El Congreso manda la reforma del Código Penal al Senado
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
JUSTICIA
El Congreso de los Diputados aprobó ayer el proyecto de ley para la reforma del Código Penal, con el voto favorable del PSOE, CiU, ERC, CC y UPN, mientras que PNV y NaBai rechazaron el texto y se abstuvieron PP, IU-ICV y BNG.
La falta de apoyo de los populares provocó duras críticas del portavoz de Justicia del Grupo Socialista, Julio Villarubia, quien les reprochó su absoluta y total deslealtad ante un texto negociado sin límite y que este diputado atribuyó al endurecimiento punitivo frente a los delitos de corrupción.
Durante el debate previo a la votación del dictamen que la Comisión de Justicia aprobó la pasada semana, también con la abstención del PP, el portavoz socialista defendió que el principal partido de la oposición deberá explicar su negativa a apoyar el proyecto de ley, con el que comprometieron su voto. Una ves más ustedes demuestran que no son de fiar, no son en absoluto de fiar, lamentó Villarubia, provocando los aplausos de la bancada socialista. Y continuó defendiendo que su partido cumple con su compromiso y buscó el mayor consenso dentro de temas complejos y en los que hubo sensibilidades distintas, llegando a una reforma que mejora el proyecto de Gobierno.
Por ello, y porque el PSOE ha asumido bastantes propuestas del PP a pesar de algunas que fueron duras de aceptar por lo que se mostró sorprendido por la falta de apoyo de los populares.
A ellos, les recordó que los asuntos no aceptados, como la prisión perpetua revisable, que no contó con buena acogida entre ningún grupo, o la ampliación de la libertad vigilada, ya fueron conocidos de antemano y debían formar parte de la discrepancia conocida y pactada entre el PSOE y el PP.
Villarubia explicó entonces que la única parte importante modificada fue el incremento de las medidas para la lucha contra la corrupción pública y privada, algo que con lo que parece no estar de acuerdo el PP.
Sería bueno que explicaran porque les es fácil ser tan fuertes con los débiles y tan débiles con los delincuentes de cuello blanco a los que ya beneficiaron con la reforma de 2003, lanzó el diputado socialista, interrumpido por los aplausos de sus colegas de partido.
DEMASIADOS HUECOS PARA EL PP
El portavoz de Justicia del PP, Federico Trillo, anunció en el debate la abstención de su grupo a pesar de que reconoció que su partido trabajó con el Gobierno y con los socialistas y pudo contribuir en no pocos aspectos que han mejorado el Código Penal de 1995. Sin embrago, aseguró que los populares no pudieron apoyar esta reforma porque tiene demasiados huecos, demasiada sombras, demasiadas inquietudes, y en concreto, denunció que no se consiguió disminuir la complejidad del sistema de penas, ni aumentar la eficacia de la pena de privación de libertad, ni se ha dado respuesta a la reincidencia, la reiteración y la multirreincidencia.
En opinión de Trillo el texto enviado por el Gobierno se ha perjudicado con alianzas políticas coyunturales. que ponen de manifiesto que las mejoras para el endurecimiento de penas fueron estrictamente cosméticas, en el caso de sus aliados por la izquierda y mágicas o ridículas en el caso de las pactadas con CiU. Y añadió que lo más chusco de todo fue la introducción del arresto de fin de semana para los delincuentes multirreincidentes, algo que pasará a los anales del derecho penal y que definió como sinceramente esperpéntico.
Durante el debate previo a la votación del dictamen que la Comisión de Justicia aprobó la pasada semana, también con la abstención del PP, el portavoz socialista defendió que el principal partido de la oposición deberá explicar su negativa a apoyar el proyecto de ley, con el que comprometieron su voto. Una ves más ustedes demuestran que no son de fiar, no son en absoluto de fiar, lamentó Villarubia, provocando los aplausos de la bancada socialista. Y continuó defendiendo que su partido cumple con su compromiso y buscó el mayor consenso dentro de temas complejos y en los que hubo sensibilidades distintas, llegando a una reforma que mejora el proyecto de Gobierno.
Por ello, y porque el PSOE ha asumido bastantes propuestas del PP a pesar de algunas que fueron duras de aceptar por lo que se mostró sorprendido por la falta de apoyo de los populares.
A ellos, les recordó que los asuntos no aceptados, como la prisión perpetua revisable, que no contó con buena acogida entre ningún grupo, o la ampliación de la libertad vigilada, ya fueron conocidos de antemano y debían formar parte de la discrepancia conocida y pactada entre el PSOE y el PP.
Villarubia explicó entonces que la única parte importante modificada fue el incremento de las medidas para la lucha contra la corrupción pública y privada, algo que con lo que parece no estar de acuerdo el PP.
Sería bueno que explicaran porque les es fácil ser tan fuertes con los débiles y tan débiles con los delincuentes de cuello blanco a los que ya beneficiaron con la reforma de 2003, lanzó el diputado socialista, interrumpido por los aplausos de sus colegas de partido.
DEMASIADOS HUECOS PARA EL PP
El portavoz de Justicia del PP, Federico Trillo, anunció en el debate la abstención de su grupo a pesar de que reconoció que su partido trabajó con el Gobierno y con los socialistas y pudo contribuir en no pocos aspectos que han mejorado el Código Penal de 1995. Sin embrago, aseguró que los populares no pudieron apoyar esta reforma porque tiene demasiados huecos, demasiada sombras, demasiadas inquietudes, y en concreto, denunció que no se consiguió disminuir la complejidad del sistema de penas, ni aumentar la eficacia de la pena de privación de libertad, ni se ha dado respuesta a la reincidencia, la reiteración y la multirreincidencia.
En opinión de Trillo el texto enviado por el Gobierno se ha perjudicado con alianzas políticas coyunturales. que ponen de manifiesto que las mejoras para el endurecimiento de penas fueron estrictamente cosméticas, en el caso de sus aliados por la izquierda y mágicas o ridículas en el caso de las pactadas con CiU. Y añadió que lo más chusco de todo fue la introducción del arresto de fin de semana para los delincuentes multirreincidentes, algo que pasará a los anales del derecho penal y que definió como sinceramente esperpéntico.