El euro, el oro y el petróleo alcanzan nuevos máximos ante la debilidad del dólar

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
Las materias primas y el euro alcanzaron durante la jornada de ayer nuevos máximos históricos, impulsados por la debilidad del dólar y por las incertidumbres sobre la economía de Estados Unidos. El petróleo Brent –de referencia en Europa- rozó los 108 dólares por barril mientras el crudo ligero Texas superó los 110 dólares.
El metal dorado, que se ha convertido un refugio para los inversores, superó por primera vez los 1.000 dólares por onza. Las Bolsas vivieron una jornada en rojo. El Ibex 35, que cedió un 0,44 % hasta los 13.073 puntos, se apuntó el mejor registro de entre los parqués europeos.
La mala racha que atraviesa la economía estadounidense -lastrada por la incertidumbre sobre la duración de los efectos de la crisis ‘subprime’ del pasado agosto, la falta de confianza en las medidas urgentes puestas en marcha por su Administración y el desplome de su moneda- provocó otra jornada de ventas en los mercados. Ya a primera hora, y cuando las Bolsas asiáticas cerraban con notables caídas, el billete verde se situaba por debajo de los 101 yenes, su peor marca en 12 años.
El derrumbe del dólar continuó imparable y el euro llegó a romper por momentos la barrera de los 1,56 dólares, una cota histórica. Finalmente, el cambio oficial en el mercado de Francfort quedó fijado en 1,5577 unidades. En lo que va de año, la moneda europea ha ganado más de un 6% frente a la estadounidense. Una posición de fuerza que, sin embargo, no supone demasiadas ventajas para las economías del Viejo Continente, cuyas empresas pagan en euros pero venden en dólares. Algunos países, entre los que destaca Francia, ya han advertido de la necesidad de que el Banco Central Europeo (BCE) deje de lado su prioritaria atención sobre la inflación y recorte el precio del dinero (baje los tipos) en la eurozona.
Ayer, Jean-Claude Juncker, presidente del Eurogrupo, que reúne a los ministros de Economía y Finanzas de la zona euro, criticó la “excesiva volatilidad de los mercados de divisas” y reconoció la necesidad de vigilar de cerca los movimientos de ambas monedas.