El II Plan de Residuos invertirá más de 44 millones con el fin de reducir un 64% el volumen de basuras
01/10/2010 - 09:45

Por: M.TOVAR ATANCE
El nuevo Plan de Gestión de Residuos diseñado por la Junta, que traerá a la provincia más de 44 millones de euros llegará hasta 2019 con el objetivo de reducir la generación de residuos urbanos y su depósito en los vertederoes hasta un 64 por ciento. Pero además, se ejecutarán las actuaciones que han quedado pendientes del anterior plan como el sellado de siete vertederos, la construcción de un punto limpio y dos plantas de transferencia en Humanes y Guadalajara y la disminución de las basuras generadas y la cantidad depositada en los vertederos. La consejera de Industria, Energía y Medio Ambiente, Paula Fernández, presentó ayer este programa en Cabanillas del Campo
A consejera de Industria, Energía y Medio Ambiente, Paula Fernández, presentó ayer en el Ayuntamiento de Cabanillas del Campo los objetivos y actuaciones del II Plan de Gestión de Residuos Urbanos de Castilla-La Mancha, que traerá a la provincia una inversión de más de 44 millones de euros con el objetivo fundamental de conservar el medio ambiente y lograr que el desarrollo sostenible sea una oportunidad económica y de creación de empleo.
El coste total del programa asciende a 223 millones de euros, de los que el 40 por ciento los aportará la Junta, y según Fernández, se prevé que el porcentaje que llegue a la provincia no sea inferior al 20 por ciento. En el plan anterior este alcanzó el 23%. Esta cifra, sin embargo, podrá variar en función, entre otros motivos, de las solicitudes que realicen los ayuntamientos sobre el sellado de vertederos.
El nuevo programa, que se desarrollará hasta 2019, es el primero que se pone en marcha con la nueva normativa europea y el primero que incorpora la prevención en la generación de residuos. La consejera recordó ayer que la finalidad de este nuevo documento es reducir el volumen de residuos que se depositan en los vertederos. Pero, además, este plan tendrá como actuaciones básicas la reutilización, el reciclaje, la valorización energética y el rechazo de los materiales que irán al vertedero. En este sentido, el propósito es que en 2012, en la comunidad autónoma se reduzca un 64 por ciento la cantidad de basuras que llegan al vertedero, y el propósito final es que en 2019 se depositen 111 kilos de basuras por habitante y año.
En la provincia, estos propósitos se traducirán en la creación de un programa de red de puntos limpios para que estén disponibles en el mayor número de municipios posible, ya que dada la situación geográfica de la provincia, en ocasiones se hace difícil llevar a cabo una correcta gestión de estas infraestructuras. Por ello, según Fernández, una de las propuestas es poner en funcionamiento un mayor número de puntos limpios móviles donde los vecinos puedan depositar sus residuos según un calendario establecido y además crear pequeñas mancomunidades para gestionar estas instalaciones. En la actualidad existen 13 puntos en la provincia, de los que 10 están situados en municipios con más de 2.000 habitantes; uno en localidades que tienen menos de 2.000 y más de 1.000 y dos situados en pueblos de menos de un millar de vecinos.
Según Fernández, este nuevo plan hará especiel hincapié en la recogida del aceite vegetal para la creación de biocombustible. Según los plazos fijados, se prevé que este año se pueda reciclar el 20 por ciento del producto generado: en 2012 se pueda llegar al 40, en 2014 se alcance el 60% y en 2016 se alcance el 80 por ciento. El mismo porcentaje que se aplicará en el resto de la comunidad.
Las actuaciones previstas supondrán además la ejecución de un programa de prevención de residuos urbanos, otro de recuperación y eliminación, uno de concienciación y sensibilización, uno más de estaciones de Castilla-La Mancha y el último de clausura y sellado de vertederos.
Actuaciones pendientes
Guadalajara se encuentra en el área de gestión número 6 de Castilla-La Mancha que comprende 287 municipios todos excepto Illana y ocho mancomunidades. En ella, en virtud del anterior plan, está previsto que exista un centro de tratamiento, siete estaciones de transferencia, 13 puntos limpios y un vertedero controlado. Por ello, algunas de las actuaciones del nuevo plan tendrán como misión cubrir las que han quedado pendientes. Así se procederá a finalizar el sellado de los siete vertederos que restan, de la misma forma que se ha hecho con los 62 anteriores. Además se finalizará la construcción del punto limpio que se está ejecutando en la actualidad y se terminarán las obras de la estación de transferencia de Guadalajara y Humanes. En la actualidad, la proincia cuenta con cinco estaciones de transferencia en activo en Cifuentes, Yebra, Molina de Aragón, Sigüenza y El Casar que recogen las basuras de su zona y las remiten a la planta de tratamiento de Torija.
