiento de agua, del que solo se conserva en buen estado el tramo más visible. Los expertos plantean investigar el recorrido completo, consolidar los restos y facilitar su visita con accesos y señalización. También figura la estación de Chinchilla, inaugurada en 1912 y considerada en su día uno de los grandes nodos ferroviarios del país, hoy abandonada y muy deteriorada. La propuesta pasa por protegerla patrimonialmente y recuperarla con fines divulgativos. En esta provincia aparece además el túnel de Talave, pieza del Trasvase Tajo-Segura que sigue operativo y en buen estado, aunque el catálogo recomienda reforzar su monitorización técnica y mejorar su divulgación mediante herramientas digitales.

En Ciudad Real, el documento pone el acento en varios casos especialmente sensibles. Uno de ellos es el de las fábricas de luz de las Lagunas de Ruidera, seis centrales hidroeléctricas que abastecieron de electricidad a buena parte de la región hasta los años setenta y que hoy se encuentran sin cubiertas y con la maquinaria desaparecida. Los técnicos proponen crear una ruta turístico-patrimonial en torno a este legado industrial. También se incluye el puente romano de Baebio Publio Venusto, del siglo I, vinculado a la red viaria del Campo de Calatrava y sumergido gran parte del año bajo las aguas de un embalse, lo que dificulta su conservación y visita. El catálogo sugiere consolidarlo e integrarlo en el entorno arqueológico de Oreto-Zuqueca. A ello se suma el puente de hierro sobre el río Valdeazogues, en Chillón, fuera de servicio desde hace décadas y afectado por corrosión y deterioro estructural, para el que se reclama una intervención urgente que evite su colapso.

En Cuenca, el catálogo incluye los depósitos de agua y el muelle de carga de la antigua estación, instalaciones esenciales para el funcionamiento ferroviario durante el siglo XX. Tras el cierre de la línea en 2021, el conjunto ha quedado abandonado y afectado por vandalismo, por lo que se plantea su rehabilitación e integración en un espacio expositivo relacionado con la historia del ferrocarril.

En Toledo, el listado incluye la presa de Moracantá, una obra hidráulica romana ligada al riego agrícola, que se conserva parcialmente pero presenta un estado de deterioro que aconseja documentarla, limpiar su entorno y favorecer su interpretación con rutas y señalética. También aparece el puente Viejo de Talavera de la Reina, uno de los principales símbolos patrimoniales de la ciudad, que sufrió un derrumbe parcial en 2025 tras una crecida del Tajo y que se encuentra actualmente en fase de estudio para su reconstrucción con criterios históricos.

El catálogo concluye así que Castilla-La Mancha conserva un patrimonio de ingeniería civil de gran valor histórico, económico y territorial, pero insiste en que necesita actuaciones decididas para asegurar su conservación y convertirlo en un activo cultural y turístico de primer orden.