El ex jefe del Estado Mayor dice que Trillo conocía las quejas de los aviones como el Yak-42

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

La investigación sobre el accidente del Yak-42 continúa. Según la declaración ante el juez de Féliz Sanz Roldán, ex jefe del Estado Mayor, Federico Trillo, antiguo ministro de Defensa, conocía las quejas de estos aviones. Otros implicaos niegan este conocimiento.
El ex jefe del Estado Mayor de la Defensa Félix Sanz Roldán declaró ayer ante el juez que antes de que se produjera el accidente del Yak-42, el entonces ministro de Defensa, Federico Trillo, conocía las quejas de los militares por el mal estado de los aviones que trasladaban a las tropas a Afganistán. El teniente general admitió, no obstante, que hablaba de oídas ya que así se lo habían comentado altos mandos militares.
Sanz explicó, según relataron fuentes de los familiares de las 62 víctimas, que tras el siniestro se reunió con el ex jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra general Luis Alejandre y su números dos José Antonio González García, y que en este encuentro Alejandre comentó que «casi con toda seguridad» Trillo estaba informado de las quejas de los militares por los aviones de transporte. Esta versión contradice las declaraciones ante el tribunal del ex jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra y de su números dos. Ambos negaron que el ministro estuviera al corriente del malestar y que ellos mismos desconocían la existencia de un informe del Centro de Inteligencia y Seguridad del Ejército de Tierra que recogía esas protestas.
Alejandre lo negó ante el juez Fernando Grande-Marlaska en febrero pasado y González García lo hizo hoy. Ambos negaron la existencia de la reunión con Sanz y sostuvieron que se enteraron de la existencia del informe con las quejas a través de los medios de comunicación. El ex ‘número dos’ del Estado Mayor señaló que el trámite normal para ese informe era haberlo dirigido al Centro Nacional de Inteligencia y al Estado Mayor de la Defensa, pero en ningún caso al ministro.
El ex jefe del Estado Mayor de la Defensa también señaló que en la investigación posterior al accidente se comprobó que Defensa pagó a Namsa, la agencia de la Otan con la que se contrataban los vuelos, 149.000 euros, de los que sólo 38.000 llegaron a la aerolínea de Ucrania UM-Air, la que fletó el Yak-42. La diferencia se destinó al pago de comisiones a distintos intermediarios.
La versión de Sanz, sin embargo, fue apuntalada con el testimonio del ex jefe de la fuerza de Maniobra del Ejército de Tierra en Valencia general Juan Ortuño, quien declaró, de acuerdo a las fuentes de los familiares, que trasladó a Alejandre las incomodidades y retrasos de los aviones contratados para el transporte de tropas a Afganistán y entregó a su superior unas fotografías de las condiciones de los aparatos.