El Gobierno niega la acusación del ex jefe del Estado Mayor de haber matado a los rebeldes que se rindieron
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El Gobierno de Sri Lanka negó este lunes las acusaciones realizadas por uno de los candidatos a la Presidencia del país y ex jefe del Estado Mayor, general Sarath Fonseka, quien ha afirmando que las tropas gubernamentales dispararon hasta la muerte a los rebeldes de los Tigres de Liberación de la Tierra Tamil (LTTE) que se rindieron en la fase final de la guerra civil que sufrió este país durante más de 25 años.
Fonseka, que se enfrenta en los próximos comicios al presidente ceilandés, Mahinda Rajapaksa, el próximo mes de enero, fue citado en un diario de la oposición asegurando que los líderes de los rebeldes, que se iban a entregar con banderas blancas el 17 de mayo, fueron asesinados por órdenes gubernamentales.
"El Gobierno niega radicalmente esta acusación", aseguró el ministro para los Derechos Humanos, Mahinda Samarasinge. El sucesor de Fonseka, teniente general Jagath Jayasuriya, calificó la acusación como una traición. "Rechazamos estas acusaciones maliciosas contra nuestros heroicos soldados", afirmó.
Los principales rebeldes murieron después de que los responsables gubernamentales pidieran la rendición de los mismos con banderas blancas, al término de diversas negociaciones a través de Noruega, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y otras vías diplomáticas, según este diario.
Fonseka declaró ayer en una rueda de prensa que él estaba en China cuando el suceso tuvo lugar, un día antes de que el Gobierno declarara la victoria en la guerra después de terminar con la vida del jefe rebelde, Velupillai Prabhakaran.
Fonseka, junto con el ministro de Defensa, Gotabaya Rajapaksa, lideraron la campaña gubernamental en un intento por terminar con una de las insurgencias de las más largas de Asia, una insurgencia que tenía por objetivo crear un estado para la minoría tamil del país. Diferentes grupos pro Derechos Humanos están intentando que las autoridades asuman parte de la responsabilidad por las miles de muertes de civiles que tuvieron lugar en la fase final de la guerra.
"El Gobierno niega radicalmente esta acusación", aseguró el ministro para los Derechos Humanos, Mahinda Samarasinge. El sucesor de Fonseka, teniente general Jagath Jayasuriya, calificó la acusación como una traición. "Rechazamos estas acusaciones maliciosas contra nuestros heroicos soldados", afirmó.
Los principales rebeldes murieron después de que los responsables gubernamentales pidieran la rendición de los mismos con banderas blancas, al término de diversas negociaciones a través de Noruega, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y otras vías diplomáticas, según este diario.
Fonseka declaró ayer en una rueda de prensa que él estaba en China cuando el suceso tuvo lugar, un día antes de que el Gobierno declarara la victoria en la guerra después de terminar con la vida del jefe rebelde, Velupillai Prabhakaran.
Fonseka, junto con el ministro de Defensa, Gotabaya Rajapaksa, lideraron la campaña gubernamental en un intento por terminar con una de las insurgencias de las más largas de Asia, una insurgencia que tenía por objetivo crear un estado para la minoría tamil del país. Diferentes grupos pro Derechos Humanos están intentando que las autoridades asuman parte de la responsabilidad por las miles de muertes de civiles que tuvieron lugar en la fase final de la guerra.