El conflicto de los centros de ocio puede encaminarse hacia su solución
01/10/2010 - 09:45
Alovera
Los directores de los centros de ocio tienen la opción de readaptarse como CAI y así resolver la situación creada. El lunes hay una nueva reunión entre Bienestar Social y los propietarios para enfocar el camino correcto y que se pueda garantizar la atención a los niños. En la tarde del miércoles, los grupos políticos municipales se reunieron con los padres de los niños de los centros de ocio afectados.
La reunión del miércoles, 7 de mayo, entre los grupos políticos municipales representados en el Ayuntamiento de Alovera y los padres de los niños de los centros de ocio de la localidad afectados por el posible cierre de los mismos al no cumplir los requisitos exigidos para las funciones que realizan por la normativa que rige en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, sirvió para ver un nuevo hilo de esperanza.
Los grupos municipales volvieron a ofrecer su apoyo a las familias que podrían quedarse sin un lugar donde poder dejar a sus hijos para conciliar la vida laboral y familiar en unos meses. Todo está pendiente ahora de otra reunión, prevista para el próximo lunes, día 12, entre los directores de estos centros infantiles y la Delegación de Bienestar Social para ver si los responsables de estas instalaciones tienen intención de readaptarse como Centros de Atención a la Infancia (CAI).
El Ayuntamiento de Alovera, por su parte, facilitará los servicios técnicos a su alcance para apoyar esta idea, sin salirse en ningún caso de lo que estipule la ley, mientras los padres pedirán flexibilidad máxima a Bienestar Social para ampliar los plazos de la regularización de los dos centros con problemas en Alovera: La Pequeteca y Arcoiris. Hay que recordar que los otros dos centros de estas características, bien tienen preparado el proyecto de readaptación a CAI, o bien, están acogidos a una norma más antigua por la que se rigen, lo cual les permite un mayor tiempo para adecuarse a tales exigencias legales marcadas por el Gobierno regional.
La solución puede estar cerca, aunque al final, como al principio del conflicto, la clave está en que estos centros privados quieran o puedan adaptarse a la normativa vigente y pasar a ser guarderías como tales, con lo que el problema estaría resuelto. Por el momento, parece que sus propietarios piensan en buscar ya más decididamente este camino.
Por su parte, el alcalde de Alovera, David Atienza, recordaba esta mañana a preguntas de los periodistas que, pese a los problemas existentes por ser una población joven, "esta localidad es una de las primeras de España en el ratio de habitantes y guarderías públicas con que cuenta". Y, en cualquier caso, ha reconocido que, aún así, la oferta de las administraciones no es suficiente para albergar a la gran demanda de plazas existente en los últimos años. Y es que, Alovera contará próximamente con casi 400 públicas en los tres CAI que van a prestar sus servicios cuando se abra el último ahora todavía en obras.
Los grupos municipales volvieron a ofrecer su apoyo a las familias que podrían quedarse sin un lugar donde poder dejar a sus hijos para conciliar la vida laboral y familiar en unos meses. Todo está pendiente ahora de otra reunión, prevista para el próximo lunes, día 12, entre los directores de estos centros infantiles y la Delegación de Bienestar Social para ver si los responsables de estas instalaciones tienen intención de readaptarse como Centros de Atención a la Infancia (CAI).
El Ayuntamiento de Alovera, por su parte, facilitará los servicios técnicos a su alcance para apoyar esta idea, sin salirse en ningún caso de lo que estipule la ley, mientras los padres pedirán flexibilidad máxima a Bienestar Social para ampliar los plazos de la regularización de los dos centros con problemas en Alovera: La Pequeteca y Arcoiris. Hay que recordar que los otros dos centros de estas características, bien tienen preparado el proyecto de readaptación a CAI, o bien, están acogidos a una norma más antigua por la que se rigen, lo cual les permite un mayor tiempo para adecuarse a tales exigencias legales marcadas por el Gobierno regional.
La solución puede estar cerca, aunque al final, como al principio del conflicto, la clave está en que estos centros privados quieran o puedan adaptarse a la normativa vigente y pasar a ser guarderías como tales, con lo que el problema estaría resuelto. Por el momento, parece que sus propietarios piensan en buscar ya más decididamente este camino.
Por su parte, el alcalde de Alovera, David Atienza, recordaba esta mañana a preguntas de los periodistas que, pese a los problemas existentes por ser una población joven, "esta localidad es una de las primeras de España en el ratio de habitantes y guarderías públicas con que cuenta". Y, en cualquier caso, ha reconocido que, aún así, la oferta de las administraciones no es suficiente para albergar a la gran demanda de plazas existente en los últimos años. Y es que, Alovera contará próximamente con casi 400 públicas en los tres CAI que van a prestar sus servicios cuando se abra el último ahora todavía en obras.