El obispo considera como retos de la iglesia el descenso de las vocaciones y la secularización de la educación

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EFE
Ayer sábado cumplió sus bodas de oro sacerdotales
El obispo de Sigüenza-Guadalajara, José Sánchez, de 73 años de edad, ha cumplido recientemente sus bodas de oro en el sacerdocio, afirma que una de las preocupaciones de la Iglesia de hoy es que "tengamos tantos cristianos a la carta". Don José que cumplió ayer sus bodas de oro sacerdotales lamenta el descenso de las vocaciones y se muestra convencido de que la iglesia debe trabajar para "transformar la sociedad desde dentro".
El obispo de Sigüenza-Guadalajara, José Sánchez, que ha cumplido recientemente sus bodas de oro en el sacerdocio, afirma que una de las preocupaciones de la Iglesia de hoy es que "tengamos tantos cristianos a la carta".

En una entrevista a Efe, Sánchez, obispo de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara desde 1991 y que ayer cumplió precisamente cincuenta años de sacerdocio, indica que "la fé no es ni puede se una chaqueta que se cambia" y considera que el conocimiento profundo de ésta debe estar por encima de modas, consumos y caprichos.

José Sánchez, que asegura que la Iglesia ha cambiado mucho en este medio siglo, cree, no obstante, que no se puede ser cristiano "a medias y cuando a uno le conviene".

Para el prelado, ese es uno de los desafíos que tiene actualmente la Iglesia Católica, junto al descenso de las vocaciones y la secularización de la educación.

El obispo de Sigüenza-Guadalajara admite que la Iglesia ya no es mayoritaria en el "ambiente social" y tan sólo una minoría de los cristianos es practicante.

No obstante, ve el futuro con esperanza y cree que la Iglesia tiene que trabajar "para transformar esta sociedad desde dentro".

En este sentido, señala que "no queremos poder, sino libertad, y para conseguirlo necesitamos personas que se comprometan".

Por otro lado, Sánchez dice que el descenso de las vocaciones religiosas es precisamente "una de las mayores sombras que me llevo de estos años en Guadalajara, porque alguna responsabilidad tendré yo".

Según el obispo de Sigüenza-Guadalajara, en los próximos años saldrá como mucho un sacerdote por año de la Diócesis, cuando entre los años ochenta y noventa salían diez, y entre la de los noventa y el año 2000 de cuatro a cinco.

José Sánchez, que tiene 73 años y que en año y medio tendrá que poner a disposición del Papa su continuidad como obispo, afirma que ésto no le preocupa.

Por otro lado, Sánchez, que es presidente del área de Migraciones en la Conferencia Episcopal Española (CEE), explica que gran parte de su sacerdocio lo ha ejercido en una etapa de cierto aislamiento internacional de España y en el que la Iglesia estaba bastante metida en sí misma.

No obstante, señala que su pronta salida al extranjero, en concreto a Alemania, donde fue capellán de emigrantes durante veinte años, supuso un cambio sustancial para él.

Sánchez ve con preocupación la situación de los inmigrantes en España, donde hay ahora una situación de "más aprieto" que en años pasados.

Pese a ello, recuerda que "tan persona es el inmigrante en paro como el que trabaja" y critica que, cuando se necesita a los inmigrantes, "son bienvenidos y cuando ya no los necesitamos los dejamos caer".

José Sánchez, por otro lado, invita a todos los católicos y a todas las personas que valoran la labor que hace la Iglesia a que marquen la casilla de la Declaración de la Renta para contribuir al sostenimiento de la Iglesia, que asegura será "consecuente" con la administración de ese dinero "para poder ayudar a quién más lo necesita".

Respecto al papa Benedicto XVI, el obispo de Sigüenza-Guadalajara, que recuerda que recibió clases de Joseph Ratzinger en Alemania, destaca su figura y califica al Pontífice de "magnífico profesor".

Por último, José Sánchez, que fue ordenado sacerdote el 5 de abril de 1958, considera que en sus cincuenta años de sacerdocio ha habido "luces y sombras, pero éstas últimas pesan menos".

Afirma que ve el futuro con esperanza y que está satisfecho del trabajo realizado, al tiempo que señala que, aunque queda por hacer, "hay que dejar para el que venga detrás". EFE