El Estatuto que pone fin al trasvase se demorará hasta septiembre
01/10/2010 - 09:45
Por: Redacción
El Congreso de los Diputados no debatirá antes del verano la admisión a trámite de la reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha, aprobada por PSOE y PP en las Cortes de la región en enero de 2007 pero cuya revisión en la Cámara Baja se ha ido retrasando, sin que ninguno de los dos partidos reclamen agilidad.
En medio del debate sobre el agua y los trasvases, el texto establece el fin del Tajo-Segura, pactado por los dos grandes partidos en Castilla-La Mancha pese al rechazo de sus compañeros de la Comunidad Valenciana o Murcia.
El Congreso mantiene la costumbre de tramitar los proyectos de iniciativa autonómica en el primer pleno mensual, pero ayer quedó fijado el pleno de la semana que viene, primero del mes de junio, y este proyecto no figura. Puesto que el periodo de sesiones concluye, la iniciativa queda relegado hasta después del verano, al menos, a septiembre. El proyecto estatutario suma 170 artículos en los que Castilla-La Mancha se define como Comunidad Autónoma no por su pasado ni por sus peculiaridades históricas sino en virtud de la Constitución de 1978 y manifiesta su contribución con absoluta lealtad, solidaridad y sentido de la unidad al desarrollo autonómico, libre y democrático de España.
Sin embargo, el punto que más atención concentra es una disposición transitoria, la primera, en la que se establece que el Estado y la Comunidad Autónoma velarán para que el volumen de agua que se trasvasa de la cuenca del Tajo a la del Segura vaya disminuyendo, hasta su definitiva extinción, que en todo caso se producirá en 2015.
Pacto nacional de agua
PSOE y PP aprobaron juntos esta redacción en las Cortes de Castilla-La Mancha y provocaron el rechazo de sus propios compañeros en la Comunidad Valenciana y en Murcia. El PP de esta segunda Región incluso ha dejado claro que recurrirá el Estatuto de sus vecinos si se aprueba con la actual redacción y el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura recoge firmas en contra.
Hace más de un año que se aprobó en el Parlamento autonómico el texto y el debate sobre el agua no ha hecho sino extenderse, como lo prueba la discusión sobre el último trasvase aprobado, que llevará agua del Ebro a Barcelona. En el caso del Tajo-Segura, PSOE y PP mantienen su determinación de que su fin quede recogido en el Estatuto, aunque han introducido algunas novedades en sus argumentaciones. El PSOE regional, en boca del viceportavoz del PSOE en las Cortes, José Manuel Caballero, ha explicado que aceptaría replantear el texto estatutario si se produce un gran pacto nacional del agua en el que se recojan las exigencias de Castilla-La Mancha.
Al mismo tiempo, la Junta añade que la fecha de caducidad en el Estatuto puede mantenerse porque está convencida de que antes de 2015 se habrá acabado el trasvase, en palabras del vicepresidente del Gobierno, Fernando Lamata.
El Congreso mantiene la costumbre de tramitar los proyectos de iniciativa autonómica en el primer pleno mensual, pero ayer quedó fijado el pleno de la semana que viene, primero del mes de junio, y este proyecto no figura. Puesto que el periodo de sesiones concluye, la iniciativa queda relegado hasta después del verano, al menos, a septiembre. El proyecto estatutario suma 170 artículos en los que Castilla-La Mancha se define como Comunidad Autónoma no por su pasado ni por sus peculiaridades históricas sino en virtud de la Constitución de 1978 y manifiesta su contribución con absoluta lealtad, solidaridad y sentido de la unidad al desarrollo autonómico, libre y democrático de España.
Sin embargo, el punto que más atención concentra es una disposición transitoria, la primera, en la que se establece que el Estado y la Comunidad Autónoma velarán para que el volumen de agua que se trasvasa de la cuenca del Tajo a la del Segura vaya disminuyendo, hasta su definitiva extinción, que en todo caso se producirá en 2015.
Pacto nacional de agua
PSOE y PP aprobaron juntos esta redacción en las Cortes de Castilla-La Mancha y provocaron el rechazo de sus propios compañeros en la Comunidad Valenciana y en Murcia. El PP de esta segunda Región incluso ha dejado claro que recurrirá el Estatuto de sus vecinos si se aprueba con la actual redacción y el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura recoge firmas en contra.
Hace más de un año que se aprobó en el Parlamento autonómico el texto y el debate sobre el agua no ha hecho sino extenderse, como lo prueba la discusión sobre el último trasvase aprobado, que llevará agua del Ebro a Barcelona. En el caso del Tajo-Segura, PSOE y PP mantienen su determinación de que su fin quede recogido en el Estatuto, aunque han introducido algunas novedades en sus argumentaciones. El PSOE regional, en boca del viceportavoz del PSOE en las Cortes, José Manuel Caballero, ha explicado que aceptaría replantear el texto estatutario si se produce un gran pacto nacional del agua en el que se recojan las exigencias de Castilla-La Mancha.
Al mismo tiempo, la Junta añade que la fecha de caducidad en el Estatuto puede mantenerse porque está convencida de que antes de 2015 se habrá acabado el trasvase, en palabras del vicepresidente del Gobierno, Fernando Lamata.