El juez condena a los detenidos de Pozuelo a tres meses sin fiestas
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El juez ha impuesto a los detenidos la prohibición de acudir durante los próximos tres meses a las diferentes fiestas y ferias de los pueblos, siempre que sea después de las 22.00 horas. Del mismo modo, se les condenó a 90 días de libertad vigilada, en cuyo transcurso serán evaluados por técnicos y psicólogos de la Agencia del Menor Infractor de la Comunidad de Madrid. Todos los implicados en los sucesos de Pozuelo pasaron a disposición judicial el pasado lunes. Ese mismo día 13 adultos fueron puestos en libertad, a la espera de diligencias.
Ahora se ha conocido, según fuentes policiales, que uno de éstos jóvenes mayores de edad se encontraba Antonio Cruzat Hurtado de Mendoza, que es nieto del Marqués de Feria, Antonio Cruzat y Salazar.
El detenido aparece en las imágenes captadas ese día, concretamente cuando entraba en el coche policial para su traslado a comisaría. Sin embargo, cuando el agente procedió a identificarse dio el nombre falso de Mario García Serrano y bajo esa identidad ingresó en los calabozos. El nieto de Cruzat y Salazar llegó a agredir gravemente a uno de los agentes que intentaban disolver a los exaltados.
Una sanción
Tras conocerse la sanción impuesta a los menores detenidos, el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, consideró que se trata de un castigo razonable y pidió a los padres que encajen la medida con deportividad. Canalda argumentó que no pasa nada porque estos jóvenes se tiren tres meses sin salir después de haber quemado coches de policía, mobiliario urbano y haber pegado a varios agentes de las fuerzas de seguridad. De esta manera, el Defensor del Menor sostuvo que sería un contrasentido que los padres de los chicos que participaron en unos hechos constitutivos de delito recurrieran la sanción. A los padres les puede parecer bien o mal, pero si todos reclamamos que no se repita el juez debe adoptar estas medidas, añadió.
Para Canalda, el que 2.000 chavales organicen una zapatiesta monumental no se puede tolerar y, por ello, pidió la colaboración tanto de los educadores y padres, como de la propia administración para evitar que este tipo de altercados se produzcan en fiestas venideras. Así, exigió a los padres que exijan más a sus hijos, se enteren de con quién van, les enseñen a respetar al prójimo y los bienes públicos y llamó a la Administración a que ejerza un control en la venta de bebidas alcohólicas y del consumo de estas en la vía pública. Por su parte, los ciudadanos de Pozuelo siguen de cerca el tema mientras las fiestas continúan.
En este sentido, los jóvenes de la localidad están convencidos de que el fuerte despliegue policial protagonizará el segundo fin de semana de las fiestas, tras los altercados ocurridos el pasado sábado entre un numeroso número de adolescentes y la policía.
Elisa aseguró que ella y sus amigos están impactados por lo sucedido, aunque reconoció que en las fiestas de otros años se habían tirado botellas. Según ella, nunca se habían quemado coches ni había pasado algo tan grave.
El detenido aparece en las imágenes captadas ese día, concretamente cuando entraba en el coche policial para su traslado a comisaría. Sin embargo, cuando el agente procedió a identificarse dio el nombre falso de Mario García Serrano y bajo esa identidad ingresó en los calabozos. El nieto de Cruzat y Salazar llegó a agredir gravemente a uno de los agentes que intentaban disolver a los exaltados.
Una sanción
Tras conocerse la sanción impuesta a los menores detenidos, el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, consideró que se trata de un castigo razonable y pidió a los padres que encajen la medida con deportividad. Canalda argumentó que no pasa nada porque estos jóvenes se tiren tres meses sin salir después de haber quemado coches de policía, mobiliario urbano y haber pegado a varios agentes de las fuerzas de seguridad. De esta manera, el Defensor del Menor sostuvo que sería un contrasentido que los padres de los chicos que participaron en unos hechos constitutivos de delito recurrieran la sanción. A los padres les puede parecer bien o mal, pero si todos reclamamos que no se repita el juez debe adoptar estas medidas, añadió.
Para Canalda, el que 2.000 chavales organicen una zapatiesta monumental no se puede tolerar y, por ello, pidió la colaboración tanto de los educadores y padres, como de la propia administración para evitar que este tipo de altercados se produzcan en fiestas venideras. Así, exigió a los padres que exijan más a sus hijos, se enteren de con quién van, les enseñen a respetar al prójimo y los bienes públicos y llamó a la Administración a que ejerza un control en la venta de bebidas alcohólicas y del consumo de estas en la vía pública. Por su parte, los ciudadanos de Pozuelo siguen de cerca el tema mientras las fiestas continúan.
En este sentido, los jóvenes de la localidad están convencidos de que el fuerte despliegue policial protagonizará el segundo fin de semana de las fiestas, tras los altercados ocurridos el pasado sábado entre un numeroso número de adolescentes y la policía.
Elisa aseguró que ella y sus amigos están impactados por lo sucedido, aunque reconoció que en las fiestas de otros años se habían tirado botellas. Según ella, nunca se habían quemado coches ni había pasado algo tan grave.