El G8 se compromete a reducir a la mitad en 2050 las emisiones de gases nocivos
01/10/2010 - 09:45
Por: Redacción
Las ocho potencias anunciaron su intención de trabajar conjuntamente con los 200 países implicados en las negociaciones de la ONU contra el cambio climático de cara a reducir las emisiones de gases contaminantes a la mitad en 2050.
La base anual para conseguir este objetivo, como aseguró el primer ministro japonés, Yasuo Ffukuda, es el actual nivel de emisiones, una postura que discrepa con la posición de la UE y de los grupos ecologistas, que consideran que la base anual debe fijarse en función de la de 1990. No obstante, según el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, es una fuerte señal para los ciudadanos de todo el mundo.
El comunicado se centra en las conversaciones sobre cambio climático que se llevan a cabo para crear un nuevo marco cuando expire en 2012 el Protocolo de Kioto y que concluirán en diciembre del próximo año. El año pasado, el G8 únicamente se limitó a llegar a un acuerdo sobre la necesidad de considerar seriamente el objetivo de reducir a la mitad las emisiones.Sin embargo, en esta ocasión, algunas voces también han rebajado el supuesto éxito de este acuerdo, de momento pura teoría. Y es que Japón, Reino Unido, Canadá, Alemania, Francia, Italia, Estados Unidos y Rusia establecieron objetivos a medio plazo necesarios para conseguir los objetivos finales de 2050, pero no propone cifras concretas, algo que no ha pasado por alto ni para Naciones Unidas ni para las naciones en vías de desarrollo. México, Brasil, China, India y Sudáfrica, que representan el 42% de la población mundial, urgieron a sus hermanos mayores a fijar un objetivo de reducción de entre el 25 y el 40 por ciento para 2020 con base en 1990. Asimismo, el secretario de la ONU para el cambio climático, Yvo de Boer, dijo tener sentimientos mezclados, puesto que aunque resalta los compromisos alcanzados, echa en falta cifras intermedias, un elemento crítico que no se menciona en absoluto.
Precios al alza
Los otros temas que están protagonizando esta cumbre, entrelazados en cierta manera, son la crisis alimentaria y el alza imparable de los precios del crudo. En un comunicado tras el segundo día de cumbre, los líderes de las ocho potencias coincidieron en la necesidad de estabilizar ambos precios y en desarrollar iniciativas al respecto, de momento sin aclarar. Asimismo, instaron a China a dejar de controlar el tipo del cambio del yuan para reducir el desequilibrio financiero global.
El G8 se mostró profundamente preocupado por la pronunciada subida de los precios globales de los alimentos y la amenaza para la seguridad alimentaria que podría llevar a millones de personas a la pobreza.
De esta forma, pidió que los países con suficientes existencias de alimentos hagan una parte disponible a los países más necesitados, en un momento de crecimiento significativo de los precios y de forma que no distorsione el comercio.Respecto al Gobierno de Zimbabwe, en el que Robert Mugabe se mantiene como presidente tras competir en unas elecciones sin rival ni control, los líderes reiteraron que no reconocen la autoproclamada Administración y propusieron la imposición de sanciones individuales contra los responsables de la violencia. Además, solicitaron a las autoridades zimbabwenses trabajar con el partido opositor, el Movimiento por el Cambio Democrático, para resolver pacíficamente la crisis política que se desató tras la primera vuelta electoral en marzo.
Estados Unidos pide perdón a Berlusconi
Pese a que recientemente el presidente estadounidense, George W. Bush, se reunió en un ambiente distendido con quien calificó de bueno amigo, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, el informe de prensa difundido por su Administración durante la cumbre del G8 que se celebra en Japón no dedica precisamente piropos a Il Cavaliere. De hecho, la Casa Blanca se vio hoy obligada a pedir perdón a Berlusconi por dedicarle un descalificativo tras otro en la biografía difundida en el dossier repartido entre los periodistas que acompañan a Bush. En concreto, el texto ve a Berlusconi un político amateur, odiado por muchos o uno de los más controvertidos líderes de un país conocido por la corrupción gubernamental y el vicio, según informaciones de la BBC recogidas por otr/press. Estas valoraciones, según la Casa Blanca, habían sido extraídas de la Enciclopedia de Biografías del Mundo y no han sentado nada bien en el entorno de uno de los principales aliados norteamericanos en materias tan cruciales para el actual Gobierno como la guerra de Irak. El portavoz de la Casa Blanca, Tony Fratto, admitió en un comunicado que el texto usa un lenguaje insultante para el primer ministro Berlusconi y el pueblo italiano. Pedimos disculpas a Italia y el primer ministro por este desafortunado error, explicó Fratto, recalcando que estas consideraciones no representan el punto de vista del presidente Bush, el Gobierno americano o el pueblo americano.
