El Gobierno lanza un plan de inversión de 17.000 millones a dos años
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Infraestructuras
Con el objetivo de acabar líneas AVE y carreteras en marcha
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, destacó durante la presentación oficial que el plan supone el mayor esfuerzo de colaboración entre el sector público y el privado de la historia y su presupuesto equivale a un 1,7 por ciento del PIB. El Estado no aportará dinero hasta 2014.
El jefe del Ejecutivo enmarcó el programa en la hoja de ruta del Ejecutivo para superar la crisis y aseguró que contribuirá al renacimiento de la economía y el mantenimiento del empleo, manteniendo un fuerte ritmo de inversión sin perjudicar a las cuentas públicas. El plan está diseñado para que el Estado no tenga que aportar importe alguno hasta 2014, fecha en que está previsto que comiencen a ponerse en servicio los proyectos. Este hecho y el sistema concesional por el que se contratarán las obras evitará que la inversión compute en déficit. Así, serán las constructoras y entidades financieras (tanto privadas como el BEI y el ICO) las que adelantarán la inversión para construir las infraestructuras, que empezarán a licitarse en la segunda mitad de este año.
Posteriormente, el Gobierno les devolverá el capital invertido mediante el pago de un canon anual durante un periodo de treinta años en el caso de proyectos de carreteras y de 25 años en los ferroviarios. Para estos últimos, se adelantará la mitad del importe total en la fase de construcción. El Ministerio de Fomento, promotor del plan, se ha garantizado su financiación al asegurarse el respaldo previo del sector de la construcción y financiero. En los próximos días firmará convenios con el ICO, la AEB y la CECA, según anunció el titular del departamento, José Blanco. El presidente del Gobierno garantizó el éxito de un plan que junta la voluntad inversora del Gobierno, la fortaleza y experiencia de las constructoras y la solvencia y competitividad del sector financiero ante la necesidad de buscar nuevas fórmulas para mantener la inversión en infraestructuras en un contexto de dificultades económicas y de exigencias de austeridad.
Con todo, esta inversión extraordinaria en obra pública busca complementar y reforzar ya prevista en los presupuestos, adelantar la construcción de proyectos en ejecución y fomentar la actividad económica con la consiguiente creación de empleo. Además, según el presidente, las dotaciones de transporte que se construyan contribuirán a mejorar la eficiencia y competitividad de la economía española, a reducir los costes del transporte y a la sostenibilidad ambiental, dado el protagonismo que acapara el ferrocarril.
Posteriormente, el Gobierno les devolverá el capital invertido mediante el pago de un canon anual durante un periodo de treinta años en el caso de proyectos de carreteras y de 25 años en los ferroviarios. Para estos últimos, se adelantará la mitad del importe total en la fase de construcción. El Ministerio de Fomento, promotor del plan, se ha garantizado su financiación al asegurarse el respaldo previo del sector de la construcción y financiero. En los próximos días firmará convenios con el ICO, la AEB y la CECA, según anunció el titular del departamento, José Blanco. El presidente del Gobierno garantizó el éxito de un plan que junta la voluntad inversora del Gobierno, la fortaleza y experiencia de las constructoras y la solvencia y competitividad del sector financiero ante la necesidad de buscar nuevas fórmulas para mantener la inversión en infraestructuras en un contexto de dificultades económicas y de exigencias de austeridad.
Con todo, esta inversión extraordinaria en obra pública busca complementar y reforzar ya prevista en los presupuestos, adelantar la construcción de proyectos en ejecución y fomentar la actividad económica con la consiguiente creación de empleo. Además, según el presidente, las dotaciones de transporte que se construyan contribuirán a mejorar la eficiencia y competitividad de la economía española, a reducir los costes del transporte y a la sostenibilidad ambiental, dado el protagonismo que acapara el ferrocarril.