El Gobierno estudiará la entrada en vigor de los 420 euros
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Tras la polémica por la exclusión de más de un millón de parados de la ayuda de los 420 euros, Zapatero ha anunciado que va estudiar una posible extensión de la misma. Para ello, ha dicho que va a reunirse con los sindicatos para valorar si los términos (de la ayuda) son adecuados y ha dejado la abierta la puerta a una modificación de la fecha de inicio de este subsidio.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, avanzó que el Ejecutivo se reunirá con los sindicatos para hacer balance de los primeros días de tramitación de la ayuda de 420 euros y valorar si los términos adecuados, dejando así una puerta abierta a la modificación de la fecha de inicio de este subsidio. Si hay que hacer alguna modificación la haremos. No han sido las únicas declaraciones del jefe del Ejecutivo sobre este tema, ya que, durante su intervención también reconoció que la medida supondrá un gran esfuerzo económico para las arcas públicas en un año tan complicado como el actual.
Con la evaluación que exige y el rigor que exige, estamos dispuestos, dialogando con los sindicatos, a hacer más eficaz la medida y la prestación, desde el punto de vista social y que abarque al número de personas que lo puedan necesitar, explicó en una rueda de prensa durante su estancia en Lanzarote. José Luis Rodríguez Zapatero salió así al paso de las críticas vertidas sobre el Gobierno después de que una vez en marcha la ayuda sólo vaya a beneficiar a aquellos que cumplan los requisitos necesarios desde el 1 de agosto, y no a todos los que actualmente la cumplen.
Según dijo siempre surge la duda sobre dónde se pone el inicio de la prestación, pues se plantea el problema de por qué antes y por qué después, a lo que añadió que el Gobierno pensó que una posición razonable era el momento de la aprobación. Además, recordó que para situaciones de falta de ingresos, existen las rentas de inserción que gestionan el conjunto de todas las comunidades autónomas.
Con todo, Zapatero volvió a insistir en que hay que buscar un punto de convergencia social sobre la fecha y que el Gobierno tiene siempre la disponibilidad para evaluar y en su caso hacer una modificación de las características (de la ayuda), por lo que está dispuesto a contemplar todos los supuestos.
Esfuerzo del Estado
Dicho esto, el presidente del Gobierno recalcó, por un lado, que la medida aprobada supone un gran esfuerzo económico para las arcas del Estado (642 millones de euros) y, por otro, en que es nueva y nadie puede determinar el número de beneficiarios, pese a que inicialmente, el Gobierno de España los cifró en 340.000 personas. Debemos tener todos la prudencia para hacer una evaluación definitiva del resultado, añadió antes de replicar a cuantos han lanzado sus dardos contra el Gobierno que sería injusto y desenfocado que una pérdida de gran calado y esfuerzo fuera evaluada sólo por su entrada en vigor. Tenemos que tener prudencia para hacer una evaluación definitiva, indicó el jefe del Ejecutivo antes de enviar un claro mensaje al Partido Popular: Lo que me parece insólito que aquellos que no han propuesto nada para los desempleados y quieren recortar subsidios pongan el grito en el cielo.
Con la evaluación que exige y el rigor que exige, estamos dispuestos, dialogando con los sindicatos, a hacer más eficaz la medida y la prestación, desde el punto de vista social y que abarque al número de personas que lo puedan necesitar, explicó en una rueda de prensa durante su estancia en Lanzarote. José Luis Rodríguez Zapatero salió así al paso de las críticas vertidas sobre el Gobierno después de que una vez en marcha la ayuda sólo vaya a beneficiar a aquellos que cumplan los requisitos necesarios desde el 1 de agosto, y no a todos los que actualmente la cumplen.
Según dijo siempre surge la duda sobre dónde se pone el inicio de la prestación, pues se plantea el problema de por qué antes y por qué después, a lo que añadió que el Gobierno pensó que una posición razonable era el momento de la aprobación. Además, recordó que para situaciones de falta de ingresos, existen las rentas de inserción que gestionan el conjunto de todas las comunidades autónomas.
Con todo, Zapatero volvió a insistir en que hay que buscar un punto de convergencia social sobre la fecha y que el Gobierno tiene siempre la disponibilidad para evaluar y en su caso hacer una modificación de las características (de la ayuda), por lo que está dispuesto a contemplar todos los supuestos.
Esfuerzo del Estado
Dicho esto, el presidente del Gobierno recalcó, por un lado, que la medida aprobada supone un gran esfuerzo económico para las arcas del Estado (642 millones de euros) y, por otro, en que es nueva y nadie puede determinar el número de beneficiarios, pese a que inicialmente, el Gobierno de España los cifró en 340.000 personas. Debemos tener todos la prudencia para hacer una evaluación definitiva del resultado, añadió antes de replicar a cuantos han lanzado sus dardos contra el Gobierno que sería injusto y desenfocado que una pérdida de gran calado y esfuerzo fuera evaluada sólo por su entrada en vigor. Tenemos que tener prudencia para hacer una evaluación definitiva, indicó el jefe del Ejecutivo antes de enviar un claro mensaje al Partido Popular: Lo que me parece insólito que aquellos que no han propuesto nada para los desempleados y quieren recortar subsidios pongan el grito en el cielo.