El balance del primer plan de residuos revela que también es necesario disminuir el aumento que se ha producido en la generación de residuos, aumentar la eficacia de los centros de tratamiento de residuos urbanos y diminuir los restos de basuras que llegan a los vertederos.
En 2008, con 237.787 habitantes empadronados en Guadalajara, se generaron 93.607 toneladas de basura, con una media de 394 kilos por habitante y año y 1,08 al día. Según las cifras de este año ofrecidas por la Consejería de Industria, la provincia estaba por debajo de la media de reciclaje en Castilla-La Mancha en lo que se refiere a la recogida selectiva. De los 18 kilos recogidos por habitante y año, fueron mayoritarios los de vidrio ocho y después, la cantidad de papel y cartón y los envases mezclados, que ascendieron a cinco kilos en cada uno. Sin embargo, si en Guadalajara se recogieron 375 kilos de residuos urbanos por habitante en ese año, la media en la comunidad fue de 426 kilos. Desde la Consejería aseguraron que la llegada de un menor número de basuras a las vertederos contribuirá a reducir las emisiones de efecto invernadero a la atmósfera. En 2019 está previsto que si se cumplen los propósitos esta reducción sea del 74,7 por ciento.
Un trabajo pormenorizado
En Castilla-La Mancha en la última legislatura, incluida en el I Plan de Residuos, se han sellado 361 vertederos sellados entre 2003 y 2007; se han invertido 86 millones de euros en los consorcios de residuos en los últimos 10 años, de los que 20.145.025 han llegado al de la provincia de Guadalajara; y se han construido 175 puntos limpios (147 fijos y 28 móviles). De la misma forma, cada área de gestión dispone de un centro de tratamiento, con una planta de selección, otra de compostaje y un vertedero de rechazos; se han tramitado 41 estaciones de transferencia, de las que 39 ya están construidas (37 en funcionamiento), y dos están en fase de construcción. En el marco de este primer plan también se ha autorizado el funcionamiento de dos sistemas integrados de gestión de residuos de envases domésticos (Ecoembes y Ecovidrio), nueve de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos y dos de neumáticos fuera de uso.
La consejera de Medio Ambiente tuvo la oportunidad de entregar ayer en Cabanillas a los representantes de algunos municipios del entorno las directrices de este nuevo plan. Entre ellos, estuvieron la alcaldesa de Humanes, Belén Fernández; el primer edil de Chiloeches, Jesús Cascajero; el concejal de Marchamalo Celedonio Santamaría; y la presidenta de la Mancomunidad Vega del Henares, Elisa Cansado. En la presentación estuvo también el delegado provincial de la Junta de Comunidades, Luis Santiago Tierraseca, y la responsable de la Consejería en Guadalajara, Ángela Ambite.
El coste total del programa asciende a 223 millones de euros, de los que el 40 por ciento los aportará la Junta, y según Fernández, se prevé que el porcentaje que llegue a la provincia no sea inferior al 20 por ciento. En el plan anterior este alcanzó el 23%. Esta cifra, sin embargo, podrá variar en función, entre otros motivos, de las solicitudes que realicen los ayuntamientos sobre el sellado de vertederos.
El nuevo programa, que se desarrollará hasta 2019, es el primero que se pone en marcha con la nueva normativa europea y el primero que incorpora la prevención en la generación de residuos. La consejera recordó ayer que la finalidad de este nuevo documento es reducir el volumen de residuos que se depositan en los vertederos. Pero, además, este plan tendrá como actuaciones básicas la reutilización, el reciclaje, la valorización energética y el rechazo de los materiales que irán al vertedero. En este sentido, el propósito es que en 2012, en la comunidad autónoma se reduzca un 64 por ciento la cantidad de basuras que llegan al vertedero, y el propósito final es que en 2019 se depositen 111 kilos de basuras por habitante y año.
En la provincia, estos propósitos se traducirán en la creación de un programa de red de puntos limpios para que estén disponibles en el mayor número de municipios posible, ya que dada la situación geográfica de la provincia, en ocasiones se hace difícil llevar a cabo una correcta gestión de estas infraestructuras. Por ello, según Fernández, una de las propuestas es poner en funcionamiento un mayor número de puntos limpios móviles donde los vecinos puedan depositar sus residuos según un calendario establecido y además crear pequeñas mancomunidades para gestionar estas instalaciones. En la actualidad existen 13 puntos en la provincia, de los que 10 están situados en municipios con más de 2.000 habitantes; uno en localidades que tienen menos de 2.000 y más de 1.000 y dos situados en pueblos de menos de un millar de vecinos.
