El obispo celebró en familia sus 50 años de sacerdocio
01/10/2010 - 09:45
La capilla de San José albergó en la tarde de ayer uno de los actos más importantes de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara. El obispo, José Sánchez, celebraba medio siglo de mi vida como sacerdote en compañía de todos los que le aprecian. El coro de San Jorge, dirigido por Ignacio Yepes, hicieron de cada momento de la eucaristía una emotiva interpretación.
Don José, como le gusta que le llamen, se mostró muy agradecido por las muestras de cariño que le habían mandado. Monseñor José Sánchez vivió ayer uno de los días más emotivos de su vida, la Diócesis que preside, Sigüenza-Guadalajara, le mostró, una vez más, su cariño y admiración con la asistencia a la celebración de sus Bodas de Oro sacerdotales. La capilla del seminario menor San José se quedó pequeña para albergar a todos aquellos que quisieron acompañar al obispo en este día tan señalado. El personal del seminario tuvo que colocar sillas adicionales para que los fieles pudieran tomar asiento hasta el confesionario fue ocupado por una feligresaaunque algunos tuvieron que seguir la misa de pie.
Don José, demostrando la buena relación con los medios de siempre, comentó antes de iniciar la procesión de entrada que se encontraba muy contento y agradeció las muestras de cariño recibidas durante todos estos días. Precisamente, una matrimonio se acercó para felicitarle en persona cuando partía la comitiva hacia la capilla del seminario.
Así comenzó el homenaje a don José, como así le llaman sus allegados, con una gran comitiva de más de 70 sacerdotes que terminaba con el obispo, vestido para la ocasión. Tal y como aclaró don Pedro Moreno (secretario del Colegio de Consultores y organizador de los actos de esta onomástica) en el saludo de la celebración, monseñor Sánchez estrenó casulla y mitra dorada, regalo de la Diócesis por su onomástica, entre otras cosas.
En la celebración estuvo acompañado en el altar por cuatro obispos: monseñor Ciriaco Benavente, obispo de Albacete; monseñor Antonio Algora, obispo de Ciudad Real; y monseñor Juan José Asenjo, obispo de Córdoba, y el cardenal Francisco Álvarez.
La eucaristía, en vísperas de la Santísima Trinidad, fue amenizada por las exquisitas voces del coro de San Jorge de Madrid, dirigidos por la batuta de Ignacio Yepes, que interpretaron La Misa de la Luz, compuesta por éste último.
Si algún adjetivo que puede calificar la celebración de ayer, es el de alegría, que fue reflejada por la sonrisa de don José cada vez que se dirigía a los fieles.
En su homilía hizo un breve repaso por su vida, en la que destacó su bautismo calificándolo como el acontecimiento más trascendental de mi vida, del que no pude ser consciente y que, por lo mismo he de agradecer a mis padres, recordó. Asimismo, dijo que su madre le llevó a la iglesia del pueblo para que recibiera la Confirmación. Monseñor Sánchez, también hizo alusión al momento en el que decidió ingresar en el seminario y ser sacerdote. La combinación providencial de su familia, la escuela y la parroquia marcaron mis primeros pasos, apuntó.
El obispo se mostró muy cercano en la celebración
José Sanchez quiso hacer partícipes a todos los que asistieron a su onomástica de la importancia que había tenido en su vida la familia. La primera referencia la hizo en su responso, cuando agradeció las felicitaciones que había recibido ese día. Recuerdo en los cumpleaños de mi madre, la decía que cumplas muchos más y ella decía, ya no creo que pueda cumplir muchos más, hijo. Pues eso tengo que decir yo, porque a mi edad ..., comentó, con un sonrisa que hizo extensiva al auditorio. Otro de los momentos más emotivos de la ceremonia fue el ofertorio. Hasta el altar subieron un centro floral; una imagen de San José patrón de don José y símbolo de la familia; un sobre con la recaudación de Cáritas que se hizo con motivo del 50 aniversario del obispo y que será destinado a los pobres y finalmente el pan y el vino. Estos elementos fueron acercados hasta las manos del homenajeado por su hermano y por su hermana. Don José los recibió con un cariñoso beso. Durante toda la ceremonia, monseñor Sánchez demostró el trato cercano, amable y de agradecimiento al que tiene acostumbrada a la comunidad religiosa.
