El jefe saliente de la OTAN dice que hacen falta más efectivos
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El general estadounidense David McKiernan asumió ayer el mando de los aproximadamente 53.000 efectivos que forman parte de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), dependiente de la OTAN.
Como reto, el jefe militar deberá combatir contra la escurridiza insurgencia talibán, una batalla que, según su predecesor en el cargo, el también estadounidense general Dan McNeill, se afronta con escasez de medios. El que fuese líder del despliegue internacional durante los últimos 15 meses afirmó que la solución pasa por aumentar las unidades de maniobra, aeronaves y aparatos de inteligencia, vigilancia y reconocimiento.
Como reconoció el propio McKiernan tras recibir simbólicamente el testigo, se produce una transición en el mando, pero la misión debe continuar sin dar marcha atrás. A su juicio, la ambiciosa misión de la ISAF es apoyar al Gobierno de Afganistán aportando seguridad, facilitando reconstrucción y desarrollo y permitiendo una acción efectiva de gobierno en el país. Los insurgentes, los combatientes extranjeros, los criminales y los demás que se crucen en el camino de la misión deberán contar con ello, añadió.
Sin embargo, McNeill abandonó el cargo que ocupase durante los últimos meses con un mensaje a la comunidad internacional, a través del que recalcó que pese al incremento en soldados que ha llevado al conjunto de la misión a alcanzar los 53.000 efectivos, la cifra aún es escasa. Destacó que es una guerra con insuficientes recursos y necesita más unidades de maniobra, más aeronaves, más aparatos de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, según informaciones de la cadena británica BBC recogidas por otr/press. No me refiero sólo al área estadounidenses, hablo de todo el país, aclaró.
McNeill agregó que, si se siguiesen las recomendaciones marcadas, el número de soldados se incrementaría hasta 400.000. No en vano, el nuevo alto mando asume el control en una temporada de incremento de los ataques de la insurgencia talibán.
Por su parte, el presidente de Afganistán, Hamid Karzai, afirmó que McKiernan se enfrenta a una tarea difícil. Tenemos por delante muchos días felices, pero también algunos días malos, reconoció.
Como reconoció el propio McKiernan tras recibir simbólicamente el testigo, se produce una transición en el mando, pero la misión debe continuar sin dar marcha atrás. A su juicio, la ambiciosa misión de la ISAF es apoyar al Gobierno de Afganistán aportando seguridad, facilitando reconstrucción y desarrollo y permitiendo una acción efectiva de gobierno en el país. Los insurgentes, los combatientes extranjeros, los criminales y los demás que se crucen en el camino de la misión deberán contar con ello, añadió.
Sin embargo, McNeill abandonó el cargo que ocupase durante los últimos meses con un mensaje a la comunidad internacional, a través del que recalcó que pese al incremento en soldados que ha llevado al conjunto de la misión a alcanzar los 53.000 efectivos, la cifra aún es escasa. Destacó que es una guerra con insuficientes recursos y necesita más unidades de maniobra, más aeronaves, más aparatos de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, según informaciones de la cadena británica BBC recogidas por otr/press. No me refiero sólo al área estadounidenses, hablo de todo el país, aclaró.
McNeill agregó que, si se siguiesen las recomendaciones marcadas, el número de soldados se incrementaría hasta 400.000. No en vano, el nuevo alto mando asume el control en una temporada de incremento de los ataques de la insurgencia talibán.
Por su parte, el presidente de Afganistán, Hamid Karzai, afirmó que McKiernan se enfrenta a una tarea difícil. Tenemos por delante muchos días felices, pero también algunos días malos, reconoció.