El juicio contra el chófer de Bin Laden se cierra a la prensa en la declaración de testigos de la defensa

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El tribunal militar que juzga al que fuera chófer de Usama bin Laden, el yemení Salim Hamdan, ha cerrado la sala a la prensa y a los observadores de organizaciones humanitarias durante la declaración de los testigos de la defensa, dos soldados de las fuerzas especiales de Estados Unidos que estaban en la base de Bagram, en Afganistán, cuando Hamdan fue trasladado allí en diciembre de 2001.
"Cualquier afirmación que diga que la defensa ha pedido estas sesiones cerradas es totalmente falsa. Espero que el público americano oiga algún día a la defensa del señor Hamdan", denunció el abogado del sospechoso, Brian Mizer.

En el primer testimonio de la defensa, que ha sido a puerta cerrada, el tribunal pudo oír el testimonio de un psiquiatra del Ejército, el coronel Morgan Banks, que ayudó a preparar psicológicamente a los oficiales que participaban en interrogatorios a los presos.

Al parecer, Banks supervisaba a los psicólogos pertenecientes al programa de Evasión, Resistencia y Escape del Ejército, que entrena a los soldados para resistir duros interrogatorios si son capturados. Esto incluye privación del sueño, ruidos a gran volumen, la utilización de drogas, temperaturas extremas y "posturas estresantes", métodos adaptados por el Pentágono para utilizarlos en los interrogatorios a los detenidos. Banks instruyó después psicológicamente hablando a los oficiales en la supervisión y trato a los presos.

Esta sesión tuvo lugar después de que los fiscales militares terminaran con su exposición en el juicio. Su último testigo en declarar fue un investigador naval norteamericano que afirmó que el prisionero admitió haber hecho un juramento de lealtad a Bin Laden, un testimonio que la defensa intentó, sin lograrlo, evitar en el juicio.

Después de la defensa del sospechoso, el jurado, compuesto por seis militares estadounidenses, podrá empezar a deliberar en una semana. Si es hallado culpable, el ex chófer de Bin Laden se enfrenta a una pena de cadena perpetua por los cargos de conspiración con Al Qaeda y provisión de material para apoyar el terrorismo. Él ya ha admitido que Bin Laden le contrató como conductor en Afganistán, pero niega haberse unido a la red terrorista o haber tenido conocimiento de sus atentados.

Durante nueve días, 14 testigos de la acusación han declarado contra Hamdan, incluidos diez agentes federales que le interrogaron sin advertirle de que todas sus palabras podrían ser utilizadas en su contra ante un tribunal.

DECLARÓ "BAJO COACCIÓN"

El último testigo fue Robert McFadden, un agente del Servicio Naval de Investigación Criminal que interrogó a Hamdan en la base de Guantánamo en mayo de 2003. "Me dijo que prometió 'bayat' a Usama bin Laden", explicó McFadden utilizando el término árabe para la lealtad.

El agente señaló que Hamdan apoyaba la afirmación de Bin Laden de matar a los estadounidenses y expulsar a los judíos y los cristianos de la península arábiga.

Los abogados del sospechoso habían intentado que el tribunal no incluyera el testimonio de McFadden, ya que considera que estas declaraciones de Hamdan fueron extraídas bajo coacción, privación de sueño y humillaciones sexuales en el centro de detención de Cuba. Finalmente, el juez del caso, el capitán de la Marina Keith Allred, lo permitió.

Allred escribió que "estar detenido en la Bahía de Guantánamo es indudablemente una experiencia desagradable y altamente inflexible", pero indica que hay pruebas claras de que el testimonio de Hamdan a McFadden no fue bajo coacción. Según afirma, estas declaraciones "las más amigables y las más cordiales de todas las que (Hamdan) ha hecho".

El que fuera chófer de Bin Laden, el primero en ser juzgado por los tribunales de guerra creados para juzgar a los sospechosos por terrorismo, fue detenido en Afganistán en noviembre de 2001 y antes había sido interrogado por unos 40 agentes de varias organizaciones del Gobierno estadounidense. Uno de estos interrogatorios duró más de 13 días, aseguran sus abogados.