El obispo pide marcar la casilla de la Iglesia para cuadrar las cuentas
01/10/2010 - 09:45

Por: DIANA PIZARRO
Reducir el desfase de algo más de un millón de euros entre gastos e ingresos de la Diócesis Sigüenza-Guadalajara es uno de los objetivos de una campaña encaminada a instar a los ciudadanos a destinar el 0,7% del IRFP a la Iglesia. El obispo, José Sánchez, apuntó que el 94% del presupuesto de la Iglesia es aportado directamente por los fieles, mientras que el 5%, procede de subvenciones públicas y privadas y se destina fundamentalmente para la conservación del patrimonio.
El 0,7 por ciento del IRPF a favor de la Iglesia. Es lo que pidió ayer el obispo de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, José Sánchez, asegurando que lo que se obtiene por medio de la correspondiente casilla de la declaración de la renta es apenas un tercio de lo que necesitan. La novedad de este año es que están caminando hacia el presupuesto consolidado, que tendrá en cuenta además de lo que pasa por la caja diocesana, todo el acontecer económico de la Diócesis, tanto en la institución, como en las parroquias, donde se reciben pequeñas donaciones de los fieles. Una tarea que el obispo calificó como difícil y fidedigna. Por ello, Sánchez invitó a todos los contribuyentes a valorar la acción de servicio de la Iglesia, no sólo a la sociedad, como factor de cohesión y humanización, sino también por el fin, como la evangelización, formación cristiana y el culto.
La asignación tributaria de la campaña de 2006 en Guadalajara fue elegida por el 30,20 por ciento de las personas como asignación exclusiva a la Iglesia, por un importe de 588.309,40 euros, a lo que hay que sumar el 12,18 por ciento que seleccionó el reparto entre la Iglesia y otros fines sociales, lo que supuso 209.777,59 euros. En cuanto a los ingresos de la Iglesia, el ecónomo diocesano, José Luis Ruiz, apuntó que el 94% se recibe directamente de los católicos, por lo menos en nuestra Diócesis, tanto de una forma directa, como pueden ser las colectas en las parroquias, las cuotas, los donativos de los fieles, como por los recursos propios que genera la Diócesis, como alquileres o rendimientos financieros que puedan originar las cuentas corrientes de las parroquias. En este sentido, el ecónomo aseguró que la aportación de los fieles a través de la crucecita también se incluye en esta partida. El Estado es un mero gestor de la voluntad del ciudadano, no da nada, simplemente facilita esta forma de colaboración, recogida en la Constitución. En total, los ingresos de la Diócesis el pasado año fueron de 14.884.000 euros, mientras que los gastos ascendieron a 16.140.860 euros, por lo que la Iglesia diocesana necesitaría este año 1.255.853 euros.
El 5,51% que no aportan los fieles, un total de 868.000 euros, corresponden a las subvenciones de organismos públicos o privados, como la Diputación o la Junta de Comunidades, entidades financieras y ayuntamientos, que destinan parte de sus recursos para la restauración de patrimonio, fundamentalmente, no para su actividad, destacó Ruiz. El resto se dedica a la celebración del culto cristiano y otras acciones de la Iglesia, actividades que requieren de unos inmuebles adecuados, de su acondicionamiento, limpieza y ornamentación. A veces estos templos necesitan actuaciones extraordinarias, que supone el gran capítulo del presupuesto de la Diócesis, 6.386.653 euros. En este sentido, el ecónomo recalcó el gran esfuerzo que se hace para el mantenimiento del ingente patrimonio artístico que se hace. Otros de los gastos de la Iglesia hacen referencia a las acciones pastorales, las obras de caridad y la remuneración del clero. Por otro lado, los tres colegios diocesanos en la provincia se autofinancian, ya que generaron unos ingresos de 4.151.919 euros y unos gastos de 3.880.962 euros, algo que ocurre con otras instituciones.
La asignación tributaria de la campaña de 2006 en Guadalajara fue elegida por el 30,20 por ciento de las personas como asignación exclusiva a la Iglesia, por un importe de 588.309,40 euros, a lo que hay que sumar el 12,18 por ciento que seleccionó el reparto entre la Iglesia y otros fines sociales, lo que supuso 209.777,59 euros. En cuanto a los ingresos de la Iglesia, el ecónomo diocesano, José Luis Ruiz, apuntó que el 94% se recibe directamente de los católicos, por lo menos en nuestra Diócesis, tanto de una forma directa, como pueden ser las colectas en las parroquias, las cuotas, los donativos de los fieles, como por los recursos propios que genera la Diócesis, como alquileres o rendimientos financieros que puedan originar las cuentas corrientes de las parroquias. En este sentido, el ecónomo aseguró que la aportación de los fieles a través de la crucecita también se incluye en esta partida. El Estado es un mero gestor de la voluntad del ciudadano, no da nada, simplemente facilita esta forma de colaboración, recogida en la Constitución. En total, los ingresos de la Diócesis el pasado año fueron de 14.884.000 euros, mientras que los gastos ascendieron a 16.140.860 euros, por lo que la Iglesia diocesana necesitaría este año 1.255.853 euros.
El 5,51% que no aportan los fieles, un total de 868.000 euros, corresponden a las subvenciones de organismos públicos o privados, como la Diputación o la Junta de Comunidades, entidades financieras y ayuntamientos, que destinan parte de sus recursos para la restauración de patrimonio, fundamentalmente, no para su actividad, destacó Ruiz. El resto se dedica a la celebración del culto cristiano y otras acciones de la Iglesia, actividades que requieren de unos inmuebles adecuados, de su acondicionamiento, limpieza y ornamentación. A veces estos templos necesitan actuaciones extraordinarias, que supone el gran capítulo del presupuesto de la Diócesis, 6.386.653 euros. En este sentido, el ecónomo recalcó el gran esfuerzo que se hace para el mantenimiento del ingente patrimonio artístico que se hace. Otros de los gastos de la Iglesia hacen referencia a las acciones pastorales, las obras de caridad y la remuneración del clero. Por otro lado, los tres colegios diocesanos en la provincia se autofinancian, ya que generaron unos ingresos de 4.151.919 euros y unos gastos de 3.880.962 euros, algo que ocurre con otras instituciones.