El Gobierno reabrirá el diálogo social tras concluir la negociación
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El Gobierno no reabrirá el diálogo social hasta que sindicatos y empresarios den por finalizadas las negociaciones que están manteniendo bilateralmente. Los representantes de los trabajadores y de la patronal ya han llegado a un acuerdo, el que desbloquea la negociación colectiva de 2009. El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, señaló que con ese acuerdo se da un paso importante.
Corbacho destaco que el acuerdo supone un primer desbloqueo del diálogo entre empresarios y sindicatos, que ahora se proponen abrir un nuevo escenario de negociación sobre el marco que debería presidir la negociación colectiva de 2010-2012.
Respecto a la convocatoria del 12 de diciembre, Corbacho ha asegurado que los sindicatos no se van a echar a la calle, sino que van a expresar sus preocupaciones. Acerca de cuándo se convocará a los agentes sociales para reabrir el diálogo social a tres banda, el ministro de Trabajo ha indicado que no hay que precipitarse, sino que se debe ir paso a paso. Primero hay que dejar a sindicatos y empresarios que concluyan sus trabajos y que sean ellos los que realmente determinen el calendario, ha apuntado.
El ministro de Trabajo, en declaraciones a los periodistas antes de clausurar una conferencia organizada por la Federación Europea del Metal, ha añadido que una vez finalice ese proceso se verá cuál es el momento más idóneo e indicado para poder reanudar el diálogo social.
Acuerdo bilateral
El ministro ha insistido en que actualmente está en marcha la negociación bipartita y ha recordado que todas las partes (Gobierno, sindicatos y empresarios) han convenido en que para reabrir el diálogo social tripartito era condición sine qua non que pudiera haber antes un acuerdo de carácter bilateral. Todo apunta a que eso va a ser así, ha dicho el titular de Trabajo.
Por otro lado, preguntado por la manifestación que han convocado CC.OO. y UGT para el próximo 12 de diciembre, Corbacho ha indicado que los sindicatos no se van a echar ese día a la calle, sino que van a expresar en la calle sus preocupaciones. En su opinión, que los sindicatos vayan a aprovechar esta movilización para pedir al Gobierno políticas anticrisis más ambiciosas hay que entenderlo como un gesto de normalidad y reivindicación. El Gobierno, una vez conozca sus reivindicaciones, las analizará y verá si han de ser tomadas o no en cuenta, ha afirmado.
Respecto a la convocatoria del 12 de diciembre, Corbacho ha asegurado que los sindicatos no se van a echar a la calle, sino que van a expresar sus preocupaciones. Acerca de cuándo se convocará a los agentes sociales para reabrir el diálogo social a tres banda, el ministro de Trabajo ha indicado que no hay que precipitarse, sino que se debe ir paso a paso. Primero hay que dejar a sindicatos y empresarios que concluyan sus trabajos y que sean ellos los que realmente determinen el calendario, ha apuntado.
El ministro de Trabajo, en declaraciones a los periodistas antes de clausurar una conferencia organizada por la Federación Europea del Metal, ha añadido que una vez finalice ese proceso se verá cuál es el momento más idóneo e indicado para poder reanudar el diálogo social.
Acuerdo bilateral
El ministro ha insistido en que actualmente está en marcha la negociación bipartita y ha recordado que todas las partes (Gobierno, sindicatos y empresarios) han convenido en que para reabrir el diálogo social tripartito era condición sine qua non que pudiera haber antes un acuerdo de carácter bilateral. Todo apunta a que eso va a ser así, ha dicho el titular de Trabajo.
Por otro lado, preguntado por la manifestación que han convocado CC.OO. y UGT para el próximo 12 de diciembre, Corbacho ha indicado que los sindicatos no se van a echar ese día a la calle, sino que van a expresar en la calle sus preocupaciones. En su opinión, que los sindicatos vayan a aprovechar esta movilización para pedir al Gobierno políticas anticrisis más ambiciosas hay que entenderlo como un gesto de normalidad y reivindicación. El Gobierno, una vez conozca sus reivindicaciones, las analizará y verá si han de ser tomadas o no en cuenta, ha afirmado.