El Comité de Empresa del autobús urbano pide la dimisión de la alcaldesa y del concejal de Transportes tras quedar desierto el concurso
López Pomeda ha asegurado que en ningún momento ha atribuido el fracaso del concurso exclusivamente a la negociación colectiva ni a las condiciones salariales de la plantilla.
El conflicto en torno al servicio de autobuses urbanos de Guadalajara suma un nuevo capítulo. El Comité de Empresa ha solicitado públicamente la dimisión de la alcaldesa, Ana Guarinos, y del concejal de Transportes, Santiago López, después de que el edil atribuyera, entre otros factores, la falta de empresas interesadas en el contrato a la "subida salarial que han tenido trabajadores y trabajadoras".
En una comparecencia ante los medios, representantes de los trabajadores —respaldados por responsables de UGT Castilla-La Mancha y USO Castilla-La Mancha— mostraron su “profundo malestar” por lo que calificaron como afirmaciones “desafortunadas y falsas”. Según defendieron, responsabilizar a los conductores de que el concurso haya quedado desierto por segunda vez es “injusto” y no responde a la realidad del pliego.
Desde el Comité sostienen que el principal problema radica en las condiciones económicas fijadas por el Ayuntamiento. Aseguran que la empresa adjudicataria debería asumir pérdidas millonarias durante el primer año y que el coste estimado de los nuevos autobuses no se ajusta al precio real de mercado. También cuestionan el reparto de la financiación de la flota, ya que, según explicaron, el pliego obliga a la futura concesionaria a asumir el 50% del coste de cada vehículo, un porcentaje que consideran muy superior al habitual en este tipo de contratos.
Los representantes sindicales también desmintieron que el documento contemple la creación de cinco nuevas líneas, como señaló el concejal, y precisaron que lo previsto es la ampliación de las actuales.
En el plano laboral, el Comité denunció que el pliego no recoge subidas salariales durante una década y que establece límites retributivos vinculados a los sueldos municipales, algo que consideran “intolerable”. Las condiciones de trabajo fueron definidas como “nefastas” por los portavoces de la plantilla.
Además, pusieron el foco en el estado del servicio. Según expusieron, circulan autobuses con más de 15 años de antigüedad, algunos sin climatización adecuada, con averías frecuentes y tiempos de espera elevados, especialmente en fines de semana. En su intervención aseguraron que se trata de uno de los servicios urbanos “más deficientes y caros” de la región.
El Comité ha solicitado una reunión con el concejal de Transportes para abordar la situación y exigir explicaciones. Asimismo, pidió a los usuarios que dirijan sus quejas al Ayuntamiento y no a los conductores, insistiendo en que estos “también son víctimas” de la gestión actual del servicio.
El tercer teniente de alcalde y concejal de Transportes de Guadalajara, Santiago López Pomeda, ha salido al paso de las críticas del Comité de Empresa del servicio de autobuses urbanos de Guadalajara, que había exigido su dimisión tras quedar desierta la licitación del servicio, y ha asegurado que, en ningún momento, había atribuido el fracaso del concurso exclusivamente a la negociación colectiva ni a las condiciones salariales de la plantilla.
"El pliego quedó desierto por varias causas que pudieron hacer poco atractivo el contrato en el mercado: la inflación, las amortizaciones y, como un punto más, la negociación colectiva, pero no como única causa", ha explicado el concejal a preguntas de varios medios de comunicación durante una visita a una de las actividades del Carnaval.
Allí ha insistido en que, aproximadamente el 60 por ciento del coste del contrato corresponde al coste laboral, que está perfectamente valorado. Todas las actualizaciones que vengan por ley o por acuerdo se incorporarán al contrato actual o al futuro, ha añadido.