El Gobierno pospone el debate sobre el estado de las autonomías

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

El Gobierno ha resuelto aplazar el debate sobre el estado de las autonomías que debería celebrarse antes de fin de año en el Senado. El Ejecutivo aduce razones formales y de fondo para aplazar el encuentro entre José Luis Rodríguez Zapatero y los gobernantes de las comunidades, una reunión que ya ha solicitado el grupo popular en la cámara alta. El PP, sin embargo, no piensa resignarse y en el almuerzo que mantendrá el próximo lunes Mariano Rajoy con sus presidentes autonómicos volverá a plantear su celebración.
El debate sobre el estado de las autonomías es una cita que no es del agrado de los presidentes del Gobierno, sean del color que sean. Felipe González, en sus casi 14 años de mandato, celebró uno en 1994; José María Aznar, en sus dos legislaturas, también se limitó a convocar otro en 1997; y José Luis Rodríguez Zapatero lleva el mismo camino, pues en sus primeros cuatro años en La Moncloa sólo acudió a una cita de este tipo en 2005. Y eso que el reglamento del Senado es taxativo: “la Comisión General de las Comunidades Autónomas celebrará una vez al año y, preceptivamente antes de que finalice el primer período de sesiones, una sesión cuyo único punto del orden del día será dedicado a efectuar un balance de la situación del Estado de las Autonomías”.
De acuerdo a esta disposición, el debate debería celebrarse antes del 31 de diciembre y así lo solicitó el pasado 18 de noviembre el PP a la Mesa de la cámara, que a su vez transmitió la petición a La Moncloa. Fuentes gubernamentales no ven oportuno convocar la reunión en plena negociación del modelo de financiación autonómica porque sólo serviría para “enredar” más las ya de por sí complicadas conversaciones de Pedro Solbes con los consejeros de Economía de las comunidades.
Cada presidente de autonomía, sostienen fuentes socialistas, vendría a “llorar” y describir sus problemas, y sería imposible avanzar en un común denominador para llegar a un acuerdo sobre el sistema antes de fin de año, que es el objetivo del Gobierno y la exigencia de las comunidades.En La Moncloa ven, además, problemas formales.