El obispo quiso agradecer la asistencia de las autoridades políticas que se acercaron hasta el seminario de San José. Entre ellas se encontraban el alcalde de la capital, Antonio Román; el vicepresidente de la Junta Fernando Lamata; el alcalde de Sigüenza, Francisco Domingo; la presienta de la Diputación, María Antonia Pérez León y el delegado de la Junta, Ángel Padrino. También asistieron al acto, la consejera de Cultura, Soledad Herrero y la de Turismo y Artesanía, Magdalena Valerio. A su lado se encontraba el subdelegado del Gobierno, Juan Pablo Herranz y los representantes del Partido Popular, Juan Antonio de las Heras y José María Bris. Delegados provinciales, concejales del Ayuntamiento de la capital y la Ciudad el Doncel, tampoco faltaron al acontecimiento.
Don José, demostrando la buena relación con los medios de siempre, comentó antes de iniciar la procesión de entrada que se encontraba muy contento y agradeció las muestras de cariño recibidas durante todos estos días. Precisamente, una matrimonio se acercó para felicitarle en persona cuando partía la comitiva hacia la capilla del seminario.
Así comenzó el homenaje a don José, como así le llaman sus allegados, con una gran comitiva de más de 70 sacerdotes que terminaba con el obispo, vestido para la ocasión. Tal y como aclaró don Pedro Moreno (secretario del Colegio de Consultores y organizador de los actos de esta onomástica) en el saludo de la celebración, monseñor Sánchez estrenó casulla y mitra dorada, regalo de la Diócesis por su onomástica, entre otras cosas.
En la celebración estuvo acompañado en el altar por cuatro obispos: monseñor Ciriaco Benavente, obispo de Albacete; monseñor Antonio Algora, obispo de Ciudad Real; y monseñor Juan José Asenjo, obispo de Córdoba, y el cardenal Francisco Álvarez.
La eucaristía, en vísperas de la Santísima Trinidad, fue amenizada por las exquisitas voces del coro de San Jorge de Madrid, dirigidos por la batuta de Ignacio Yepes, que interpretaron La Misa de la Luz, compuesta por éste último.
Si algún adjetivo que puede calificar la celebración de ayer, es el de alegría, que fue reflejada por la sonrisa de don José cada vez que se dirigía a los fieles.
En su homilía hizo un breve repaso por su vida, en la que destacó su bautismo calificándolo como el acontecimiento más trascendental de mi vida, del que no pude ser consciente y que, por lo mismo he de agradecer a mis padres, recordó. Asimismo, dijo que su madre le llevó a la iglesia del pueblo para que recibiera la Confirmación. Monseñor Sánchez, también hizo alusión al momento en el que decidió ingresar en el seminario y ser sacerdote. La combinación providencial de su familia, la escuela y la parroquia marcaron mis primeros pasos, apuntó.
El obispo se mostró muy cercano en la celebración
José Sanchez quiso hacer partícipes a todos los que asistieron a su onomástica de la importancia que había tenido en su vida la familia. La primera referencia la hizo en su responso, cuando agradeció las felicitaciones que había recibido ese día. Recuerdo en los cumpleaños de mi madre, la decía que cumplas muchos más y ella decía, ya no creo que pueda cumplir muchos más, hijo. Pues eso tengo que decir yo, porque a mi edad ..., comentó, con un sonrisa que hizo extensiva al auditorio. Otro de los momentos más emotivos de la ceremonia fue el ofertorio. Hasta el altar subieron un centro floral; una imagen de San José patrón de don José y símbolo de la familia; un sobre con la recaudación de Cáritas que se hizo con motivo del 50 aniversario del obispo y que será destinado a los pobres y finalmente el pan y el vino. Estos elementos fueron acercados hasta las manos del homenajeado por su hermano y por su hermana. Don José los recibió con un cariñoso beso. Durante toda la ceremonia, monseñor Sánchez demostró el trato cercano, amable y de agradecimiento al que tiene acostumbrada a la comunidad religiosa.
El obispo quiso agradecer la asistencia de las autoridades políticas que se acercaron hasta el seminario de San José. Entre ellas se encontraban el alcalde de la capital, Antonio Román; el vicepresidente de la Junta Fernando Lamata; el alcalde de Sigüenza, Francisco Domingo; la presienta de la Diputación, María Antonia Pérez León y el delegado de la Junta, Ángel Padrino. También asistieron al acto, la consejera de Cultura, Soledad Herrero y la de Turismo y Artesanía, Magdalena Valerio. A su lado se encontraba el subdelegado del Gobierno, Juan Pablo Herranz y los representantes del Partido Popular, Juan Antonio de las Heras y José María Bris. Delegados provinciales, concejales del Ayuntamiento de la capital y la Ciudad el Doncel, tampoco faltaron al acontecimiento.