El incumplimiento de las ordenanzas deja 80 expedientados en dos meses
01/10/2010 - 09:45
En los meses de febrero y marzo el Ayuntamiento de la capital abrió 80 expedientes por incumplimiento de ordenanzas municipales, expedientes cuyas sanciones ascienden a un total de 15.472 euros. La ordenanza más vulnerada fue la que regula la limpieza viaria, la estética y la higiene urbana, y dentro de la misma, orinar en la vía pública es la infracción más repetida.
Dando a conocer estos datos el Ayuntamiento cumple con su objetivo de hacer saber a los ciudadanos las consecuencias de las conductas incívicas. El Ayuntamiento de Guadalajara dio a conocer ayer los datos sobre los expedientes abiertos durante los meses de febrero y marzo de este año por el incumplimiento de las ordenanzas municipales y otras leyes, tal y como anunció que lo haría el alcalde de la capital, Antonio Román, el pasado mes de febrero.
De entre todos ellos, destacan los iniciados por incumplir la ordenanza municipal de limpieza viaria, estética e higiene urbana. Derramar materiales en la vía pública, orinar sobre ella, realizar pintadas con spray en lugares públicos o depositar cajas de cartón y basuras en la vía pública, son algunas de las infracciones más repetidas de esta ordenanza, con un total de 50 expedientes abiertos y con multas que pueden ascender hasta los 400 euros. Orinar en la calle, con un mínimo de 100 euros de sanción, es la infracción más recurrente de este apartado, con 20 faltas.
La segunda ordenanza más incumplida en este sentido es la que regula la protección de bienes. Se iniciaron cuatro expedientes por trasladar bancos, cuya sanción económica asciende a 30 euros; uno por desplazar señales verticales de tráfico (60 euros); dos por saltar con un patín sobre elementos arquitectónicos; uno por arrancar una barandilla de un tobogán y uno también por arrancar una papelera, ambas infracciones penadas con 60 euros de multa. Como curiosidad destaca el expediente abierto a un visitante del Zoo municipal, que será sancionado con 30 euros por acercar un periódico a uno de los monos del recinto.
Además del incumplimiento de estas dos ordenanzas, el Ayuntamiento de la capital abrió otros expedientes, bien por infringir normas municipales como las que regulan la protección del medio ambiente contra la emisión de ruidos y vibraciones, la tenencia y protección de animales o la venta ambulante, o bien por incumplir leyes como la de los horarios comerciales, la de publicidad y venta de alcohol a menores o la de protección de la seguridad ciudadana.
El Ayuntamiento de la capital cumple así con el objetivo que se marcó a principios de este año de informar a la opinión pública, aproximadamente cada dos meses, sobre el número de expedientes que inicia por incumplir ordenanzas municipales y leyes. El fin último de esta iniciativa es concienciar a los ciudadanos y que conozcan las consecuencias que determinadas conductas incívicas pueden acarrear para sus bolsillos.
Los que rompen pagan
El Ayuntamiento de Guadalajara y la Policía Local están llevando a cabo en los últimos meses una intensificación de las medidas de vigilancia, sobre todo la nocturna, con el objetivo de que la capital, en particular el centro de ella, no sufra la acción desmesurada de las conductas incívicas. Desde que comenzó esta intensificación, en julio del pasado año y hasta ahora, nueve meses después, el Ayuntamiento ha recaudado de las sanciones impuestas unos 33.000 euros, que seguro sirven para recomponer o subsanar aquellos destrozos fruto de la mala conciencia ciudadana. El arreglo de mobiliario urbano y de parques infantiles, así como de marquesinas, muros pintados, señales de tráfico o desperfectos diversos podrá ser así sufragado por los mismos que se encargaron de su maltrato.
De entre todos ellos, destacan los iniciados por incumplir la ordenanza municipal de limpieza viaria, estética e higiene urbana. Derramar materiales en la vía pública, orinar sobre ella, realizar pintadas con spray en lugares públicos o depositar cajas de cartón y basuras en la vía pública, son algunas de las infracciones más repetidas de esta ordenanza, con un total de 50 expedientes abiertos y con multas que pueden ascender hasta los 400 euros. Orinar en la calle, con un mínimo de 100 euros de sanción, es la infracción más recurrente de este apartado, con 20 faltas.
La segunda ordenanza más incumplida en este sentido es la que regula la protección de bienes. Se iniciaron cuatro expedientes por trasladar bancos, cuya sanción económica asciende a 30 euros; uno por desplazar señales verticales de tráfico (60 euros); dos por saltar con un patín sobre elementos arquitectónicos; uno por arrancar una barandilla de un tobogán y uno también por arrancar una papelera, ambas infracciones penadas con 60 euros de multa. Como curiosidad destaca el expediente abierto a un visitante del Zoo municipal, que será sancionado con 30 euros por acercar un periódico a uno de los monos del recinto.
Además del incumplimiento de estas dos ordenanzas, el Ayuntamiento de la capital abrió otros expedientes, bien por infringir normas municipales como las que regulan la protección del medio ambiente contra la emisión de ruidos y vibraciones, la tenencia y protección de animales o la venta ambulante, o bien por incumplir leyes como la de los horarios comerciales, la de publicidad y venta de alcohol a menores o la de protección de la seguridad ciudadana.
El Ayuntamiento de la capital cumple así con el objetivo que se marcó a principios de este año de informar a la opinión pública, aproximadamente cada dos meses, sobre el número de expedientes que inicia por incumplir ordenanzas municipales y leyes. El fin último de esta iniciativa es concienciar a los ciudadanos y que conozcan las consecuencias que determinadas conductas incívicas pueden acarrear para sus bolsillos.
Los que rompen pagan
El Ayuntamiento de Guadalajara y la Policía Local están llevando a cabo en los últimos meses una intensificación de las medidas de vigilancia, sobre todo la nocturna, con el objetivo de que la capital, en particular el centro de ella, no sufra la acción desmesurada de las conductas incívicas. Desde que comenzó esta intensificación, en julio del pasado año y hasta ahora, nueve meses después, el Ayuntamiento ha recaudado de las sanciones impuestas unos 33.000 euros, que seguro sirven para recomponer o subsanar aquellos destrozos fruto de la mala conciencia ciudadana. El arreglo de mobiliario urbano y de parques infantiles, así como de marquesinas, muros pintados, señales de tráfico o desperfectos diversos podrá ser así sufragado por los mismos que se encargaron de su maltrato.