El desmantelamiento de la José Cabrera ha generado 2.334 toneladas de residuos desde febrero
Después de nueve meses de trabajo de Enresa en el interior de la José Cabrera, la planta ha cambiado radicalmente su aspecto al que tenía en el mes de febrero, tanto en el exterior como en el interior. Después del desmontaje de las 10 torres, del edificio Diesel y el transformador principal, que han modificado sustancialmente el aspecto exterior, los trabajos se centran ahora en el interior, concretamente, en el edificio de turbinas. Se está actuando en el desmontaje de los equipos existentes en las tres plantas, que se habilitarán para utilizarse en una siguiente fase como edificio auxiliar. En él se gestionarán los residuos generados durante el proceso de desmantelamiento, donde se depositarán, en un primer momento, 90 contenedores con los componentes radiológicos antes de sacarlos de la nuclear y que se reforzará con hormigón.
De forma paralela, se están adaptando los sistemas de ventilación del edificio de contención y del edificio auxiliar y está previsto que se mejoren los almacenes de residuos y el área de desclasificación.Entre las acciones realizadas hasta el momento, se ha ejecutado además el Plan de Pruebas Oficiales del sistema de protección contra incendios que exige el Consejo de Seguridad Nuclear.
En las tareas realizadas durante estos meses se han generado 2.334 toneladas de residuos, todos ellos convencionales. De ellas, 1.001 han sido de chatarras (hierro, cobre y aluminio), 774 de residuos de construcción y demolición, 506 de residuos no peligrosos y 53 de peligrosos. La mayor parte de ellos se han enviado ya a diferentes gestores autorizados.
En este tiempo, además, han trabajado en la planta 310 personas (de 35 empresas diferentes) de las que el 35% procedían del entorno local de la central, el 20% de Guadalajara capital y otros municipios, y el 45% del resto de España. En la actualidad operan diariamente una media de 200 personas.