El miedo a la recesión provoca un nuevo descalabro del Ibex-35 y otras Bolsas europeas

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

La fiesta se aguó en los mercados europeos, que este miércoles volvieron a sufrir un descalabro y cerraron con fortísimas pérdidas. Los inversores temen ahora los efectos de la recesión económica que se abate sobre las economías más desarrolladas del mundo, sumidas a la vez en una crisis financiera apenas suturada con fondos públicos. Las ventas de valores fueron de nuevo protagonistas: el Ibex 35 de la Bolsa de Madrid cedió el 5,06% y se precipitó de nuevo por debajo de los 10.000 puntos al acabar la sesión en 9.706,8 unidades.
En la bolsa madrileña el desplome afectó sobre todo a energéticas y bancos. La excepción fue Banesto, que cerró con ganancia del 3,69% que colocó el título en 10,12 euros. Protagonizaron las mayores pérdidas Abengoa, que cedió el 9,62%, Gamesa, con retroceso del 9,72% , Ferrovial, que perdió el 8,31% e Iberdrola, que se dejó el 8,29%. En parecido nivel se situaron los ‘números rojos’ de la petrolera Repsol YPF, que sufrió una caída del 6,84%, o Sacyr Vallehermoso, con retroceso del 7,77%. También se vieron fuertemente castigados los bancos: Santander cedió el 5,35% y BBVA el 5,49%. En vísperas de la presentación de resultados, dos entidades medianas, Sabadell y Bankinter, sufrieron una penalización menor, del 0,75% y el 1,04% respectivamente. El de Madrid fue, con todo, el menos malo de los cierres en los principales parqués. En Londres, el desplome del Footsie en un 7,16% dejó este indicador ligeramente por encima de los 4.000 puntos. El CAC-40 de Paris retrocedió el 6,82% hasta los 3.381 puntos, mientras el más destacado índice de Francfort experimentó una caída del 6,49%. Los inversores se vieron afectados por las malas noticias llegadas del otro lado del Atlántico. Estados Unidos registró en septiembre una caída de las ventas minoristas del 1,2%, la mayor de los últimos tres años, y la publicación de unos negativos resultados de JP Morgan y Wells Fargo –dos entidades que se han salvado de la bancarrota- agudizó el pesimismo.

Euribor a la baja
Mientras tanto, las autoridades monetarias persistieron en su empeño de dar liquidez a los mercados. Unos esfuerzos que, por lo menos, siguen teniendo reflejo en el mercado interbancario: el euríbor a un año, principal referencia para los españoles endeudados por la compra de una vivienda, retrocedió por cuarto día consecutivo, y se situó en 5,312%, la tasa más baja desde el pasado 27 de agosto. La media mensual ya se coloca en el 5,462%, todavía a una notable distancia del precio oficial del dinero, que el Banco Central Europeo estableció –en una decisión adoptada por sorpresa y con tintes de emergencia- en el 3,75%.
El Banco Central Europeo (BCE) anunció este miércoles nuevas medidas que amplían las garantías que acepta de los bancos comerciales para facilitar las condiciones de los préstamos que realiza. Con el fin de mejorar la liquidez de los mercados, la autoridad monetaria admitirá activos formulados en divisas distintas, como dólares estadounidenses, libras esterlinas y yenes. La fecha de entrada en vigor de esta medida se comunicará en breve, y está prevista su vigencia hasta finales de 2009.En paralelo, el BCE flexibilizará sus operaciones de refinanciación a largo plazo. Los préstamos a seis meses serán concedidos a tipo fijo y sin cantidad preestablecida, hasta marzo de 2009. La iniciativa significa en la práctica que los bancos tendrán a su disposición toda la liquidez que quieran.

Cede el petróleo

La recesión tiene otros impactos. Los precios del petróleo se acercaban con rapidez los 70 dólares el barril este miércoles, con los inversores asustados ante la posibilidad de que la crisis financiera se traduzca en una menor demanda en los países industrializados.

El barril de Brent del mar del Norte para entrega en noviembre se llegó a negociar a 70,70 dólares en Londres, aunque después repuntó ligeramente para quedar en 70,93 dólares. Este precio supone un descenso de 3,60 dólares respecto al cierre del martes. El barril de crudo ligero Texas para entrega en noviembre se situó en 75,23 dólares, cediendo 3,40 dólares en el mercado de New York.

En tres meses y medio, los precios han perdido la mitad de su valor. El 11 de julio el barril alcanzó un nivel récord de 147,50 dólares.

Al ritmo que el precio del petróleo se está hundiendo, “el nivel de 50 dólares el barril, que parecía impensable hace algunas semanas (...), entra ahora dentro de lo posible”, pronosticó el corredor estadounidense Stephen Schork en declaraciones a la agencia AFP. También el banco estadounidense Goldman Sachs indicó que no se puede descartar un barril a 50 dólares en diciembre si la crisis financiera se agrava.

El mercado petrolero considera que los daños de la crisis en la economía real no se podrán descartar y repercutirán sobre la demanda de crudo. En su informe mensual publicado este miércoles, la OPEP recogió esas inquietudes al reducir a la mitad sus previsiones iniciales de aumento de la demanda de crudo mundial para dejarlas en 0,6 millones de barriles diarios este año. El cartel se reunirá con carácter de urgencia el 18 de noviembre en Viena. Sus miembros más duros reclaman una reducción de la producción para revertir la caída de los precios, pero Arabia Saudita, el país más influyente, aún no ha dado a conocer su posición.