El obispo firma el decreto de instauración del Diáconado Permanente en la Diócesis

09/12/2013 - 13:53 Redacción

  El pasado día 8 de diciembre, solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, el Sr. Obispo de Sigüenza-Guadalajara firmó el Decreto de Institución del Diaconado Permanente en la diócesis.
 
 
  El diaconado permanente constituye un importante enriquecimiento para la misión de la Iglesia particular en todas sus dimensiones: predicación, liturgia y caridad. Cada obispo puede considerar la oportunidad de instaurarlo en su diócesis según las normas y criterios de la Santa Sede y de la Conferencia Episcopal Española. En España hay 872 diáconos permanentes, distribuidos en 45 de las 70 diócesis del territorio nacional. Pueden acceder a él hombres casados, mayores de 35 años, con 5 años al menos de matrimonio estable, que hayan dado testimonio cristiano en la educación de sus hijos y en la vida familiar, o miembros de Institutos religiosos o seculares, mayores de 25 años, viviendo en celibato.
 
   Todos ellos deben poseer madurez humana y cristiana, amor a la Iglesia y espíritu de oración, además de capacidad para el diálogo, sentido moral y de responsabilidad. Además deben estar dispuestos a continuar viviendo de su propio trabajo en la vida civil o religiosa e insertos en la vida común de la gente, siendo testigos cualificados de la vida cristiana, y a aceptar el Ministerio que le encomienda el obispo, en perfecta comunión con él y con los sacerdotes y en estrecha conexión con los seglares comprometidos en la Iglesia. Mons. D. Atilano Rodríguez, una vez estudiado cuidadosamente el tema y consultados los consejos episcopal y presbiteral, ha considerado que ya se dan las circunstancias adecuadas en la diócesis para su instauración.
 
  Para el seguimiento y acompañamiento de los candidatos a este ministerio, ha nombrado una comisión formada por el Rector del Seminario Mayor, José Benito Sánchez, que la coordina, los Vicarios territoriales y Delegados para el Clero, Agustín Bugeda Sanz y Jesús Molina Alcántara, el Vicario episcopal para la Vida Consagrada, Ángel Moreno Sancho y el director de la Escuela de Teología, Pedro Moreno Magro.