El comunicado se centra en las conversaciones sobre cambio climático que se llevan a cabo para crear un nuevo marco cuando expire en 2012 el Protocolo de Kioto y que concluirán en diciembre del próximo año. El año pasado, el G8 únicamente se limitó a llegar a un acuerdo sobre la necesidad de considerar seriamente el objetivo de reducir a la mitad las emisiones.Sin embargo, en esta ocasión, algunas voces también han rebajado el supuesto éxito de este acuerdo, de momento pura teoría. Y es que Japón, Reino Unido, Canadá, Alemania, Francia, Italia, Estados Unidos y Rusia establecieron objetivos a medio plazo necesarios para conseguir los objetivos finales de 2050, pero no propone cifras concretas, algo que no ha pasado por alto ni para Naciones Unidas ni para las naciones en vías de desarrollo. México, Brasil, China, India y Sudáfrica, que representan el 42% de la población mundial, urgieron a sus hermanos mayores a fijar un objetivo de reducción de entre el 25 y el 40 por ciento para 2020 con base en 1990. Asimismo, el secretario de la ONU para el cambio climático, Yvo de Boer, dijo tener sentimientos mezclados, puesto que aunque resalta los compromisos alcanzados, echa en falta cifras intermedias, un elemento crítico que no se menciona en absoluto.
Precios al alza
Los otros temas que están protagonizando esta cumbre, entrelazados en cierta manera, son la crisis alimentaria y el alza imparable de los precios del crudo. En un comunicado tras el segundo día de cumbre, los líderes de las ocho potencias coincidieron en la necesidad de estabilizar ambos precios y en desarrollar iniciativas al respecto, de momento sin aclarar. Asimismo, instaron a China a dejar de controlar el tipo del cambio del yuan para reducir el desequilibrio financiero global.
El G8 se mostró profundamente preocupado por la pronunciada subida de los precios globales de los alimentos y la amenaza para la seguridad alimentaria que podría llevar a millones de personas a la pobreza.
De esta forma, pidió que los países con suficientes existencias de alimentos hagan una parte disponible a los países más necesitados, en un momento de crecimiento significativo de los precios y de forma que no distorsione el comercio.Respecto al Gobierno de Zimbabwe, en el que Robert Mugabe se mantiene como presidente tras competir en unas elecciones sin rival ni control, los líderes reiteraron que no reconocen la autoproclamada Administración y propusieron la imposición de sanciones individuales contra los responsables de la violencia. Además, solicitaron a las autoridades zimbabwenses trabajar con el partido opositor, el Movimiento por el Cambio Democrático, para resolver pacíficamente la crisis política que se desató tras la primera vuelta electoral en marzo.
Estados Unidos pide perdón a Berlusconi
Pese a que recientemente el presidente estadounidense, George W. Bush, se reunió en un ambiente distendido con quien calificó de bueno amigo, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, el informe de prensa difundido por su Administración durante la cumbre del G8 que se celebra en Japón no dedica precisamente piropos a Il Cavaliere. De hecho, la Casa Blanca se vio hoy obligada a pedir perdón a Berlusconi por dedicarle un descalificativo tras otro en la biografía difundida en el dossier repartido entre los periodistas que acompañan a Bush. En concreto, el texto ve a Berlusconi un político amateur, odiado por muchos o uno de los más controvertidos líderes de un país conocido por la corrupción gubernamental y el vicio, según informaciones de la BBC recogidas por otr/press. Estas valoraciones, según la Casa Blanca, habían sido extraídas de la Enciclopedia de Biografías del Mundo y no han sentado nada bien en el entorno de uno de los principales aliados norteamericanos en materias tan cruciales para el actual Gobierno como la guerra de Irak. El portavoz de la Casa Blanca, Tony Fratto, admitió en un comunicado que el texto usa un lenguaje insultante para el primer ministro Berlusconi y el pueblo italiano. Pedimos disculpas a Italia y el primer ministro por este desafortunado error, explicó Fratto, recalcando que estas consideraciones no representan el punto de vista del presidente Bush, el Gobierno americano o el pueblo americano.