Según Fernández, este nuevo plan hará especiel hincapié en la recogida del aceite vegetal para la creación de biocombustible. Según los plazos fijados, se prevé que este año se pueda reciclar el 20 por ciento del producto generado: en 2012 se pueda llegar al 40, en 2014 se alcance el 60% y en 2016 se alcance el 80 por ciento. El mismo porcentaje que se aplicará en el resto de la comunidad.
Las actuaciones previstas supondrán además la ejecución de un programa de prevención de residuos urbanos, otro de recuperación y eliminación, uno de concienciación y sensibilización, uno más de estaciones de Castilla-La Mancha y el último de clausura y sellado de vertederos.
Actuaciones pendientes
Guadalajara se encuentra en el área de gestión número 6 de Castilla-La Mancha que comprende 287 municipios todos excepto Illana y ocho mancomunidades. En ella, en virtud del anterior plan, está previsto que exista un centro de tratamiento, siete estaciones de transferencia, 13 puntos limpios y un vertedero controlado. Por ello, algunas de las actuaciones del nuevo plan tendrán como misión cubrir las que han quedado pendientes. Así se procederá a finalizar el sellado de los siete vertederos que restan, de la misma forma que se ha hecho con los 62 anteriores. Además se finalizará la construcción del punto limpio que se está ejecutando en la actualidad y se terminarán las obras de la estación de transferencia de Guadalajara y Humanes. En la actualidad, la proincia cuenta con cinco estaciones de transferencia en activo en Cifuentes, Yebra, Molina de Aragón, Sigüenza y El Casar que recogen las basuras de su zona y las remiten a la planta de tratamiento de Torija.
El balance del primer plan de residuos revela que también es necesario disminuir el aumento que se ha producido en la generación de residuos, aumentar la eficacia de los centros de tratamiento de residuos urbanos y diminuir los restos de basuras que llegan a los vertederos.
En 2008, con 237.787 habitantes empadronados en Guadalajara, se generaron 93.607 toneladas de basura, con una media de 394 kilos por habitante y año y 1,08 al día. Según las cifras de este año ofrecidas por la Consejería de Industria, la provincia estaba por debajo de la media de reciclaje en Castilla-La Mancha en lo que se refiere a la recogida selectiva. De los 18 kilos recogidos por habitante y año, fueron mayoritarios los de vidrio ocho y después, la cantidad de papel y cartón y los envases mezclados, que ascendieron a cinco kilos en cada uno. Sin embargo, si en Guadalajara se recogieron 375 kilos de residuos urbanos por habitante en ese año, la media en la comunidad fue de 426 kilos. Desde la Consejería aseguraron que la llegada de un menor número de basuras a las vertederos contribuirá a reducir las emisiones de efecto invernadero a la atmósfera. En 2019 está previsto que si se cumplen los propósitos esta reducción sea del 74,7 por ciento.
Un trabajo pormenorizado
En Castilla-La Mancha en la última legislatura, incluida en el I Plan de Residuos, se han sellado 361 vertederos sellados entre 2003 y 2007; se han invertido 86 millones de euros en los consorcios de residuos en los últimos 10 años, de los que 20.145.025 han llegado al de la provincia de Guadalajara; y se han construido 175 puntos limpios (147 fijos y 28 móviles). De la misma forma, cada área de gestión dispone de un centro de tratamiento, con una planta de selección, otra de compostaje y un vertedero de rechazos; se han tramitado 41 estaciones de transferencia, de las que 39 ya están construidas (37 en funcionamiento), y dos están en fase de construcción. En el marco de este primer plan también se ha autorizado el funcionamiento de dos sistemas integrados de gestión de residuos de envases domésticos (Ecoembes y Ecovidrio), nueve de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos y dos de neumáticos fuera de uso.
La consejera de Medio Ambiente tuvo la oportunidad de entregar ayer en Cabanillas a los representantes de algunos municipios del entorno las directrices de este nuevo plan. Entre ellos, estuvieron la alcaldesa de Humanes, Belén Fernández; el primer edil de Chiloeches, Jesús Cascajero; el concejal de Marchamalo Celedonio Santamaría; y la presidenta de la Mancomunidad Vega del Henares, Elisa Cansado. En la presentación estuvo también el delegado provincial de la Junta de Comunidades, Luis Santiago Tierraseca, y la responsable de la Consejería en Guadalajara, Ángela Ambite.